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pandemia

Vie 15 Abr 2022

Papa Francisco, Vía Crucis: "Donde haya odio, florezca la concordia"

En un ambiente de profundo recogimiento, el Santo Padre presidió el pío ejercicio del Vía Crucis en el Coliseo de Roma. En una Semana Santa especial, de “vuelta a la normalidad”, el evento regresó a su lugar tradicional, luego de la emergencia sanitaria del Coronavirus. Un “abrazo de paz” en tiempos de guerra. Casi dos años después de aquel 19 de abril de 2019, este Viernes Santo, 15 de abril de 2022, el Vía Crucis volvió a celebrarse en el Coliseo de Roma. En 2020 y 2021, años signados por la pandemia del COVID-19, la célebre cita del segundo día del Triduo Pascual debió trasladarse a la Plaza de San Pedro y realizarse sin presencia de fieles a causa de las medidas restrictivas. Cerca de 10.000 fieles y peregrinos -según la Questura de Roma- se congregaron en el Coliseo para acompañar al Papa Francisco en el conmovedor momento de oración y otros tantos se conectaron a la transmisión en directo a través de los medios y las redes sociales. En el Año de la Familia “Amoris Laetitia” las meditaciones fueron confiadas por el Santo Padre a familias que han vivido experiencias distintas, estas narran escenas de la vida cotidiana, con sus dificultades, alegrías, esperanzas. Teniendo en cuenta la dolorosa situación en Ucrania, las reflexiones también cuentan las dificultades de los inmigrantes en los países de acogida. Los textos fueron escritos por un joven matrimonio (estación I), una familia en misión (estación II), una pareja de ancianos sin hijos (estación III), una familia numerosa (estación IV), una familia con un hijo discapacitado (estación V), una familia que dirige un hogar- familia (estación VI), una familia con un padre enfermo (VII), una pareja de abuelos (VIII), una familia adoptiva (IX), una viuda con hijos (X), una familia con un hijo consagrado (XI), una familia que ha perdido una hija (XII), una familia ucraniana y otra rusa (XIII) y una familia de emigrantes (XIV). “El dolor nos ha cambiado” En la VI estación, preparada por una familia que coordina un centro de acogida, se da cuenta que su casa “es grande, no solo en términos de espacio, sino sobre todo por la riqueza humana que allí habita”. Nunca, desde el comienzo del matrimonio -relatan- fuimos solo dos. Confiesan que su vocación de acoger el dolor “fue y sigue siendo aún ahora -con 42 años de matrimonio, tres hijos naturales, nueve nietos y cinco hijos adoptivos no autosuficientes y con graves dificultades psíquicas- todo lo contrario a triste”. No merecemos -dicen- que la vida nos bendiga tanto. “Para el que cree que no es humano dejar solo al que sufre, el Espíritu Santo mueve en el interior la voluntad de actuar y de no permanecer indiferentes, ajenos”, indican. El dolor los ha hecho volver a lo esencial, “ordena las prioridades de la vida y devuelve la sencillez de la dignidad humana en cuanto tal”. Para esta pareja, “en la ‘vía dolorosa’ de tantos flagelos y crucificados, junto a ellos, bajo el peso de sus cruces, descubrimos que el verdadero rey es aquel que se entrega y se da como alimento, en alma y cuerpo”. Oración en silencio por la paz en el mundo En la meditación de las XIII Estación del Vía Crucis se realizó una pausa de silencio orante por la paz en el mundo: "Ante la muerte, el silencio es más elocuente que las palabras. Hagamos, pues, una pausa en el silencio orante y recemos cada en nuestro corazón por la paz en el mundo". “Tómanos de la mano como un Padre” Al final, el Papa Francisco pronunció una potente oración, que compartimos a continuación: Padre misericordioso, que haces salir el sol sobre buenos y malos, no abandones la obra de tus manos, por la que no dudaste en entregar a tu único Hijo, que nació de la Virgen, fue crucificado bajo Poncio Pilato, murió y fue sepultado en las entrañas de la tierra, resucitó de entre los muertos al tercer día, se apareció a María Magdalena, a Pedro, a los demás apóstoles y discípulos, y siempre está vivo en la santa Iglesia, que es su Cuerpo viviente en el mundo. Mantén encendida en nuestras familias la lámpara del Evangelio, que ilumina alegrías y dolores, cansancios y esperanzas; que cada casa refleje el rostro de la Iglesia, cuya ley suprema es el amor. Por la efusión de tu Espíritu, ayúdanos a despojarnos del hombre viejo, corrompido por pasiones engañosas, y revístenos del hombre nuevo, creado según la justicia y la santidad. Tómanos de la mano, como un Padre, para que no nos alejemos de Ti; convierte nuestros corazones rebeldes a tu corazón, para que aprendamos a seguir proyectos de paz; haz que los adversarios se den la mano, para que gusten del perdón recíproco; desarma la mano alzada del hermano contra el hermano, para que donde haya odio florezca la concordia. Haz que no nos comportemos como enemigos de la cruz de Cristo, para que participemos en la gloria de su resurrección. Él, que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén. Fuente: Vatican News

Jue 7 Abr 2022

Nueva entrega de Misión Celam: Iglesia, vacuna para los olvidados

Iglesia, vacuna para los olvidados, bajo este título llega cuarta entrega del boletín Misión Celam con la que se busca visibilizar las acciones que la Iglesia de América Latina y el Caribe ha emprendido a 2 años de la pandemia en favor de los más necesitados. En este número, el reportaje principal ‘Inmunizar corazones contra la pandemia de la indiferencia’ está basado en el estudio sobre el covid-19, que el Observatorio Socioantropológico Pastoral del Centro de Gestión del Conocimiento del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), realizó entre 2020 y 2021. Además se cuenta en este especial con los testimonios del sacerdote Fabio Garbari (Bolivia), la religiosa Cleta López (Puerto Rico) y de María Elena y Ariel, par de laicos argentinos de la parroquia Ciudad Oculta en Buenos Aires. En comunión con el Papa Francisco Asimismo, en el Editorial monseñor Miguel Cabrejos, arzobispo de Trujillo y presidente del Celam, ha entrado en comunión con el Papa Francisco para abogar por la paz de Ucrania. En cuanto a los artículos de opinión, monseñor Jorge Lozano, secretario general del Celam, aborda los vínculos entre el Sínodo de la sinodalidad y la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe; mientras que Humberto Ortiz, coordinador de desarrollo y proyectos del Celam, habla sobre la articulación y transversalidad que el Celam ha desarrollado con su renovación y reestructuración. Desde Caribe Brasil Desde Haití, monseñor Launay Saturné, presidente del episcopado y arzobispo de Cap-Haïtien, describe cómo la Iglesia se ha enfrentado a la peor de las pandemias: la social. Y en la sección, Los Últimos, los primeros, el sacerdote Julio Renato Lancellotti relata uno de los episodios que más lo marcó durante la crisis sanitaria en São Paulo (Brasil). En la sección Diccionario Celam, la religiosa y teóloga Birgit Weiler desarrolla en todas sus aristas el término Ecología Integral; mientras que en Rostros y Voces, Nicolás Soto, sacerdote uruguayo de Don Bosco, habla del protagonismo de los jóvenes en la Iglesia. Además la religiosa Gladis Montesinos habla en Querida Amazonía sobre el trabajo que ha venido desarrollando con indígenas Tsimanes, en defensa de los derechos humanos. Misión Celam Es la nueva publicación impresa y digital que el Centro para la Comunicación del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) ha presentado en el seno de la Asamblea Eclesial, que se realizó del 21 al 28 de noviembre de 2021. Fuente: Of. comunicaciones del Celam [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar Misión Celam No. 4[/icon]

Mié 6 Abr 2022

Francisco: Ora por el personal sanitario y pide a gobiernos calidad en el servicio de salud

En la edición del video para el mes de abril, el Papa Francisco centra su especial atención en el personal sanitario quien dedica su vida al cuidado de la salud de los enfermos. “La pandemia nos ha mostrado la entrega, la generosidad del personal sanitario, voluntarios, trabajadores y trabajadoras de la salud, sacerdotes, religiosos y religiosas”. Un buen servicio sanitario, accesible a todos, es una prioridad Llama la atención como en este tiempo de pandemia, se evidenció la falta que muchas personas tienen al acceso del sistema de salud, sobre todo en los países más pobres y en aquellas personas más vulnerables, esto, dijo el Pontífice, se debe a una mala administración de los recursos y a la falta de compromiso político serio. “Por eso quiero pedir a todos los gobiernos de todos los países del mundo, que no olviden que un buen servicio sanitario, accesible a todos, es una prioridad. Pero también quiero recordar que el servicio sanitario no es solo una organización, sino que están los hombres y mujeres que dedican su vida al cuidado de la salud del otro y que han dado durante esta pandemia, la vida para ayudar a recuperarse a tantos enfermos”. Finalmente, el obispo de Roma pide orar para que todo el esfuerzo que hace el personal de la salud en el cuidado de los enfermos, sea apoyado por los gobiernos y las comunidades locales.

Mar 5 Abr 2022

Vaticano ofrece recomendaciones para las celebraciones de Semana Santa

A través de una nota la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ofrece a los obispos y Conferencias Episcopales una serie de orientaciones para las celebraciones de la Semana Santa de este año 2022. En la misiva, resalta que, ante la actual disminución de la pandemia, que varía según cada país, se invita a actuar con prudencia y siguiendo con respeto las normativas aplicadas por las autoridades civiles competentes. "La experiencia que han adquirido las Conferencias Episcopales en los últimos años permite ciertamente afrontar las diversas situaciones del modo más adecuado, vigilando que siempre sean observadas las normas rituales contenidas en los libros litúrgicos". Intención especial de oración por la paz del mundo y por Ucrania En el mensaje firmado por Monseñor Roche, presidente de la Congregación para el Culto Divino y monseñor Vittorio Francesco Viola, OFM, secretario de este Dicasterio, se recuerda también la insistente invitación que hace el Papa Francisco de unirnos en oración para pedir durante estos días Santos, por la paz del mundo entero "por los hermanos y hermanas que están viviendo la atrocidad de la guerra, de manera particular en Ucrania". "En la celebración de la Pasión del Señor el Viernes Santo, la liturgia nos invita a elevar a Dios nuestra súplica por la Iglesia y por el mundo entero. En la oración universal pediremos al Señor por los gobernantes (IX oración) para que los guíe en sus pensamientos y decisiones hacia la paz y libertad de todos los hombres, y por los atribulados (X oración) para que todos sientan en sus adversidades el gozo de la misericordia del Señor", resalta la misiva. [icon class='fa fa-download fa-2x'] Descargar nota a los obispos - SEMANA SANTA[/icon]

Mar 5 Abr 2022

Cucuteños participaron masivamente en la Marcha del Perdón 2022

Después de dos años de ausencia por las calles del centro de la ciudad de Cúcuta, se volvió a realizar la Marcha del Perdón de manera presencial (suspendida en el año 2020 por el confinamiento a causa de la pandemia de la COVID-19 y llevada a cabo virtualmente en el 2021), en esta ocasión una gran multitud de fieles se movilizaron y se unieron para pedir por el respeto a la vida. Al evento que se realizó el pasado viernes 1 de abril, asistieron sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas, integrantes de los movimientos apostólicos y fieles bautizados de la Diócesis de Cúcuta, quienes se dieron cita en la Plaza de Banderas y estuvieron animados por la banda de música católica Generación D. A su vez, el Obispo de esta Iglesia particular, monseñor José Libardo Garcés Monsalve, estuvo presente anunciando el mensaje de perdón que Jesucristo trae para esta porción del pueblo de Dios: “Pedir perdón supone reconocerse pecador, perdonar supone tener un corazón como el de Cristo. Me alegra encontrarlos en este momento para que caminemos por la vida, perdonados y en paz”, expresó el prelado, y precisamente ese fue el lema que acompañó la Marcha del Perdón 2022: “Caminemos por la vida, sigamos adelante”. La Marcha del Perdón es una iniciativa que, durante más de 20 años, la Diócesis de Cúcuta ha organizado en el tiempo de Cuaresma, con el objetivo de fortalecer el camino de conversión y de sensibilizar a toda la comunidad en los valores humanos más importantes, como el amor, el perdón, la paz y la reconciliación. El recorrido, después de haber compartido unos momentos en la Plaza de Banderas, inició por la Diagonal Santander hasta la avenida segunda, cruzando por la calle 10 y caminando hasta la avenida quinta, para llegar al atrio de la Catedral San José. Estas calles y avenidas corresponden a barrios que hacen parte del centro de la ciudad, donde los fieles estuvieron custodiados por la Policía Nacional, Policía de Tránsito y Transporte, Defensa Civil, Bomberos, Secretaría de Gestión del Riesgo de Desastres municipal y la Asociación de Hermandades de Nazarenos, quienes velaron por el orden y la seguridad de todos los participantes. Por su parte, los movimientos apostólicos Icthus y Lazos de Amor Mariano, prestaron su servicio en la ambientación de los escenarios. Otro talento musical presente, fue el sacerdote diocesano Álvaro Antonio Gutiérrez Buitrago, quien, junto a su ministerio musical, acompañaron el desarrollo de toda la actividad. Finalmente, el obispo señaló que como Iglesia “deseamos ser instrumentos del amor de Dios, para que los demás puedan ver el camino de la nueva vida… en la cultura de la muerte y la violencia, marchamos con el ánimo encendido en el cumplimiento de los mandamientos y la vivencia del amor”.] Fuente: Centro de comunicaciones Diócesis de Cúcuta [icon class='fa fa-download fa-2x']Ver galería de fotos[/icon] [icon class='fa fa-download fa-2x']VER transmisión AQUÍ[/icon]

Lun 28 Mar 2022

Obispo pide orar, cuidar y acompañar a los sacerdotes

En la sede del episcopado se llevó a cabo el Encuentro Nacional de Delegados de Pastoral sacerdotal, que tuvo como objetivo “afinar y afianzar la conciencia en el trabajo de cuidado y acompañamiento de nuestros sacerdotes”, así lo expresó monseñor Luis Albeiro Maldonado Monsalve, obispo de Mocoa y miembro de la Comisión Episcopal de Ministerios Ordenados. El también encargado de la pastoral sacerdotal en Colombia, indicó que es preocupación de todos los obispos del país, la situación anímica y afectiva del clero, quien también se ha visto afectado por la coyuntura mundial de la pandemia, es por ello, que “cada Obispo tiene una preocupación por su presbiterio y delega un sacerdote para que ejerza el cuidado y acompañamiento en las situaciones distintas en que vive cada sacerdote. Estamos analizando la realidad en que se encuentran, generando el diálogo para concertar algunos criterios orientativos que nos lleven al desempeño de esta noble tarea”. El prelado recordó que si bien es competencia del obispo encargado velar y acompañar a los sacerdotes, también es tarea de quienes por desempeños pastorales, estén cerca de ellos, les brinden el cuidado, apoyo y acompañamiento necesarios. “A veces se piensa que el acompañamiento a los sacerdotes es solamente competencia del obispo o del delegado, pero yo creo que es competencia y responsabilidad primeramente del obispo, pero también es del presbiterio, es de la comunidad parroquial, es de todos los bautizados, que oran, cuidan y los acompañan”. En desarrollo del encuentro se definieron líneas de acción A su vez, el padre Manuel Vega, director del Departamento de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada del Secretariado Permanente del Episcopado, indicó que este encuentro estuvo orientado por el principio de la sinodalidad, es decir, fue un espacio de escucha. El sacerdote observó que, luego de un análisis de realidad de la vida sacerdotal en el país, se plantearon algunas líneas de acción a nivel de provincia eclesiástica y se solicitaron apoyos propios desde el Departamento de Ministerios Ordenados. Testimonio: “Si un sacerdote está bien, la comunidad estará bien” Por su parte, el padre Rodrigo Gallego Trujillo, delegado de la pastoral sacerdotal de la Diócesis de Buga y quien participó del encuentro, dijo que este espacio fue un momento importante para reflexionar sobre la necesidad de pastorear a los pastores y agregó que “si un sacerdote, un párroco o el pastor están bien, las comunidades estarán bien”. “Vale la pena pedirles a ustedes su oración, no desfallecer en la plegaria por los ministros ordenados, cada sacerdote es una historia vocacional, una historia de fidelidad de Dios con nosotros”. El sacerdote añadió además que, para dar una mejor respuesta a los desafíos de la pastoral de estos tiempos, se hace necesario seguir formando a los sacerdotes, en lo espiritual y en la lectura activa de los signos de los tiempos, esto, afirmó el sacerdote, es una conclusión que sale del encuentro.

Mié 23 Feb 2022

Francisco: Los ancianos son el “nuevo pueblo” condenado al descarte

Durante la Audiencia General de este miércoles 23 de febrero, el Papa Francisco inició una serie de catequesis sobre el sentido y el valor de la vejez asegurando que “es una de las cuestiones más urgentes que la familia humana está llamada a afrontar en este tiempo”. Recordó que es urgente dedicarle tiempo a esta reflexión, sobre todo en un mundo donde los ancianos son ignorados y relegados a una "inercia de supervivencia", cuando son indispensables para que los jóvenes puedan ensanchar sus horizontes y abrir caminos hacia el futuro. La exaltación de la juventud ha sido un icono de los totalitarismos dominantes del siglo XX. Esta contundente afirmación del Papa Francisco en su catequesis de este miércoles revela como la cultura dominante, hoy, tiene un único modelo en el joven-adulto, ensimismado en su propia juventud, mientras el “nuevo pueblo” de los ancianos es descartado como “un peso" por la sociedad. “Junto a las migraciones, la vejez es una de las cuestiones más urgentes que la familia humana está llamada a afrontar en este tiempo. No se trata solo de un cambio cuantitativo; está en juego la unidad de las edades de la vida: es decir, el real punto de referencia para la compresión y el aprecio de la vida humana en su totalidad”, advirtió el Pontífice. En la pandemia ni siquiera los vimos morir En su Audiencia General en el Aula Pablo VI del Vaticano, el Santo Padre inicia así un nuevo ciclo de catequesis dedicadas al sentido y el valor de la vejez, inspirado en el pasaje bíblico del profeta Joel (Jl 3,1-2.5), que exalta en los sueños de los ancianos la visión de futuro para los jóvenes. En su reflexión, Francisco constata que nunca antes en la historia de la humanidad la población anciana había sido tan numerosa y que la longevidad se ha masificado en amplias regiones del mundo, al punto de sobrepasar el equilibrio entre la infancia distribuida en pequeñas dosis, por un invierno demográfico, y la vejez. Sin embargo, el riesgo de ser descartados es aún más acuciante porque los ancianos son vistos a menudo como “un peso”. “En la dramática primera fase de la pandemia fueron ellos los que pagaron el precio más alto. Ya eran la parte más débil y descuidada: no los mirábamos demasiado en vida, ni siquiera los vimos morir”, lamentó el Pontífice. La vejez no es la pérdida del sentido de la vida Este desequilibro entre las nuevas y viejas generaciones proviene, a decir de Papa, de “la cultura dominante que tiene como modelo único al joven-adulto, es decir, un individuo hecho a sí mismo que permanece siempre joven”, mientras que la vejez es considerada simplemente como el “vaciamiento y pérdida” del sentido de la vida. “La exaltación de la juventud como única edad digna de encarnar el ideal humano, unida al desprecio de la vejez vista como fragilidad, degradación, discapacidad, ha sido el icono dominante de los totalitarismos del siglo XX”, enfatizó el Pontífice. No obstante, al recordar que la prolongación de la vida incide de forma estructural en la historia de los individuos, de las familias y de las sociedades, Francisco se preguntó cómo en las culturas llamadas “desarrolladas”, la vejez tiene poca incidencia, no es reconocida y su cuidado se limita a planes de asistencia y no a proyectos de vida en un período que abarca casi un tercio de la existencia humana. “Esto es un vacío de pensamiento, imaginación, creatividad. La juventud es hermosa, pero la eterna juventud es una alucinación muy peligrosa. Ser ancianos es tan importante – y hermoso – como ser jóvenes”, agregó el Papa. La melancolía del anciano vs la pantalla de un smartphone “La alianza entre las generaciones, que devuelve al ser humano todas las edades de la vida, es nuestro don perdido”, continuó diciendo el Santo Padre al explicar que la profecía de Joel vincula a jóvenes y ancianos, pues si estos últimos no se dejan inspirar por el Espíritu Santo y entierran su pasado y sus sueños, los jóvenes no lograrán vivir el presente y tener una visión de futuro. “Si los abuelos se repliegan en sus melancolías, los jóvenes se encorvarán aún más en su smartphone. La pantalla puede también permanecer encendida, pero la vida se apaga antes de tiempo”, advirtió Francisco, sin dejar de señalar que durante la pandemia esta dependencia se ha agudizado. No abandonarse a la inercia de la supervivencia El Santo Padre concluyó su catequesis alentando a los ancianos a vivir la vejez como un “don de sentido de la vida” y no que se consuman como en una “inercia de su supervivencia". “La vejez, si no es restituida a la dignidad de una vida humanamente digna, está destinada a cerrarse en un abatimiento que quita amor a todos”. Y este, añadió el Pontífice, es el desafío de humanidad y de civilización requiere nuestro compromiso y la ayuda de Dios. Fuente: Vatican News Video: Rome Reports ✅ ATENCIÓN | Durante la Audiencia General de este miércoles 23 de febrero, el Papa Francisco inició una serie de catequesis sobre el sentido y el valor de la vejez + Inf. AQUÍ ➡️ https://acortar.link/UUlYtA

Mar 22 Feb 2022

¿En Crisis?

Por: Mons. Carlos Arturo Quintero Gómez - No hay duda, apreciados lectores, que hoy asistimos a múltiples crisis que oprimen al ser humano y lo llevan a una aflicción postrera: crisis ante la pandemia, crisis en el seno de nuestras familias, crisis en el orden económico, político, religioso; crisis social, crisis de ‘esperanza’, crisis de ‘paternidad’ y ‘filiación’, crisis de autoridad, crisis moral, crisis en las instituciones, crisis en el periodismo; en fin, lo que quiero advertir, es que no deberíamos sumirnos en estados depresivos y en tristezas y ayes lastimeros ante las crisis; debería ser más bien una oportunidad para brillar de nuevo y recuperar el esplendor que se ha ido apagando en diversos escenarios. Soy muy optimista, cuando se trata de ‘crisis’; pues el gran desafío es buscar siempre el equilibrio. Aunque esta crisis ha tocado también al periodismo, quiero rendir un sentido homenaje a los periodistas, por su labor incansable de informar, formarse y ser testigos de la verdad. No podemos ignorar que tenemos periodistas espirituales, académicos y profesionales, a quienes les duele la ciudad, el departamento, el país, interesados siempre por la búsqueda de la verdad, alejados de sensacionalismos y exhibicionismos, consagrados lectores y servidores de la comunidad, capaces de escuchar, de ser solidarios, sensibles ante el dolor del otro, excelentes padres, esposos, amigos, colegas, compañeros de trabajo, con una alta dimensión humana y a veces, mal remunerados, pero jamás ‘vendidos’ ni sectarios, ni cizañeros; hombres y mujeres, con un alto sentido de patria y humanidad. Quizás uno de esos periodistas sea usted y le felicito de corazón, por su vocación y su capacidad de resiliencia. Sin embargo, hay una crisis en el periodismo hoy, que raya con la ‘banalidad de los medios’, el sensacionalismo y el amarillismo; irresponsablemente hay periodistas y comunicadores sociales que primero ponen en la ‘picota pública’ a personas e instituciones y luego, llaman, -ni siquiera hacen presencia física- o lo hacen a través de terceras personas, para corroborar una noticia que ya ha sido puesta a la luz pública. Hay personas que se presentan como ‘periodistas’, pero siempre en busca del morbo, de la denuncia dañina, de la verdad a medias, sin importar las consecuencias. Hay periodistas que han creado sus propios medios o usan las redes sociales para ensañarse contra las personas e instituciones, desconociendo la ética periodística, el valor de la verdad y la sana réplica. Se convierten con facilidad en jueces, dictan sentencias y señalan a sus interlocutores; se presentan como ‘investigadores’; eso le está haciendo mucho daño al periodismo. Hay periodistas que ya no buscan las ‘fuentes’, sino que se han dedicado a hacer un periodismo de escritorio, impersonal e inhumano; llaman desde su celular a quien desean entrevistar o le escriben a través de un correo electrónico las preguntas para que sean respondidas en el menor tiempo posible, de lo contrario serán blanco de críticas e improperios. Hay periodistas que no van a una rueda de prensa y luego llaman a sus interlocutores, con actitudes déspotas como si el periodismo fuera una profesión u oficio, para sembrar miedo y terror. Es una crisis, real, no es una percepción y lo sabemos; en nuestro departamento urge un trabajo articulado del círculo y del colegio de periodistas, de ACORD, y de las distintas agremiaciones, en orden a ‘recuperar’ un rol social fundamental que consiste en ser constructores de paz, libertad, verdad, democracia y justicia. Podríamos preguntarnos: ¿qué referente en el periodismo tengo? Valdría la pena hacer un examen de conciencia y sentir que de verdad el periodismo es una hermosa vocación, que no se reduce al hacer, sino que, desde el ser, produce lo mejor para la sociedad; que no se reduce a la pluma, al lenguaje, a la voz, sino que va más allá, porque toca lo esencial de los seres humanos: su corazón. Así que les invito a ser agradecidos con los periodistas que hacen su trabajo bien y a exigir a quienes no lo hacen bien a que se formen y aprendan. ¡Feliz día del periodista! + Carlos Arturo Quintero Gómez Obispo de Armenia