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Iglesia

Mié 20 Jul 2022

#WMOF22, Francisco: "La familia es el primer lugar donde se aprende a amar"

En la tarde de este sábado 25 de junio, en la Plaza de San Pedro, el Cardenal Kevin Farrell, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, ante la presencia del Papa Francisco, en el penúltimo día del Encuentro Mundial de las Familias. Después de los tres días de testimonios fuertes, esperanzadores y reconfortantes en el Congreso Teológico-Pastoral, cerca de 25.000 fieles de los diferentes países participantes en el X Encuentro Mundial de las Familias asistieron, en la tarde de este sábado 25 de junio, a la celebración eucarística en la Plaza de San Pedro. Presidida por el Cardenal Kevin Farrell, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, la homilía fue pronunciada por el Santo Padre Francisco, quien dijo que “este es el momento de la acción de gracias”. Texto homilía PAPA FRANCISCO [icon class='fa fa-download fa-2x'] AQUÍ[/icon]) “Hoy presentamos ante Dios con gratitud —como en un gran ofertorio— todo lo que el Espíritu Santo ha sembrado en ustedes, queridas familias”, indicó el Papa, quien expresó que ahora presentan todo al Señor, “y le pedimos a Él que los sostenga con su fuerza y con su amor”. “Son papás, mamás, hijos, abuelos, tíos; son adultos, niños, jóvenes, ancianos; cada uno con una experiencia diferente de familia, pero todos con la misma esperanza hecha oración. Que Dios bendiga y proteja a sus familias y a todas las familias del mundo” Francisco se refirió a la libertad, tomando la segunda lectura de San Pablo como punto de inspiración. “La libertad es uno de los bienes más valorados y buscados por el hombre moderno y contemporáneo”, dijo Francisco. “Todos ustedes cónyuges, formando su familia, con la gracia de Cristo han hecho esta elección valiente: no usar su libertad para ustedes mismos, sino para amar a las personas que Dios ha puesto a su lado.” “No hay ‘planetas’ o ‘satélites’ que viajan cada uno en su propia órbita” El Sucesor de Pedro consideró que “en vez de vivir como “islas”, os habéis puesto “al servicio los unos de los otros”. “De este modo, de acuerdo con Francisco, se vive la libertad en familia. No hay “planetas” o “satélites” que viajan cada uno en su propia órbita. La familia es el lugar del encuentro, del compartir, del salir de sí mismos para acoger a los otros y estar cerca de ellos. Es el primer lugar donde se aprende a amar. “Hermanos y hermanas, mientras reafirmamos esto con gran convicción, sabemos bien que en los hechos no siempre es así, por muchos motivos y muchas situaciones diversas. Y así, precisamente mientras afirmamos la belleza de la familia, sentimos más que nunca que debemos defenderla. No dejemos que se contamine con los venenos del egoísmo, del individualismo, de la cultura de la indiferencia y del descarte, y pierda así su “ADN” que es la acogida y el espíritu de servicio”. Relación entre generaciones Reflexionando sobre la relación entre los profetas Elías y Eliseo, presentada en la primera lectura, Francisco aseguró que “nos hace pensar en la relación entre las generaciones, en el “paso del testigo” de padres a hijos. “Esta relación en el mundo de hoy no es sencilla y a menudo es motivo de preocupaciones. Los padres temen que los hijos no sean capaces de orientarse en la complejidad y en la confusión de nuestras sociedades, donde todo parece caótico y precario, y que al final pierdan su camino. Este miedo hace a algunos padres ansiosos, a otros sobreprotectores, y a veces termina incluso por impedir el deseo de traer nuevas vidas al mundo.” “Dios no es ansioso” Luego, el Papa enfatizó la importancia, para los padres, de contemplar el modo de actuar de Dios, y aseveró que “Dios ama a los jóvenes, pero no por eso los preserva de todos los peligros, desafíos y sufrimientos. No es ansioso ni sobreprotector; al contrario, confía en ellos y llama a cada uno al alto sentido de la vida y de la misión”. E insistió: “Dios no es ansioso”. “Queridos padres, si ayudan a sus hijos a que descubran y acojan su vocación, verán que ellos estarán “aferrados” a esta misión y tendrán la fuerza de afrontar y superar las dificultades de la vida.” “Abrazar la propia vocación con amor fiel” Según el Obispo de Roma, “no hay nada más estimulante para los hijos que ver a los propios padres vivir el matrimonio y la familia como una misión, con fidelidad y paciencia, a pesar de las dificultades, los momentos tristes y las pruebas”. “Queridas familias, también ustedes están invitadas a no tener otras prioridades, a “no volverse atrás”, es decir, a no echar de menos la vida de antes, la libertad de antes, con sus ilusiones engañosas. Cuando no se acoge la novedad de la llamada de Dios la vida se fosiliza, añorando el pasado. Cuando Jesús llama, también al matrimonio y a la familia, pide que miremos hacia adelante y siempre nos precede en el camino, siempre nos precede en el amor y en el servicio. Quien lo sigue no queda defraudado.” "La Iglesia está en ustedes" Tras subrayar que providencialmente las lecturas de la liturgia de la celebración hablan, providencialmente, sobre vocación, que es justamente el tema del Encuentro: "El amor familiar: vocación y camino de santidad", Francisco señaló que "la Iglesia está con ustedes, es más, la Iglesia está en ustedes. De hecho, la Iglesia nació de una Familia, la de Nazaret, y está formada principalmente por familias. Que el Señor los ayude cada día a permanecer en la unidad, en la paz y en la alegría, mostrando a todos que Dios es amor y comunión de vida". Farrell: Próximo Encuentro Mundial de las Familias en 2028 Al final de la celebración eucarística, el Cardenal Farrell dirigió un saludo al Papa, en nombre de todas las familias reunidas en la Plaza de San Pedro y de aquellas conectadas a través de los medios y las redes sociales. Expresó gratitud a Francisco por haber hecho posible este X Encuentro Mundial de las Familias. Recordó que con este X Encuentro Mundial concluye el Año de la Familia Amoris laetitia, cinco años después de la publicación de la exhortación postsinodal. Se trata de un año que "ha querido dar un nuevo impulso a la pastoral familiar en las diócesis de todo el mundo". “En efecto, "urge un compromiso renovado, en el que pastores y familias, bien formados, sepan trabajar juntos para ser más eficaces en la tarea de acompañar a los niños, a los jóvenes, a los cónyuges y a las familias enteras en los desafíos morales y espirituales de las sociedades actuales". El prefecto del dicasterio agradece a Francisco su atención y cercanía y los dones que ha efectuado a las familias en estos años de pontificado, a través de sus cartas, discursos, catequesis y pronunciamientos. “Las familias perciben cada vez más su afecto como padre y sienten que comprende sus retos y problemas.” El Purpurado anunció que el próximo encuentro de las familias con el Papa Francisco será el 'Jubileo de las Familias', que se celebrará en Roma en el marco del Jubileo de 2025, mientras que el XI Encuentro Mundial de las Familias tendrá lugar en 2028. A las palabras de saludo del prefecto siguió la entrega del mandato misionero a las familias presentes en la misa. La invitación es a anunciar a todos la belleza de la familia y del Evangelio con especial atención a los más frágiles, llevando esperanza "a los que no la tienen" y "multiplicando el amor y la vida". #WMOF22. Francisco a las familias: "Sean el rostro acogedor de la Iglesia" Al final de la misa celebrada esta tarde en la Plaza de San Pedro, en presencia del Santo Padre, en el marco del 10º Encuentro Mundial de las Familias, se ha entregado a los participantes el mandato misionero que les exhorta a ser portadores del anuncio del Evangelio en el mundo. Llevar el alegre anuncio del Evangelio a todos: esa es la invitación que se desprende del mandato misionero entregado a los participantes en la misa con motivo del X Encuentro Mundial de las Familias. Se ha realizado tras la eucaristía en la Plaza de San Pedro presidida por el Cardenal Kevin Farrell, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, ante la presencia del Papa Francisco. El texto del Envío Misionero de las Familias está escrito en una tarjeta, a doble cara, como una estampita. Hoy se repartieron unos 40.000 ejemplares, mientras que mañana, en el Ángelus, se distribuirán unas 20.000 copias. Este es el texto del envío misionero Estimadas familias: Les invito a continuar su camino escuchando al Padre que les llama: ¡Sean misioneros en los caminos del mundo! No caminen solos. Ustedes, jóvenes familias, déjense guiar por los que conocen el camino, ustedes que van delante, sean compañeros de viaje para los demás. Ustedes que están perdidos por las dificultades, no se dejen vencer por la tristeza, confíen en el Amor que Dios ha puesto en ustedes, imploren al Espíritu cada día para que lo reavive. ¡Anuncien con alegría la belleza de ser una familia! Anuncien a los niños y jóvenes la gracia del matrimonio cristiano. Den esperanza a los que no la tienen. Actúen como si todo dependiera de ustedes, sabiendo que todo debe ser confiado a Dios. Sean los que "cosen" el tejido de la sociedad y de una Iglesia sinodal, creando relaciones, multiplicando el amor y la vida. Sean un signo de Cristo vivo, no tengan miedo de lo que el Señor les pide, ni ser generoso con Él. Ábranse a Cristo, escúchenlo en el silencio de la oración. Acompañen a los más frágiles Háganse cargo de los que están solos, refugiados, abandonados. ¡Sean la semilla de un mundo más fraternal! ¡Sean familias de gran corazón! ¡Sean el rostro acogedor de la Iglesia! Y, por favor, recen, ¡recen siempre! Que María, nuestra Madre, les socorra cuando no haya más vino, Sean su compañera en el tiempo de silencio y de prueba, les ayude a caminar junto a su Hijo resucitado. Amén. Fuente: Vatican News

Mié 20 Jul 2022

¡Este es el Sacramento de nuestra fe!

Por: Mons. José Libardo Garcés Monsalve - Cada vez que celebramos la Eucaristía hacemos profesión de fe en este admirable sacra­mento, que es Jesucristo presente en el altar para alimentarnos con su Cuerpo y con su Sangre y fortale­cernos en el camino de la vida en esta tierra y abrirnos la puerta del Cielo en la eternidad, “el que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré el último día” (Jn 6, 54), de tal mane­ra que la Eucaristía tiene que ocu­par un lugar central en nuestra vida cristiana. Así lo enseñó el Concilio Vaticano II cuando afirmó que “la Eucaristía es fuente y culmen de toda la vida cristiana” (LG 11) y “fuente y cima de toda evangeli­zación” (PO 5), de tal manera que no tenemos que esperar milagros o manifestaciones extraordinarias en nuestra vida de fe, porque en la Eucaristía tenemos al que es todo, a Jesucristo nuestro Señor, tal como nos lo ha enseñado el Concilio: “La Sagrada Eucaristía contiene todo el bien espiritual de la Iglesia, es decir, Cristo en persona, nuestra Pascua y Pan de Vida, que da la vida a los hombres por medio del Espíritu Santo” (PO 5). Jesucristo en persona se hace pre­sencia real en la Eucaristía cum­pliendo lo anunciado en el Evan­gelio, “sepan que yo estoy con ustedes todos los días hasta el final de los tiempos” (Mt 28, 20), de tal manera que la presencia eucarística es certeza sacramental de que Cris­to, el Salvador, está presente en la vida de cada uno, guía los pasos de cada creyente y acompaña la vida en las luchas, dolores e incertidumbres y también en los momentos de ale­gría y entusiasmo, para que vivamos la propia historia como una historia de salvación, con una fe profunda que culmina en el permanecer con Cristo, como respuesta a la súplica confiada en la oración que los dis­cípulos de Emaús nos han enseña­do para implorar que Jesús habite en nuestro corazón: “Quédate con nosotros Señor” (Lc 24, 29), supli­cando que se quede en nuestro ho­gar, en los ambientes de trabajo y en la sociedad tan golpeada por tantos males y pecados que la dividen y la destruyen. El camino de nuestra fe fortalecido con el sacramento de la Eucaristía, nos debe llevar a una experiencia profunda de amor, porque la Eucaris­tía es escuela de ca­ridad, de perdón y reconciliación, in­dispensable en los momentos actuales, cuando la humanidad está desgarrada por odios, violencias, re­sentimientos, rencores y venganzas, que están destruyendo y dividiendo la vida de las personas, de las fami­lias y de la sociedad, que se percibe desmoronada y abatida por la falta de Dios en el corazón de cada per­sona que deja entrar toda clase de males. Frente a tantas incertidumbres y di­ficultades que pretenden desanimar a quienes trabajan por el estableci­miento del bien y de la caridad entre los pueblos, es necesario que brille la esperanza cristiana, que necesa­riamente tendrá que brotar de la Eu­caristía, que cura todas las heridas provocadas por el mal y el pecado que se arraiga en la vida personal y social, que sana la desesperación en la que podemos caer, frente a tanto mal y violencia en el mundo y en nuestra región, donde la vida huma­na es pisoteada y destruida y el ser humano manipulado por todas las formas de mal que quieren arraigar­se en la sociedad. Frente a este panorama tenemos la certeza que nos da la fe, que la Eucaristía es forma superior de oración que ilumina la historia per­sonal como historia de salvación, donde Dios está siempre presente y al centro de cada combate humano, cristiano y espiritual. La Eucaristía tal como la presenta la liturgia de la Iglesia es oración de alabanza, ado­ración, profesión de fe, invocación, exaltación de las maravillas de Dios, petición y súplica de perdón, ofrenda de la propia existencia, intercesión ferviente por la Iglesia, por la humanidad y las ne­cesidades de todos. Todo está en la Euca­ristía, especialmente en la plegaria eucarística donde se concentra el poder total de la oración. Esta realidad que vivimos en torno a la Eucaristía se lleva a plenitud en la comunidad de los hijos de Dios, que es la Iglesia, de tal manera que como dice el Concilio “ninguna comuni­dad cristiana se edifica si no tiene su raíz y quicio en la celebración de la Santísima Eucaristía” (LG 11), realidad que ha profundizado san Juan Pablo II cuando nos ha enseñado que “la Iglesia vive de la Eucaristía” añadiendo además que “esta verdad encierra el núcleo del misterio de la Iglesia (Ecclesia de Eucharistia 1), que es misterio de comunión, pues la “Eucaristía crea comunión y educa a la comunión” (Ibid 40), que debe ser interna por la disposición interior a la gracia, y externa, incluyendo el decoro y el respeto por la celebración de la Eucaristía, con las normas litúrgicas propuestas por la Iglesia, para forta­lecer el sacramento de la fe en cada creyente. Al participar en la Eucaristía que­damos con el compromiso de ir en salida misionera a comunicar a Jesucristo presente en el Santí­simo Sacramento, siendo testigos de la misericordia del Padre para con nosotros y convirtiéndonos en instrumentos del perdón hacia los demás, para vivir perdonados y re­conciliados, con apertura a recibir el don de la paz que el Señor nos trae en cada Eucaristía y de esa ma­nera salir de la Santa Misa con la misión de sembrar amor donde haya odio, perdón donde haya injuria, fe donde haya duda, esperanza donde haya desesperación, luz donde haya oscuridad, alegría donde haya tris­tezas; para vivir en un mundo más unido y en paz, donde todos seamos instrumentos de comunión, para gloria de Dios y salvación nuestra y del mundo entero. Que la Santísima Virgen María y el glorioso Patriarca san José, alcancen del Señor todas las gracias y bendiciones necesa­rias, para reconocerlo en la Santa Eucaristía, que es el ¡Sacramento de nuestra fe! En unión de oraciones, sigamos adelante. Reciban mi bendición. + José Libardo Garcés Monsalve Obispo de la Diócesis de Cúcuta

Mié 20 Jul 2022

Un “Catecumenado” para el matrimonio

Por: Mons. Ricardo Tobón Restrepo – El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida ha elaborado un documento que ofrece a los sacerdotes, a los esposos y a todos los que trabajan en la pastoral familiar, una visión y una metodología renovadas acerca de la preparación al sacramento del Matrimonio y a toda la vida matrimonial. Se trata de unos itinerarios y unas orientaciones a las Iglesias particulares para acompañar las diversas etapas del camino sacramental: los tiempos de preparación, el momento de la celebración, los años sucesivos y las situaciones de crisis. La novedad del documento, según señala una nota de dicho Dicasterio, es que da una mirada al futuro de la familia, con una preparación remota a la vocación matrimonial. Se trata, en efecto, de preparar el terreno iniciando el trabajo con los niños, los adolescentes y los jóvenes, plantando semillas cuyos frutos se verán más adelante. La propuesta no es simplemente renovar la preparación inmediata al matrimonio, sino de plantear una pastoral vocacional que anuncie a los niños y a los adolescentes la vocación matrimonial. Una preparación rápida de los novios, poco antes de la celebración del rito, no es suficiente hoy para que la Iglesia pueda hacerse cargo de los que el Señor llama a casarse y a construir una familia cristiana. El documento también subraya la importancia de que, al lado de los sacerdotes, estén parejas de esposos que acompañen la formación de quienes piden el sacramento del Matrimonio. Su experiencia les permitirá ofrecer comprensión, acogida y gradualidad en este recorrido dirigido aun a parejas que ya conviven. Con una preparación superficial, las parejas corren el riesgo de celebrar matrimonios nulos o con cimientos tan frágiles que no resisten el paso del tiempo. Siguiendo la sugerencia de San Juan Pablo II, que, así como para el Bautismo de los adultos el catecumenado es parte del proceso sacramental, también una sólida preparación debe ser parte integrante de la celebración del Matrimonio (cf FC,66), se propone un completo replanteamiento del acompañamiento pastoral de novios y esposos. Es necesario prevenir los fracasos y evitar los traumas de la separación, que traen un gran sufrimiento y producen profundas heridas en las personas; después de una ruptura, los esposos se amargan y dejan incluso de creer en la vocación al amor, inscrita por Dios mismo en el corazón del ser humano. Este documento ofrece, entonces, indicaciones para “un itinerario catecumenal para la vida conyugal” diseñado para ayudar a los jóvenes a comprender y celebrar el sacramento y para animar a los esposos en su vida matrimonial. El “catecumenado matrimonial”, en su primera fase, debería durar alrededor de un año y comenzar con un “rito de compromiso”. La segunda fase debe incluir unos meses de preparación más inmediata y un retiro previo antes de la boda. La tercera fase de asistencia a los recién casados debería durar dos o tres años. Es un camino que debe poner en el centro la fe y el encuentro personal con Cristo y debe incluir varias etapas: reflexión, diálogo, oración, comunidad, vida litúrgica, celebraciones. Tal vez, en la Arquidiócesis, no podamos poner en marcha de un modo inmediato este itinerario completo, pero sí debemos comenzar a dar los pasos que nos permitan hacerlo en un futuro no lejano. Concretamente, debemos comenzar por hacernos conscientes del grave reto que tenemos con tantos jóvenes que no quieren casarse, con otros que se casan sin saber qué hacen, con la corta duración de muchos matrimonios y con los problemas de validez de no pocas celebraciones matrimoniales. Todo por falta de evangelización. Debemos también fortalecer los programas de los 17 Centros de Pastoral Familiar de nuestra Arquidiócesis e, igualmente, multiplicar los grupos de Agentes de Pastoral Familiar en nuestras parroquias, para el acompañamiento de los novios y de los recién casados. Comprendamos que podemos estar ante una nueva etapa que nos permita tener esposos que vivan de verdad el sacramento y familias que sean en serio iglesias domésticas. Pero, esta esperanza nos exige fe y responsabilidad para hacer un profundo replanteamiento de la pastoral familiar. + Ricardo Tobón Restrepo Arzobispo de Medellín

Mié 20 Jul 2022

INSUMOS: II Jornada Mundial de los Abuelos y las Personas Mayores

El 24 de julio de 2022 se celebrará en toda la Iglesia universal la Segunda Jornada Mundial de los Abuelos y las Personas Mayores, con el tema “En la vejez seguirán dando fruto” (Salmo 92, 15). Esta Jornada, invita a tomar conciencia del precioso don de la ancianidad, valorar la presencia de nuestros mayores, su compañía, consejos, sabiduría, capacidad de amar sin medida, sentir su presencia como una bendición, como lo recuerda el mensaje del Papa Francisco. Monseñor José Clavijo Méndez, obispo de la Diócesis de Sincelejo y responsable de la Pastoral del Adulto Mayor en la Conferencia Episcopal, resaltó que los abuelos son tradición, memoria y calor humano, por tanto, agregó "se les debe tender la mano en la familia, en la parroquia, en la comunidad y en la sociedad". "Hagamos de esta Jornada Mundial del Abuelo un elemento fundamental de nuestra sociedad, para que no sea solamente el 24 de agosto la celebración, sino a lo largo de todo el año y todos los años", agregó. El prelado exhortó para que, en esta fiesta celebrativa se construyan espacios que permita a los abuelos y personas mayores sentir que son necesarios para construir fraternidad y amistad social el mundo del mañana. Por ello, propuso realizar eucarísticas, hacer visitas a los ancianatos, brindarles calor familiar dentro del hogar, entre otros. Por su parte, la hermana Arelis Gaviria Montoya, directora del Departamento de Estado Laical, invitó a todas las personas para que hagan de esta jornada un espacio de oración, celebración y gozo hacia los abuelos y personas mayores. INSUMOS PASTORALES Para animar este momento de gracia, el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, ha elaborado insumos pastorales y algunas recomendaciones que permitan vivir esta celebración en las diferentes realidades: parroquial, diocesana o asociativa. Estos son: • El Mensaje del Santo padre • La Oración oficial de la jornada • Catequesis sobre la vejez • Indicaciones pastorales • Apoyo litúrgico • Logo Oficial de la jornada •El mensaje del Santo Padre:Se sugiere que este sea leído, meditado, orado y repartido entre las personas mayores y agentes de pastoral. •La oración:se puede hacer llegar por medio de videos, estampas, pergaminos y diferentes redes sociales. •La catequesis:es un instrumento que invita a la reflexión y el reconocimiento de los mayores y debe ser difundido de una forma creativa. • indicaciones pastorales: Visita a los ancianos que están solos:“La visita manifiesta la opción personal de levantarse e ir con prontitud hacia los demás (cf. Lc 1,39), como hizo María para visitar a su anciana prima Isabel”. Esta acompañada de un detalle sencillo, pero significativo. Preparación de la jornada con los ancianos:“Los ancianos son los principales beneficiarios de las actividades de la Jornada”. Es importante garantizar que el mayor número posible de personas mayores participe de manera presencial en la liturgia dominical celebrada con motivo de la Jornada”. Preparación de la jornada con los jóvenes:Los jóvenes pueden organizar campañas sociales para difundir los contenidos de la Jornada utilizando el hashtag #AbuelosyMayores Organizar jornadas para visitar hogares y valerse de su creatividad para expresar el cariño, respeto y admiración a los mayores. Indulgencia plenaria:La Penitenciaría Apostólica promulgó un decreto por el que se concedía la indulgencia plenaria con motivo de la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores. Para los ancianos, es posible obtener la indulgencia participando en una de las eucaristías celebradas con motivo de la Jornada, la indulgencia se extiende a quienes participan a través de la televisión, la radio o la web, por motivos delicados de salud. La indulgencia se concede también a todos aquellos que, con ocasión de la Jornada, realizan una obra de misericordia visitando a un anciano que está solo. • Apoyo litúrgico:una de las eucaristías del domingo 24 de julio debe dedicarse para celebrar la Jornada con los abuelos y mayores de la parroquia o comunidad, favoreciendo la presencia de los abuelos y de los mayores, al mismo tiempo se deben programar celebraciones litúrgicas en otros centros y lugares donde estén las personas mayores. El apoyo litúrgico cuenta además con la oración de los fieles y la bendición final. • Logo Oficial de la jornada:Se sugiere hacer uso del logo en todos los documentos y publicaciones. DESCARGAR INSUMOS PASTORALES Mensaje del Santo Padre Oración oficial de la jornada Catequesis sobre la vejez ​Indicaciones pastorales Logo de la jornada

Mié 20 Jul 2022

Popayán fue sede del primer foro de cultivos de uso ilícito

El 29 de junio de 2022 se realizó elPrimer foro de cultivos de uso ilícitoen el Colegio Champagnat de la ciudad de Popayán, un espacio de diálogo social que tuvo como fin generar una primera aproximación a las dinámicas de los cultivos de uso ilícito en su proceso de producción, narcotráfico y consumo. Allí, se generaron reflexiones en torno a los impactos y retos que ofrecen a la región, además, se socializaron posibles rutas y alternativas de acción ante esta realidad. El foro fue organizado por laProvincia Eclesiástica de Popayán, conformada por la Arquidiócesis de Popayán, las Diócesis de Pasto, Ipiales y Tumaco; y los Vicariatos Apostólicos de Guapi y Tierradentro, con el apoyo del Secretariado Nacional de Pastoral Social-Cáritas Colombiana. Como ponentes principales estuvieron participando: Diego García, coordinador del área política de drogas para América Latina quien abordó elcontexto internacionalde los cultivos de uso ilícito y para profundizar en elcontexto nacionalintervino Ricardo Vargas, investigador asociado delTransnational Institute TNIen el programa de drogas y democracia. Monseñor Omar Alberto Sánchez, arzobispo de Popayán y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, señaló, “algunos invitados llamaron la atención sobre el título de este foro, inquietó que el nombre,Cultivos de uso ilícitofuera directo y explícito. Supongo que se intentaba señalar que convenía un tono más sutil, de modo que eventualmente no produzca resistencia o tenga ánimo estigmatizaste. Tal vez, habrá quien de modo competente y técnico tenga argumentos sobre este juego de palabras; de eso de trata también este foro, de aclararnos juntos.A nosotros como obispos, nos motiva que frente a ciertos temas podamos llamar las cosas por su nombre, sin el propósito de molestar a alguien, simplemente se trata de iniciar un camino de diálogo abierto”. Adicionalmente planteó que como sociedad estamos llamados a confrontarnos con la fuerza de la razón sin acusaciones y sin señalamientos para comprender la realidad que no solamente nos afecta, sino que eventualmente nos supera. También compartió que la reciente elección del presidente de la república nos pone frente a un nuevo escenario y, por lo tanto,es necesario entender y acompañar la propuesta de un gobierno que sabe que debe enfrentar los grandes temas del país, entre ellos, los cultivos de uso ilícito. “Tendremos que vercomo este nuevo gobierno del Dr. Gustavo Petro implementará una política de paz, de una paz total y compleja; tendremos que esperar su agenda y perfil de colaboradores, su propia perspectiva. Se trata de llegar a una salida negociada con todos los actores que determinan estos territorios, y propiciar caminos de desarrollos sostenibles en las comunidades más afectadas, de hacer efectiva la paz territorial que tanto se evoca”, concluyó Monseñor Sánchez. Por otra parte, dentro de las intervenciones de los panelistas principales, Ricardo Vargas hizo énfasis en las particularidades sociales de Colombia con las dinámicas de cultivos de uso ilícito señalando quela dimensión del conflicto armado interno es que lo que nos diferencia de otros países productores. Consideró que la presencia de grupos armados en: Cauca, Nariño, Arauca, Catatumbo, entre otras regiones –cada una con sus particularidades- generan el incremento del portafolio de actividades ilegales, como, por ejemplo: la minería ilegal, el contrabando, el chantaje al comercio y las nuevas modalidades de control de las comunidades por parte de grupos armados. A su vez, compartió un análisis comparativo en el que explicó, “en el norte del mundo hay una estrategia de la reducción de los daños, que es la idea de convivir con las drogas y evitar los daños que normalmente hace. Peroen el sur del mundo seguimos en un contexto de guerra contra las drogas y Colombia es uno de los escenarios más fuertes frente a eso. Continuamos con unos fenómenos de estigmatización, criminalización y señalamiento; con una idea de que los países que son productores tienen la responsabilidad de reducir la cantidad de drogas disponibles”. Esta idea es conocida comoestrategia de reducción de la oferta, en el foro se expuso que ésta se mide por áreas erradicadas, incautación de sustancias, extradiciones de narcos, insumos incautados y con base en eso, se mide el compromiso de los países -Estados Unidos está en constante vigilancia de esto-. “Esta perspectiva sigue vigente y ese es el desafío político más grande que tenemos por delante.La pregunta ahora es: teniendo en cuenta esta compleja lectura de los cultivos de uso ilícitos en relación con el conflicto armado en nuestro país, ¿podemos replantear en el contexto internacional una estrategia distinta?”, afirmó Vargas. Desde otro punto de vista, el foro contó con la participación de Aida Quilcué, senadora electa por circunscripción especial indígena; en el espacio de diálogo compartió su idea sobre cultivos de uso lítico considerando quepara los pueblos indígenas y para los pueblos étnicos la coca y marihuana son plantas sagradas,son la base cultural de sus pueblos y raíces. Planteó que gracias a la forma en como se han utilizado dichos cultivos los territorios en el Cauca y en la región del suroccidente sufren las consecuencias de la guerra, sumando además el olvido estructural y la pobreza han conducido a los territorios a acudir a la producción masiva para su uso ilícito. “En los Acuerdos de paz en la Habana donde participamos como movimiento indígena colombiano con otros compañeros de la comunidad afro en la elaboración del capítulo étnico, se estableció una política desde las comunidades para generar programas que conlleven a la sustitución de manera voluntaria. Consideramos que hoy estamos en un momento en el que se puede tejer ese proceso, quiero reiterar que esos acuerdos no se han cumplido, por eso volvió la guerra a los territorios y todos los fenómenos sistemáticos que hoy estamos viviendo hoy. Teniendo en cuenta lo anterior, la relación entre Estado y comunidades debe ser mucho más fluida;estos temas no se pueden construir desde el escritorio sino desde las comunidades, desde los pueblos y desde las distintas organizaciones; para que seamos parte de la construcción de esta nueva Colombia”. Como conclusión de estePrimer foro de cultivos de uso ilícito, se sintetizaron seis puntos principales a partir de los aportes e intervenciones: El mayor obstáculo que se ha tenido para enfrentar los cultivos de uso ilícito en Colombia ha sido la imposición desde el contexto internacional porque se ha tratado de una lógica de combatir la oferta. En la región andina hay países que presentan un problema similar a Colombia, han optado por fórmulas distintas de políticas públicas que los hacen tener opciones de acción estratégicas. En Colombia se necesita una intervención que comprenda la complejidad del conflicto armado interno. En Colombia se presenta la convivencia de múltiples conflictividades que se superponen y los grupos armados generan control social sobre los territorios. Es necesario replantear la idea de la reducción de la oferta, lo que podemos hacer como Colombia es renfocar el desarrollo rural por medio de indicadores de transformación territorial. Transformar los territorial reconociendo: 1. las diferencias 2. las transiciones y 3. la convivencia. Frente al dilema de los grupos armados ilegales resulta importante retomar la iniciativa del Gobierno electo acerca dela paz total, la idea de trabajar con las comunidades y generar diálogos humanitarios fortaleciendo las iniciativas comunitarias y de las guardias étnicas. La importancia de generar procesos de diálogos sociales y lograr pactos, reconociendo las oportunidades, los desafíos y el tiempo que se requiere para ello. Para ver la trasmisión completa grabada del foro delPrimer foro de cultivos de uso ilícito,haga clicaquí.

Vie 15 Jul 2022

Ante la ola invernal, obispos llaman a la solidaridad de los colombianos

Ante la ola invernal que aqueja a los departamentos de Sucre, Córdoba y Bolívar, los obispos de la Provincia Eclesiástica de Cartagena, han enviado un mensaje de cercanía, solidaridad y oración a las miles de familias afectadas por esta emergencia. En un comunicado llaman la atención de los entes gubernamentales, para que piensen en brindar una atención integral a este tipo de problemáticas que la población viene sufriendo de tiempo atrás y que solo se evidencian en estos casos de emergencia. “Nos sumamos a las muchas voces que hoy siguen exigiendo respuestas integrales a problemas históricamente estructurales”, expresan los prelados. Un llamado a la solidaridad Animan para que fieles católicos, sociedad civil, empresarios y agencias de cooperación, su unan al clamor de estos pueblos que por estos días están padeciendo las inclemencias de las lluvias y que lo han perdido en su mayoría todo. Para consolidar estas ayudas, los obispos de esta Provincia Eclesiástica, han convocado a una campaña de solidaridad donde invitan a realizar donaciones de alimentos no perecederos, útiles de aseo en las parroquias y en los bancos de alimentos de Cartagena y Montería, o consignando en la cuenta de Ahorros Bancolombia No. 085-000036-46 a nombre de la Arquidiócesis de Cartagena. Este mensaje ha sido firmado por los obispos de la Provincia Eclesiástica de Cartagena conformada por: Mons. Francisco Javier Múnera, Arzobispo de Cartagena; Mons. Ramón Alberto Rolón, obispo de Montería; Mons. José Clavijo, obispo de Sincelejo; Mons. Ariel Lascarro, obispo de Magangué; Mons. Farly Yovany Gil, obispo de Montelíbano y Mons. Jaime Uriel Sanabria, Vicario Apostólico de San Andrés y Providencia. Descargar comunicado

Vie 15 Jul 2022

Iglesia en Barrancabermeja pide cesen atentados contra la vida humana

En un pronunciamiento hecho por el obispo de la Diócesis de Barrancabermeja, Ovidio Giraldo Velásquez, en unión con el clero y la comunidad católica, expresan su dolor y desconcierto ante el creciente número de hechos violentos, asesinatos y confinamiento contra la población civil en estos territorios. “Dejamos constancia del dolor y el desconcierto por los continuos hechos de atentados contra la vida de los pobladores de la región, y deploramos y rechazamos las acciones de confinamiento, constreñimiento e intentos de homicidio, ejercidos por diversos actores violentos, muchos de los cuales terminan en la muerte de pobladores”. Al señalar algunos de los hechos recientes de asesinatos, recuerdan que la vida de toda persona es sagrada y merece respeto, protección y cuidado en cualquiera de sus etapas. “Lamentamos y rechazamos todos estos tipos de acciones que acaban con la vida y niegan los derechos a una vida digna de personas habitantes de este hermoso territorio”. Así también, en su mensaje hacen un llamado a quienes siguen atentando indiscriminadamente contra la vida de las personas, para que recapaciten, tengan un cambio de actitud, depongan este camino de la violencia y asuman caminos de conversión y restauración a las víctimas, sus familias y comunidades que son las que siguen siendo afectadas. A las autoridades competentes, les solicitan no escatimar esfuerzos en el diseño de estrategias y acciones proactivas para “prevenir y mitigar al máximo posible los diversos tipos de acciones que vulneran los derechos integrales de los conciudadanos; así como a investigar, clarificar y procesar a los determinadores y agentes”. Valoran el incasable y generoso gesto de ciudadanos e instituciones que con prudencia asumen acciones a favor de la población, generando alertas tempranas y preventivas frente a posibles hechos violentos contra la población. Como Iglesia, agrega la misiva “continuaremos con nuestra voluntad y acción de acompañamiento a las comunidades, y de apoyo a toda iniciativa que procure procesos o programas institucionales y o de la sociedad civil, en pro no solo de la prevención de los actos violentos armados, sino también para la atención de las mismas víctimas”. Observan que, es responsabilidad del estado el garantizar la vigilancia de todos de los derechos de los ciudadanos. Descargar comunicado

Mar 12 Jul 2022

Directivas de la CEC visitaron el Instituto Misionero de Antropología, IMA

Como un gesto de fraternidad y unidad, el lunes 27 de junio la Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), realizó una visita oficial al Instituto Misionero de Antropología, IMA, con ocasión de los cursos de presencialidad intensiva de sus estudiantes en la sede del Campus de la Universidad Pontifica Bolivariana en la ciudad de Medellín. Estuvieron presentes en esta visita Mons. Luis José Rueda Aparicio, Presidente de la CEC, Mons. Luis Manuel Alí Herrera, secretario general de la CEC, Mons. Mario Álvarez, presidente de la Comisión de Misiones de la CEC, padre Ramiro López, director del Centro de Animación Misionera de la CEC y Mons. Luis Albeiro Maldonado, obispo de Mocoa – Sibundoy y director de la sede alterna del IMA en Puerto Asís, Putumayo. El objetivo central de esta importante visita al IMA fue dar a conocer de una manera directa, con la presencia de cerca de 400 estudiantes entre indígenas, afrocolombianos y mestizos, este Instituto de la Iglesia colombiana que canaliza la educación superior de líderes de las minorías étnicas en Colombia. Después de dos difíciles años con ocasión de la pandemia, el Instituto Misionero de Antropología, en convenio con la Universidad Pontificia Bolivariana, abrió de nuevo sus cursos de presencialidad intensiva en diciembre de 2021 y ahora su segundo curso post-pandemia del 23 de junio al 9 de julio. Para esta ocasión se cuenta con la presencia de 385 estudiantes de diversas etnias indígenas y afrocolombianos en el programa de LICENCIATURA EN ETNOEDUCACIÓN y 23 estudiantes de ESPECIALI-ZACIÒN EN GESTIÓN HUMANA. Después de una reunión privada de la presidencia de la CEC con el señor arzobispo de Medellín, Mons. Ricardo Tobón Restrepo, se dio inicio a la jornada de encuentro con la comunidad de estudiantes del IMA-UPB con la celebración de la Eucaristía presidida por Mons. Rueda Aparicio, con la alegre animación musical y del canto del grupo de afrocolombianos del IMA. El mensaje de Mons. Luis José de valoración de la diversidad de etnias en Colombia y su impulso a la unidad, a la solidaridad y al trabajo por la paz y la justicia en las regiones más marginadas del país, dejó una actitud proactiva entre los estudiantes, valorando el compromiso de la Iglesia con las etnias minoritarias. Igualmente, se dio un momento para el encuentro comunitario de los estudiantes, docentes IMA-UPB y las directivas de la CEC, en el cual se destacaron los elementos centrales que le han dado vida al IMA, su filosofía, sus tradiciones y la memoria de quienes lo idearon y conformaron desde su fundación en enero del año de 1973 por un grupo de Misioneros Javerianos de Yarumal, inspirados en el pensamiento y vida de Monseñor Gerardo Valencia Cano, fundador y primer director del Departamento de Misiones del CELAM creado en 1967. Por su parte, el padre Marco Antonio Zambrano, Misionero de Yarumal y cofundador del IMA destacó como este Instituto surge impulsado por el encuentro misionero de Melgar en abril de 1968; idea que se consolidó en enero de 1973 con el primer encuentro de formación y actualización para misioneros y misioneras, consagrados y laicos, liderado por el padre Oscar Osorio Jaramillo, MXY, en la ciudad de Mitú. Estos cursos vacacionales de actualización trasladaron su sede al Seminario Intermisional San Luis Beltrán en la ciudad de Bogotá, con un encuentro intensivo de 20 días dos veces al año. Fue en el año de 1989, en la ciudad de Medellín, cuando se firmó el CONVENIO IMA – UPB con el aval del Ministerio de Educación Nacional, MEN, para la licenciatura en Etno-educación, programa académico creado e implementado por el padre Oscar Osorio y aprobado por el MEN. El padre Zambrano recordó, además, que el padre Oscar, fundador y primer director del IMA hasta el año 2012, plasmó el alma del IMA en su lema: “Nosotros al servicio de los otros en el nombre del Otro para que en el mundo haya menos hambre y todos los pueblos en Él tengan vida”. El diálogo de la Presidencia de la CEC con los estudiantes y los docentes IMA-UPB generó un ambiente de confianza, alegría y optimismo en unos y otros. Un momento muy emotivo de este encuentro fue la participación de los grupos étnicos indígenas con danzas y símbolos de sus culturas, la música representante de las comunidades de los Llanos Orientales y la música y poesía de la comunidad afrocolombiana. El convenio IMA UPB cuenta en la actualidad con otras dos sedes alternas en Puerto Asis, Putumayo y en Toribío, Cauca, además de la sede central en Medellín, con 68 docentes y con el compromiso de contribuir en la educación universitaria de muchos líderes, docentes y agentes de pastoral de las jurisdicciones eclesiásticas donde hay mayor presencia de minorías étnicas. Durante cerca de 50 años esta ha sido una contribución específica de la Iglesia colombiana en la promoción humana, cultural y social en las regiones más olvidadas y marginadas de Colombia. Mons. Luis José valoró este esfuerzo y expresó su deseo de apoyar la extensión de este proyecto educativo a muchos lugares necesitados del país. Este encuentro de la presidencia de la CEC con el IMA en su presencialidad intensiva en Medellín, terminó con un diálogo de comunicación de experiencias vividas por los docentes IMA que despertó el interés y compromiso de la Conferencia Episcopal con el Instituto Misionero de Antropología, IMA. Mientras el país ha estado inserto en los últimos 50 en una guerra fratricida que ha llevado al descuido e ignorancia de las minorías étnicas, la Iglesia ha trabajo silenciosamente a través del IMA por brindar educación profesional a muchos de sus líderes. Haciendo memoria del Padre Constantino Gutiérrez, director del IMA y de su secretaria, la señora Estela Restrepo, ambos victimas del COVID 19 en febrero de 2021, el padre Omer Giraldo, Misionero de Yarumal y actual director del IMA en nombre de la Conferencia Episcopal, destacó la relevancia de este momento histórico del IMA en su proyecto educativo en beneficio de la educación superior para las minorías étnicas de nuestro país. Fuente: Padre Omer Giraldo R. MXY Director del Instituto Misionero de Antropología – IMA Sección de ETNIAS del Centro de Animación Misionera - Conferencia Episcopal de Colombia