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Lugares Eclesiales

Mié 28 Oct 2026

Rostros de la sinodalidad: Diversidad de vocaciones al servicio de la evangelización desde la Conferencia Episcopal

Carolina Escalante Ortega y el diácono permanente Bernardo Vanegas asumen nuevas responsabilidades pastorales en el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano. Sus experiencias reflejan la riqueza de las vocaciones y el compromiso de caminar juntos al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia.Recientemente, la Conferencia Episcopal de Colombia ha confiado nuevas responsabilidades de servicio eclesial a Carolina Escalante Ortega, quien asumirá la dirección del Departamento de Matrimonio y Familia y Promoción y Defensa de la Vida, y al diácono permanente Bernardo Vanegas, quien estará al frente del Departamento de Animación de la Comunión y la Sinodalidad, con el acompañamiento de su esposa, Ángela María Correa.Estas designaciones representan una oportunidad para reconocer la riqueza de las distintas vocaciones y experiencias que contribuyen a la misión evangelizadora de la Iglesia. Desde sus trayectorias profesionales, pastorales y familiares, ambos aportan nuevas perspectivas al servicio que presta el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC).La familia y la vida, una misión que compromete a toda la IglesiaLa dirección del Departamento de Matrimonio y Familia y Promoción y Defensa de la Vida ha sido confiada a Carolina Escalante Ortega, joven psicóloga con formación en intervención psicosocial y salud mental, especializada en el trabajo con familias y comunidades vulnerables.Su trayectoria está marcada por el compromiso con las comunidades, especialmente en el Catatumbo, una de las regiones afectadas por la violencia en Colombia, donde desarrolló un trabajo pastoral vinculado a la Diócesis de Tibú.Carolina recibe esta responsabilidad con alegría y con grandes expectativas frente a los nuevos procesos que pueden impulsarse en la pastoral familiar y en la promoción y defensa de la vida. Para ella, “este encargo representa también una misión que Dios le confía en un momento significativo para el país y para la Iglesia”.La importancia de estos dos ámbitos pastorales radica, además, en su carácter transversal:“La familia y la defensa de la vida están presentes en las distintas dimensiones de la acción evangelizadora y se fortalecen cuando se articulan con las demás pastorales”.En el contexto actual de Colombia, las familias y la dignidad de la vida humana afrontan diversos desafíos. Por ello, estos departamentos están llamados a acompañar a las iglesias particulares, promover iniciativas pastorales y contribuir a la construcción de comunidades que acojan, protejan y acompañen a las familias, especialmente a aquellas que atraviesan situaciones de dificultad.Esta perspectiva encuentra eco en las palabras de monseñor Francisco Múnera, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, tras su participación en el encuentro internacional “Diez años después de Amoris Laetitia: proclamando el Evangelio con las familias hoy”, realizado en el Vaticano del 7 al 14 de octubre de 2026.Al referirse al acompañamiento de las familias, el presidente de la Conferencia Episcopal destacó la importancia de una presencia cercana y concreta: “Las familias evangelizadoras son, por una parte, faro para ayudar a los nuevos matrimonios, a las nuevas familias. Pero también se necesita esa lámpara concreta, cercana, que apoya, que acompaña a las familias en dificultades, a las familias heridas”.Sus palabras recuerdan que la pastoral familiar no consiste únicamente en proponer orientaciones, sino también en caminar junto a las familias, escuchar sus realidades y acompañarlas en sus alegrías, dificultades y esperanzas.Caminar juntos: la comunión y la sinodalidad en la vida cotidianaPor su parte, la Conferencia Episcopal de Colombia ha confiado al diácono permanente Bernardo Vanegas la dirección del Departamento de Animación de la Comunión y la Sinodalidad, una instancia que recoge y reorienta la labor que anteriormente desarrollaba el Departamento de Lugares Eclesiales. Bernardo es diácono permanente de la Arquidiócesis de Bogotá, desde noviembre de 2017. Está casado con Ángela María Correa, con quien lleva 30 años de matrimonio. Es ingeniero industrial y empresario del sector de la tecnología, además de teólogo de Unicervantes, especialista en Sagrada Escritura de la Universidad de San Dámaso y máster en Estudios Bíblicos de la Universidad de La Rioja.Bernardo ha recibido esta responsabilidad con gratitud y sentido de responsabilidad. Desde su ministerio diaconal, reconoce en este encargo“una oportunidad para continuar sirviendo a la Iglesia, poner al servicio de la comunidad lo aprendido y seguir creciendo junto a quienes comparten esta misión”.En este camino contará con el apoyo de su esposa, Ángela María Correa. Para ambos, la posibilidad de asumir juntos esta tarea tiene un significado especial, pues les permite aportar desde su vida matrimonial, su fe y su experiencia familiar.Como explica el diácono Bernardo:“Fueron los mismos señores obispos quienes pidieron que ella también me acompañara en este encargo, para que como matrimonio sirvamos al Departamento y a la Iglesia. Para nosotros esto tiene un significado muy especial y es un claro signo de sinodalidad. Nos alegra poder aportar juntos desde nuestra vida matrimonial, nuestra fe y nuestra experiencia de familia”.Esta experiencia permite reconocer que la sinodalidad también se expresa en la vida cotidiana, en la escucha mutua, en la corresponsabilidad y en la disposición para poner los propios dones al servicio de los demás.Animar la comunión para fortalecer la misiónEl Departamento de Animación de la Comunión y la Sinodalidad busca acompañar a las jurisdicciones eclesiásticas y a las comunidades en sus procesos, reconocer las experiencias que ya vienen desarrollando y facilitar espacios de encuentro, formación y discernimiento.La parroquia continúa siendo un lugar privilegiado para que los fieles vivan una experiencia concreta de Cristo y de comunión eclesial y esa realidad era la que, particularmente, buscaba acompañar la anterior denominación Lugares Eclesiales. Sin embargo, la comunión y la sinodalidad están llamadas a impregnar todos los ámbitos de la vida de la Iglesia, favoreciendo la participación y la corresponsabilidad de quienes comparten la misión evangelizadora.En este sentido, el Departamento quiere contribuir a que las comunidades eclesiales fortalezcan sus vínculos, avancen en el reconocimiento de los dones de cada vocación y encuentren caminos para responder, de manera conjunta, a los desafíos pastorales de sus territorios.Su servicio se desarrolla en comunión con los obispos y con la participación de sacerdotes, diáconos, personas consagradas y laicos. Cada uno, desde su vocación y experiencia, está llamado a contribuir a una Iglesia que escucha, discierne y camina unida.Una diversidad de vocaciones al servicio del EvangelioLas nuevas responsabilidades confiadas a Carolina Escalante Ortega y a Bernardo Vanegas, junto con el acompañamiento de Ángela María Correa, permiten reconocer la riqueza que surge cuando diferentes vocaciones, experiencias y conocimientos se ponen al servicio de la Iglesia.Más que un cambio en la dirección de dos departamentos, estas designaciones constituyen una oportunidad para seguir fortaleciendo la participación, la corresponsabilidad y la articulación de los distintos servicios pastorales.El desafío consiste en traducir esta riqueza en una mayor comunión y en un acompañamiento más cercano a las personas, las familias y las comunidades. Porque, en definitiva, el servicio en la Iglesia adquiere su verdadero sentido cuando se convierte en una oportunidad para servir, amar y dar testimonio del Evangelio.

Jue 16 Ene 2025

El padre John Mario Mesa Palacio liderará la vivencia de la comunión en la Iglesia Colombiana desde la Conferencia Episcopal

En un paso significativo para el fortalecimiento de la comunión, la misión y la estructura pastoral en la Iglesia Católica colombiana, la Comunidad de Presidencia de la Conferencia Episcopal designó al padre John Mario Mesa Palacio, sacerdote de la Diócesis de Santa Rosa de Osos, como nuevo Director del Departamento de Lugares Eclesiales para la Vivencia de la Comunión. Con este nombramiento, se busca promover, con mayor fuerza, la sinodalidad y la participación activa de los laicos en los diversos espacios eclesiales. La formación y la articulación de los planes diocesanos serán clave en este propósito.El padre Mesa llega al cargo con una amplia trayectoria pastoral y formativa en 30 años de vida sacerdotal, que incluye roles como vicario episcopal, delegado de pastoral misionera y familiar, rector del Seminario Diocesano Santo Tomás de Aquino y animador de ministerios laicales. Además, Director y apoyo al equipo Nacional del Servicio de Animación Comunitaria - SEDAC. Su experiencia será clave para articular la vida comunitaria en la parroquia, las diócesis, los movimientos eclesiales y las pequeñas comunidades, promoviendo experiencias de evangelización que respondan a los desafíos actuales.En entrevista con el Departamento de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia, el padre John Mario Mesa expresó su compromiso y visión para esta nueva misión que le han encomendado los obispos desde el ámbito nacional:“Este es un desafío, pero también una oportunidad de articular y fortalecer la vivencia de la comunión eclesial y la sinodalidad como un ‘caminar juntos’. Es clave en una Iglesia llamada a ser testimonio de unidad frente a un mundo marcado por el individualismo y la dispersión”.Un desafío en tiempos de sinodalidadEl Departamento de Lugares Eclesiales para la Vivencia de la Comunión tiene como misión principal animar la vida comunitaria en los espacios donde los fieles experimentan a Cristo y a la Iglesia como comunión, tal como lo subraya el documento de Aparecida: “La Iglesia es comunión misionera, llamada a ser hogar y escuela de la comunión” (DA 368). Bajo esta premisa, el trabajo del departamento se centrará en integrar las acciones pastorales de las diócesis y parroquias en una perspectiva de comunión y misión compartida.El padre Mesa destacó que el fortalecimiento de estos lugares no se limita a estructuras físicas, sino que involucra a las personas, es decir, a las comunidades que los conforman.“La parroquia, como comunidad de comunidades, es el espacio donde la mayoría de los fieles viven su fe. Allí debemos potenciar la sinodalidad, permitiendo que la comunión no sea solo una teoría, sino una experiencia viva que involucre a todos: laicos, sacerdotes y movimientos eclesiales”, afirmó el sacerdote.Primeros pasos y objetivos del departamentoEntre las primeras acciones que marcarán la gestión del padre Mesa, de acuerdo a los lineamientos de la Comunidad de Presidencia del Episcopado, se encuentra la consolidación de un directorio pastoral que ofrecerá lineamientos claros para la vivencia de la comunión en las parroquias y diócesis. Asimismo, se promoverán procesos de formación para garantizar que los agentes pastorales y comunidades puedan vivir y transmitir una espiritualidad de comunión. “No se trata de añadir tareas, sino de articular las iniciativas existentes, potenciando su impacto y asegurando que nadie quede excluido del caminar eclesial”, señaló.Además, el nuevo Director destacó la importancia de trabajar en equipo con los otros 13 departamentos del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano y de ser un puente entre la Presidencia y las jurisdicciones eclesiásticas o Iglesias particulares para consolidar un enfoque unificado en la evangelización.Un nombramiento que aportará la vivencia de la sinodalidad en ColombiaEste nombramiento responde al llamado del papa Francisco a construir una Iglesia más sinodal, donde el caminar juntos se traduzca en una comunión efectiva y misionera. En este contexto, el trabajo del Departamento de Lugares Eclesiales cobra especial relevancia en un país como Colombia, marcado por profundas desigualdades y desafíos sociales.“Es momento de unir fuerzas para que la Iglesia sea signo de reconciliación, unidad y esperanza en medio de tantas realidades de distanciamiento”, expresó el padre Mesa.Con este nuevo liderazgo, la Conferencia Episcopal de Colombia reafirma su compromiso de fortalecer las células vivas de la Iglesia y de impulsar una evangelización que transforme, inspire y conecte con los fieles en su realidad cotidiana y territorial.Comisión Episcopal de Lugares Eclesiales para la Vivencia de la ComuniónDesde julio de 2024, esta comisión es presidida por monseñor José Clavijo Méndez (Obispo de Sincelejo). La integran también: monseñor Luis Felipe Sánchez Aponte (Obispo de Chinquinquirá), monseñor Edgar de Jesús Mejía Orozco (Obispo Auxiliar de Barranquilla), monseñor William Prieto Daza (Obispo de San Vicente del Caguán) y monseñor Fadi Bou Chebl (Exarca Apostólico Maronita en Colombia).Vea la entrevista a continuación: