Pasar al contenido principal

Episcopado al día

Jue 25 Jun 2026

"Tendamos nuestra mano solidaria a Venezuela": Iglesia Católica en Colombia llama a la solidaridad con los afectados por los terremotos

En un mensaje dirigido a los colombianos, el Episcopado invitó a transformar la cercanía con el pueblo venezolano en ayuda concreta para las familias afectadas por la tragedia y habilitó, a través del Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana, un canal para recibir aportes destinados a apoyar la atención humanitaria de las comunidades damnificadas.Ante la emergencia humanitaria provocada por los terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio, los obispos colombianos hicieron un llamado a la solidaridad nacional con las miles de personas afectadas por la tragedia. La invitación está dirigida a fieles católicos, comunidades eclesiales y ciudadanos de buena voluntad que deseen sumarse a esta respuesta fraterna impulsada por la Iglesia Católica en Colombia.A través de un nuevo mensaje firmado por la Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), los prelados expresaron su cercanía con el pueblo venezolano y convocaron a los colombianos a brindar apoyo a quienes hoy afrontan las consecuencias de esta emergencia.Un llamado a responder con generosidadEn este mensaje especial, los obispos recuerdan que el sufrimiento de las comunidades afectadas interpela la conciencia y la fraternidad de todos los pueblos, especialmente de quienes comparten vínculos históricos, culturales y eclesiales con Venezuela.“Invitamos a los fieles católicos, a las comunidades eclesiales y a todas las personas de buena voluntad a manifestar su solidaridad mediante una respuesta generosa, organizada y oportuna, que contribuya a atender las necesidades de quienes han sido golpeados por esta emergencia”.La convocatoria busca sumar esfuerzos para aliviar el sufrimiento de las familias afectadas y contribuir a la atención de las necesidades más urgentes derivadas de esta tragedia.Canal disponible para ayudar a través de la IglesiaLas personas que deseen canalizar sus aportes económicos a través de la Iglesia Católica en Colombia para apoyar a las comunidades afectadas por los terremotos en Venezuela podrán hacerlo a través del Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana.Para ello, se ha dispuesto la siguiente cuenta bancaria:Cuenta de ahorros No. 081789224 Banco de BogotáTitular: Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas ColombianaNIT: 860.039.273-3Los recursos recaudados serán destinados a apoyar la atención de las necesidades humanitarias más urgentes de las personas y comunidades afectadas por esta emergencia.Una expresión de fraternidad entre pueblos hermanosLos obispos colombianos destacaron que esta convocatoria surge de la cercanía histórica, humana y eclesial que une a Colombia y Venezuela, así como del compromiso cristiano de acompañar a quienes atraviesan momentos de dolor y dificultad.“Como pueblo hermano e Iglesia hermana, seguimos caminando junto a Venezuela en la fe y la esperanza, tendiendo nuestra mano solidaria para acompañar su dolor y contribuir a la reconstrucción de aquello que ha sido afectado”.El mensaje concluye invitando a las comunidades católicas del país a mantener la oración por las víctimas, sus familias, los damnificados y quienes trabajan en las labores de atención y recuperación, confiando al pueblo venezolano a la protección de la Santísima Virgen María y pidiendo al Señor fortaleza y esperanza para superar esta difícil situación.

Jue 25 Jun 2026

Episcopado colombiano expresa su cercanía espiritual y solidaridad con Venezuela tras los devastadores terremotos

La Iglesia en Colombia manifiesta su cercanía espiritual y solidaridad con el pueblo venezolano luego de los devastadores terremotos registrados el 24 de junio, una tragedia que ha dejado más de 160 personas fallecidas, cientos de heridos y graves afectaciones materiales en distintas regiones del país.El mensaje fue enviado por la Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) a monseñor Jesús González de Zárate Salas, arzobispo de Valencia y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, como expresión de comunión eclesial ante una emergencia que enluta a toda la nación.Una Iglesia que acompaña en medio del dolorEn su comunicación, los obispos colombianos reafirmaron la cercanía de la Iglesia con quienes hoy sufren las consecuencias de esta tragedia y aseguraron su oración por las víctimas, sus familias y las comunidades afectadas.“Conocedores de la emergencia en la que se encuentra el pueblo venezolano, a causa de los terremotos del día de ayer, la Iglesia Católica en Colombia se solidariza con el pueblo venezolano, en primer lugar, a través de la oración, y con sentimientos de profundo dolor y espíritu de comunión eclesial”.Condolencias para las familias y comunidades afectadasEl Episcopado Colombiano expresó también su pesar por la pérdida de vidas humanas y su cercanía con quienes enfrentan el impacto de la emergencia, especialmente las familias que han perdido seres queridos, viviendas o medios de sustento.“Expresamos a Su Excelencia y, a través suyo, a todos los afectados, nuestras más sinceras condolencias por la irreparable pérdida de los fallecidos, a quienes encomendamos a Dios Misericordioso para que les conceda el descanso eterno; así como acompañamos, con respeto y solidaridad, a las comunidades y familias que perdieron a sus seres queridos, sus viviendas y medios de sustento”.Reconocimiento a quienes sirven en la emergenciaLos obispos dirigieron también una oración y una palabra de aliento a los equipos de rescate y a las numerosas personas e instituciones que participan en la atención de los damnificados, destacando que este momento exige una respuesta solidaria que trascienda fronteras.“Enviamos nuestra bendición a los equipos de rescate y a todos los que se unen desde Colombia y otros países a las iniciativas para responder a esta situación que pone a prueba la solidaridad”.Confiados a la protección de Nuestra Señora de CoromotoEl mensaje concluye con una invocación a Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela, para que acompañe al pueblo venezolano en esta hora de sufrimiento y fortalezca los esfuerzos de recuperación y esperanza.

Mié 24 Jun 2026

Tras las elecciones presidenciales, obispos destacan la participación ciudadana y convocan a la unidad nacional

Luego de la jornada electoral celebrada el pasado 21 de junio y tras la conclusión del proceso de escrutinio, la Conferencia Episcopal de Colombia agradece a Dios por el desarrollo pacífico de las elecciones presidenciales, destaca la participación ciudadana y llama a todos los colombianos a trabajar unidos en la construcción del futuro del país.A través de un mensaje dirigido al pueblo colombiano, los obispos expresan su gratitud por la manera como transcurrió la jornada democrática en todo el territorio nacional y valoran el compromiso de los ciudadanos con el ejercicio electoral.Una jornada que fortalece la democraciaLos prelados destacan el ambiente pacífico en el que se desarrollaron las elecciones y el incremento en la participación ciudadana, elementos que, según señalan, reflejan la fortaleza institucional del país y el avance de la sociedad colombiana en su madurez democrática.“Valoramos el ejercicio electoral realizado este 21 de junio y el modo pacífico como transcurrió la jornada en todo el territorio nacional con una creciente participación de los ciudadanos”, expresan los obispos en el mensaje.Asimismo, afirman que estos hechos “dan prueba de la solidez de nuestras instituciones democráticas y del proceso de madurez en el que vamos avanzando como sociedad”.Oración por quienes han sido elegidos para gobernar el paísLa Conferencia Episcopal felicita a Abelardo de la Espriella y a José Manuel Restrepo, elegidos Presidente y Vicepresidente de la República, respectivamente.Los obispos manifestan su cercanía espiritual con los nuevos mandatarios y aseguran su oración para que el servicio que asumirán al frente de la nación contribuya al bienestar de todos los colombianos.“Les ofrecemos nuestra oración para que en el ejercicio de su servicio al país podamos vivir una vida tranquila y apacible con toda piedad y dignidad”, señalan, retomando las palabras de la Primera Carta a Timoteo.Un llamado a la unidad y al compromiso compartidoMás allá de los resultados electorales, el mensaje episcopal invita a los colombianos a reconocer lo construido como nación y a asumir juntos la responsabilidad de seguir edificando el futuro del país.Los obispos recuerdan que Colombia es una tarea compartida que exige la participación de todos los sectores sociales y llaman a valorar la diversidad como una oportunidad para fortalecer la convivencia y la búsqueda del bien común.En este sentido, evocan las palabras del papa León XIV, quien señala que “en la pluralidad de voces y visiones, existe una posibilidad luminosa: la de edificar juntos, transformando la diversidad en un recurso y haciendo de la escucha y del diálogo el terreno común en el cual hacer crecer la justicia y la fraternidad”.“Colombia nos necesita a todos”El mensaje concluye con una invitación a avanzar con esperanza y sentido de corresponsabilidad en la construcción del país.“Avancemos juntos con esperanza en la construcción del país que anhelamos. Colombia nos necesita a todos”, expresan los obispos.Vea a continuación la lectura del mensaje por parte del Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia:

Mié 17 Jun 2026

Obispos colombianos se reúnen con el Papa León XIV y envían mensaje de esperanza y unidad al país antes de las elecciones

Tras sostener una audiencia con el Papa León XIV en el Vaticano, los integrantes de la Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia dirigen un mensaje al pueblo colombiano en el que invitan a vivir con esperanza, responsabilidad y serenidad la jornada electoral del próximo 21 de junio, y a seguir construyendo caminos de reconciliación, fraternidad y concordia.Durante el encuentro, el Santo Padre recibió a monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia; monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, vicepresidente; y monseñor Germán Medina Acosta, secretario general. Los obispos le transmitieron el saludo y el afecto del pueblo colombiano, mientras que el Pontífice reiteró su amor y preocupación por Colombia, animando a la Iglesia y a la sociedad a perseverar en la búsqueda de la paz, la unidad y la reconciliación.En el mensaje difundido desde la Ciudad del Vaticano, los prelados afirman que, en vísperas de los comicios presidenciales, Colombia está llamada a confiar en sí misma, a reconocer el valor y la dignidad de cada persona y a manifestar la bondad de la que es capaz como nación.“Más allá de los problemas que nos afectan y de las diferencias que nos distinguen, es posible construir juntos el país que anhelamos”, expresan los obispos, invitando a fortalecer aquello que une a los colombianos por encima de las divisiones.Un clamor que no esperaLos integrantes de la Presidencia del Episcopado colombiano acogen también el clamor que, según señalaron, resuena en todos los rincones de la geografía nacional: “No más injusticias, no más violencias, no más odios, no más muertes”.A partir de este llamado, reiteran que el país tiene la capacidad de trabajar unido por el bien común y de seguir construyendo una nación reconciliada, fraterna y en paz, que pueda ser habitada y disfrutada por las actuales y futuras generaciones.Invitación a la oración y al discernimientoLos obispos renuevan, además, la invitación a participar en la jornada nacional de oración convocada para este viernes 19 de junio, que contempla dos momentos: la Vigilia de Oración por Colombia en parroquias, comunidades eclesiales y diócesis del país, y la oración en familia con el encendido de una luz en los hogares.Según expresan en su mensaje, esta jornada busca “serenar los espíritus” y favorecer el buen juicio de los ciudadanos para elegir “con responsabilidad, libertad y conciencia” a quien tendrá la misión de conducir los destinos del país durante los próximos cuatro años.En ese mismo sentido, exhortan a todos los colombianos a acudir a las urnas con “alegría, esperanza y serenidad”, así como a acoger con madurez y confianza los resultados que arroje el proceso electoral, reconociendo y validando la seriedad y consistencia de las instituciones democráticas del país.Al concluir su mensaje, los obispos encomendaron el país a la bendición de Dios con las palabras del salmista: “¡Que el Señor bendiga a su Pueblo con la Paz!” (Sal 28,11).Una misión de comunión y trabajo con la Santa SedeLa audiencia con el papa León XIV hace parte de una agenda de trabajo que la Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia desarrolla esta semana en Roma con diversos organismos de la Curia Romana.El martes 16 de junio los obispos sostuvieron un encuentro en el Dicasterio para la Evangelización. Este miércoles, además de la audiencia con el Santo Padre, visitaron el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.La agenda continuará hasta el viernes 19 de junio con encuentros en la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y la Secretaría de Estado.Estos espacios permiten compartir con la Santa Sede los desafíos, esperanzas y realidades que vive la Iglesia en Colombia, así como recibir orientaciones que fortalezcan la misión evangelizadora y el servicio pastoral en favor de la reconciliación, la dignidad humana, la construcción de la paz y el desarrollo integral de las comunidades.A continuación, la lectura del mesaje por parte del Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia:

Vie 12 Jun 2026

Desarmar el corazón, las palabras y las manos: el llamado del cardenal Rueda para Colombia

En el marco de la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, el cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia, presidió este viernes 12 de junio en la Catedral Primada de Colombia la Eucaristía central de renovación de la consagración del país al Sagrado Corazón de Jesús, una tradición que se remonta a 1902 y que continúa siendo para la Iglesia Católica un signo de confianza en Dios, de reconciliación y de compromiso con el bien común.Durante la celebración, el cardenal invitó a los colombianos a reconocer que el amor de Dios sigue acompañando la historia nacional y constituye el fundamento para la construcción de una sociedad más fraterna, justa y en paz.“Hoy debemos anunciar que Dios ama a Colombia, con su historia, con sus aciertos y equivocaciones. Se trata de una fuerza de amor en la historia humana, capaz de levantar una sociedad, de iluminarla, de renovarla en la confianza y en la esperanza”, expresó en su homilía.Al reflexionar sobre el significado de la consagración al Corazón de Jesús, el Primado de Colombia afirmó que el amor de Dios ofrece una base sólida para promover el bien común, entendido como aquellas condiciones que permiten el desarrollo integral de todas las personas sin exclusiones.“El amor de Dios a todos es la roca firme sobre la cual los seres humanos estamos llamados a construir unas relaciones sociales, ambientales, políticas y económicas que se orienten al bien de todos”, señaló.Tres desarmes para una Colombia reconciliadaEn su mensaje, el cardenal Rueda propuso tres compromisos concretos para avanzar hacia una sociedad fundada en la justicia, la fraternidad y la paz: desarmar el corazón, desarmar las palabras y desarmar las manos.Al referirse al desarme del corazón, invitó a cultivar la escucha interior, la autocrítica y la humildad para reconocer los propios errores, superando actitudes marcadas por el orgullo, la autosuficiencia, el odio, la envidia y el resentimiento.“Tenemos que llegar a descubrir que el primer ámbito donde estamos llamados a lograr esta pacificación en las diferencias es la propia interioridad, es el corazón de cada uno”, afirmó.Sobre el desarme de las palabras, exhortó a recuperar el respeto en el trato cotidiano, en la vida familiar, en los espacios públicos y en las conversaciones digitales, evitando la agresividad, las descalificaciones y la humillación del otro.“Recuperemos la amabilidad en el modo de debatir y de confrontar ideas. Cultivemos la amistad social como capacidad de construir consensos entre opuestos”, expresó.En este contexto, retomó también una reciente enseñanza del papa León XIV, invitando a renunciar a las palabras hirientes, a los juicios precipitados, a las calumnias y a toda forma de lenguaje que profundice las divisiones.Finalmente, al hablar del desarme de las manos, el cardenal señaló que la verdadera transformación social comienza en el interior de las personas y se manifiesta en comportamientos concretos de no violencia y reconciliación.“En este tiempo en Colombia necesitamos ciudadanos y líderes convencidos y comprometidos con la sabiduría de la no violencia en la política”, subrayó.Asimismo, advirtió sobre los riesgos que representan la agresividad verbal y la confrontación permanente para la convivencia nacional.“Estamos a tiempo. No permitamos que la idolatría de la palabra agresiva e imprudente nos lleve al abismo de la autodestrucción de Colombia”, manifestó.Una invitación a trabajar juntos por el bien comúnA lo largo de su reflexión, el Primado de Colombia insistió en que el amor de Dios impulsa a trabajar por una sociedad que garantice la dignidad de cada persona, promueva el desarrollo integral de todos y fortalezca la paz sustentada en la justicia.Por ello, invitó a los colombianos a construir relaciones sociales, económicas, ambientales y políticas orientadas al bienestar colectivo, y formuló una pregunta que marcó el centro de su mensaje: “¿Estamos dispuestos a trabajar juntos por el bien común?”.El cardenal animó además a poner en el centro de las decisiones y acciones la dignidad humana, el respeto por quienes piensan diferente y la búsqueda de consensos que permitan afrontar los desafíos del país.“Caminemos juntos, escuchémonos con respeto, aportemos lo mejor de cada uno por el bien común de todos, todos los habitantes de Colombia”, exhortó.Colombia, nuevamente encomendada al Corazón de JesúsAl concluir la Eucaristía, el cardenal Luis José Rueda Aparicio presidió la oración de consagración de Colombia al Sagrado Corazón de Jesús, mediante la cual encomendó al Señor la riqueza humana, cultural y natural de la nación; pidió perdón por la violencia, el odio, la injusticia social y las economías ilegales; e invitó a asumir compromisos concretos en favor de la vida, el diálogo, la verdad, la solidaridad y el cuidado de la casa común.La celebración concluyó con una renovada invitación a los colombianos a depositar su confianza en Cristo y a convertirse, desde sus distintos ámbitos de responsabilidad, en constructores de reconciliación, esperanza y paz para el país.

Jue 11 Jun 2026

Obispos de Colombia rechazan manipulación de sus mensajes y reiteran que la Iglesia Católica no hace política partidista

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) expresa su preocupación por la forma en que algunos de sus recientes pronunciamientos han sido difundidos e interpretados en diferentes plataformas digitales, en medio del actual contexto electoral que vive el país.En un comunicado emitido por la Presidencia, los obispos advierten que algunos contenidos han sido utilizados de manera indebida para asociar a la Iglesia con posiciones políticas particulares. Frente a esta situación, afirman que observan con “perplejidad y profunda preocupación” la manipulación que algunas personas están haciendo de los mensajes recientemente emitidos por la Conferencia Episcopal de Colombia.Los prelados reiteran que la Iglesia Católica en Colombia no hace política partidista y recuerdan que sus intervenciones públicas están orientadas por su misión evangelizadora. En este sentido, subrayan que los pronunciamientos emitidos por la Conferencia Episcopal no pueden interpretarse como respaldo, oposición o adhesión a candidaturas, campañas o proyectos políticos específicos.En el comunicado, los obispos también insiste en la necesidad de fortalecer la responsabilidad ciudadana en el ejercicio democrático. Animan a todos los colombianos a participar en estas elecciones a la Presidencia de la República con un voto libre, consciente, informado y responsable.Durante este proceso electoral, la Conferencia Episcopal de Colombia ha venido promoviendo mensajes centrados en el discernimiento del voto cristiano, el respeto, la reconciliación, el diálogo y la búsqueda del bien común. En coherencia con su misión, los obispos hacen un llamado a que sus pronunciamientos sean acogidos en su auténtico sentido pastoral y no sean utilizados para alimentar divisiones o intereses ajenos.La declaración de los obispos se produce un día después de que el Departamento de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal emitiera un comunicado en el que manifestó su preocupación por este mismo tema, tras conocer algunas publicaciones falsas que estarían circulando en redes sociales con imágenes, textos y audios alterados. Razón por la cual, se ha invitado a verificar la autenticidad de los mensajes, consultando siempre los canales de comunicación oficiales.Vea a continuación la lectura del comunicado por parte del Secretario General:

Vie 5 Jun 2026

Fallece monseñor Ignacio Gómez Aristizábal, recordado por su cercanía pastoral y compromiso con la promoción humana integral

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) expresa su profundo pesar por el fallecimiento de monseñor Ignacio Gómez Aristizábal, arzobispo emérito de Santa Fe de Antioquia, ocurrido este viernes 5 de junio de 2026.Los obispos de Colombia se unen en oración por su eterno descanso y elevan una acción de gracias a Dios por la vida, el ministerio y el legado de este pastor que dedicó más de seis décadas al servicio de la Iglesia y de las comunidades.Monseñor Gómez Aristizábal fue reconocido por su profunda vida de fe, su cercanía con la gente y su compromiso permanente con la promoción humana integral. A lo largo de su ministerio sacerdotal y episcopal impulsó numerosas iniciativas pastorales, educativas y sociales que dejaron huellas significativas en las regiones donde ejerció su servicio.La Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, jurisdicción que pastoreó durante cerca de quince años, manifestó a través de redes sociales su “profundo pesar, pero sostenida esperanza cristiana en la Resurrección” e invitó a sacerdotes, religiosos y fieles laicos a unirse a las exequias y a acompañar este momento de duelo desde la fe.La Arquidiócesis ha informado que el cuerpo de monseñor Ignacio Gómez Aristizábal será velado en cámara ardiente durante la tarde de este viernes 5 de junio en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción de Santa Fe de Antioquia. La Eucaristía de exequias se celebrará el sábado 6 de junio, a las 11:00 de la mañana, en el mismo templo.Una vida entregada al servicio de la IglesiaMonseñor Ignacio Gómez Aristizábal nació en El Peñol, Antioquia, el 2 de diciembre de 1929. Realizó sus estudios de Filosofía y Teología en el Seminario de Medellín y posteriormente adelantó estudios de Ciencias Sociales en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma.Fue ordenado sacerdote el 17 de agosto de 1958 en Sonsón, Antioquia. Durante sus primeros años de ministerio desempeñó diversas responsabilidades pastorales en la Diócesis de Sonsón-Rionegro, entre ellas las de vicario cooperador, coordinador de pastoral, delegado para programas de acción social y párroco.El 24 de julio de 1972 fue nombrado segundo obispo de la Diócesis de Ocaña, recibiendo la ordenación episcopal el 8 de septiembre de ese mismo año.Un pastor que impulsó el desarrollo social de las regionesDurante sus veinte años de servicio episcopal en Ocaña, monseñor Gómez Aristizábal promovió proyectos que trascendieron el ámbito estrictamente pastoral y contribuyeron al desarrollo social, educativo y económico del Catatumbo y de la provincia de Ocaña. "Dejó una huella imborrable en medio de nosotros...Además de toda la realidad espiritual que sembró, por todas las obras que hizo...Lo recordamos con mucha gratitud y cariño", expresó monseñor Orlando Olave Villanoba, obispo de Ocaña al referirse, con esperanza, a la partida de monseñor Gómez.Entre las iniciativas impulsadas bajo su liderazgo se destacan la creación de CREDISERVIR, el fortalecimiento del Seminario Mayor El Buen Pastor, la puesta en marcha del Hogar de los Abuelos y la consolidación de la Emisora Diocesana Radio Catatumbo, instituciones que continúan prestando importantes servicios a la comunidad.Por esta labor es recordado como uno de los líderes eclesiales más influyentes de la región, caracterizado por su cercanía con las comunidades, su sensibilidad frente a las necesidades sociales y su permanente búsqueda del bien común.Posteriormente, el 10 de octubre de 1992, fue designado arzobispo de Santa Fe de Antioquia por san Juan Pablo II. Allí continuó promoviendo procesos de evangelización y desarrollo humano integral en favor de las comunidades del Occidente antioqueño.Durante su ministerio arquidiocesano impulsó importantes iniciativas sociales y educativas, entre ellas TECOC y FUNDEPAZ, entidades que contribuyeron al fortalecimiento comunitario y al desarrollo de numerosos proyectos en la región. Asimismo, prestó servicios a la Iglesia en Colombia como administrador apostólico de diversas jurisdicciones eclesiásticas.El 12 de enero de 2007, el papa Benedicto XVI aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, pasando a ser arzobispo emérito.El amor cristiano como mensaje finalAun en sus últimos años, monseñor Ignacio Gómez Aristizábal mantuvo una activa reflexión pastoral. Uno de sus más recientes escritos, publicado en noviembre de 2025 en los medios de la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, estuvo dedicado al papel del amor cristiano como respuesta a los desafíos contemporáneos.En aquel texto advertía sobre las consecuencias del odio, la división y la indiferencia en el mundo actual, y defendía la necesidad de construir relaciones marcadas por la solidaridad, la fraternidad, la justicia y la paz. Allí insistía en que el amor debía ser el fundamento de toda acción pastoral y social de la Iglesia.Su reflexión concluía retomando las enseñanzas de san Pablo y del papa Francisco, recordando que “lo primero es el amor” y que el mayor peligro para la humanidad es dejar de amar.Hoy, mientras la Iglesia en Colombia eleva sus oraciones por su descanso eterno, permanece vivo el testimonio de un pastor que dedicó su existencia a anunciar el Evangelio, acompañar a las comunidades y promover iniciativas concretas para el desarrollo humano y la construcción de una sociedad más fraterna.Que Cristo Resucitado, a quien sirvió con fidelidad durante toda su vida, le conceda participar de la plenitud de su Reino.Escuche aquí el mensaje de monseñor Orlando Ovale Villanoba, obispo de Ocaña, a propósito de la partida de monseñor Ignacio Gómez Aristizábal.

Mar 2 Jun 2026

Tras primera vuelta electoral en Colombia, obispos alertan sobre la violencia verbal y la instrumentalización de emociones en la contienda política

Tras la jornada electoral del pasado 31 de mayo en Colombia y de cara a la segunda vuelta presidencial que se llevará a cabo el 21 de junio, los obispos hacen un llamado urgente a los candidatos, a los actores políticos y a toda la ciudadanía para rechazar la violencia verbal, promover una comunicación responsable y fortalecer la convivencia democrática.A través del mensaje titulado “Desarmemos las palabras y contribuiremos a desarmar a Colombia”, la Comunidad de Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia expresa su preocupación por el tono que ha venido marcando el debate político nacional y por el impacto que este puede tener sobre la unidad social y la construcción de la paz.Preocupación por el deterioro del debate públicoLos obispos advierten que, tras la primera vuelta presidencial, se ha intensificado una dinámica de confrontación que legitima la agresión verbal y deteriora el respeto por la dignidad de las personas. En este sentido, recuerdan las palabras del papa Francisco en la encíclica Fratelli tutti, donde señala que los insultos, maltratos y descalificaciones pueden llegar a “destrozar la imagen y la dignidad del otro”.Los prelados manifiestan una especial preocupación por el uso estratégico de emociones como el miedo, la indignación y la venganza dentro de las contiendas democráticas. Según afirman, la instrumentalización de estos sentimientos pone a la ciudadanía en riesgo de una mayor fractura social y puede alimentar escenarios de violencia.“Convertir la política en una dinámica marcada por el miedo, el odio y la polarización debilita la deliberación racional, rompe el reconocimiento recíproco entre los ciudadanos y termina erosionando las bases éticas de la democracia”, expresan en el comunicado.Un llamado a privilegiar las propuestas y el bien comúnAnte esta situación, el episcopado invita a los colombianos a actuar con serenidad y cordura, y a exigir que el debate electoral se centre en las propuestas para responder a las principales necesidades del país. Los obispos exhortan a que la atención pública se concentre en los programas de gobierno, los compromisos concretos de los candidatos y su capacidad para gobernar en favor de todos los ciudadanos.El mensaje insiste en que la búsqueda del bien común debe estar por encima de los intereses particulares o de las confrontaciones partidistas, promoviendo valores como la equidad, la justicia, la unidad, el perdón, la reconciliación y la paz.Desarmar la comunicación para construir la pazEn consonancia con el Evangelio y retomando una reciente exhortación del papa León XIV, los prelados hacen también un llamado a “desarmar la comunicación de todo prejuicio, rencor, fanatismo y odio”, favoreciendo una cultura del encuentro y del diálogo.Citanto al Santo Padre, recuerdan que “no sirve una comunicación estridente y de fuerza, sino una comunicación capaz de escuchar y de acoger la voz de los débiles que no tienen voz”. Asimismo, destacan que una comunicación “desarmada y desarmante” permite construir una mirada distinta sobre la realidad y actuar de manera coherente con la dignidad humana.Un llamado especial a quienes aspiran a gobernar ColombiaDe manera particular, a quienes aspiran a la Presidencia y Vicepresidencia de la República, los obispos refieren la trascendencia de sus palabras y actuaciones en este momento decisivo para la nación. “Su responsabilidad es enorme, delicada y decisiva”, afirman, al tiempo que les exhortan a promover la paz y el diálogo como caminos para la construcción del futuro del país.En ese contexto, recuerdan que “pasarán a la historia quienes siembran la paz, no quienes cosechan víctimas”, e invitan a reconocer en los demás no enemigos a derrotar, sino personas con quienes es posible dialogar y construir acuerdos.La paz como responsabilidad de todosEl mensaje concluye con una reflexión que resume el espíritu del llamado episcopal y la responsabilidad compartida de todos los actores sociales y políticos en este momento electoral.Retomando una advertencia del papa Pío XII, los obispos recuerdan que “con la paz no se pierde nada, mientras que con la guerra todo puede perderse”.Vea a continuación la lectura del mensaje por parte del Secretario General de la Conferencia Episcopal de Colombia: