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Encuentro entre facilitadores y Coalición de la Esperanza
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Este lunes 24 de mayo, en la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia, se llevó a cabo una reunión de los miembros de la Coalición de la Esperanza con los facilitadores por parte de la Iglesia Católica y las Naciones Unidas en los diálogos entre el Gobierno y el Comité Nacional de Paro, para plantear posibles salidas a la crisis social que atraviesa el país desde hace varias semanas.
Así, junto con monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), y Carlos Ruiz Massieu, representante especial del secretario general y jefe de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, estuvieron: Humberto De la Calle, Sergio Fajardo, Juan Manuel Galán, Jorge Enrique Robledo y Juan Fernando Cristo.
Monseñor Henao Gaviria resaltó la presencia de los miembros de la Coalición de la Esperanza e informó que tanto él como Ruiz Massieu, en su condición de facilitadores de los diálogos, se han reuniendo con distintos sectores de la sociedad para fortalecer el sentido de unidad en torno al propósito urgente de superar la situación lamentable que aqueja hoy al país.
“Esta visita es muy importante porque me parece que hoy todos como nación nos debemos unir. Hay que hacer un ejercicio de unidad de la nación colombiana en torno a los grandes propósitos de superación no solo de una crisis transitoria, sino colocarnos ante el propósito de una construcción de país común en el que las distintas posiciones puedan ser escuchadas y puedan ser integradas”, declaró.
Afirmó, además, que cada persona tiene una dignidad y un aporte que hacer al país y esto se está perdiendo en Colombia. “Es necesario recuperar el sentido de humanidad en profundidad, esto significa recuperar el reconocimiento de la dignidad de cada ser humano. El país lo necesita. La polarización lo único que hace es destruir sentido de humanidad y destruir la capacidad de vernos como seres humanos”.
Asintió que una mesa de negociación no depende de los facilitadores, por lo que indicó que en este momento se encuentran las partes trabajando en una fase preparatoria de garantías y puede tener un importante impacto. Aseguró que una vez se avance en esto, se presentará al país los logros, esperando con ello que se comience a ver un clima de calma en la nación.
“Nosotros somos acompañantes y facilitadores. Esperamos que hoy se cierre la fase de las garantías; hemos trabajado muy duro en esto, siempre con la perspectiva que es un paso muy necesario y que toda negociación tiene un marco, el cual se ha ido construyendo. En esto se ha ido avanzando, esperamos que se cierre y pueda ser entregado al país, cuando de común acuerdo exista un documento consensual”.
Al referirse a la presencia de la Corte Interamericana y de Organismos Internacionales en nuestro país, afirmó que esta ya existe a través de Naciones Unidas, cumpliendo una labor muy importante: “Se hace necesario que se mantenga por el valor y el aporte que ellos cumplen en la verificación del respeto de los derechos humanos”.
Por su parte, Carlos Ruiz Massieu, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y quien actúa también como escucha en este espacio, valoró la visita de la Coalición de la Esperanza y afirmó que esta se da en el marco del rol que cumplen como facilitadores de los diálogos.
Agradeció las expresiones de solidaridad manifestadas por parte de la Coalición, por el papel que están cumpliendo, y explicó que su presencia se debió a pedir información de los avances que se han ido dando y escuchar algunas recomendaciones.
Sobre los avances de este proceso expuso que esta primera etapa ha sido compleja en la medida “que primero hay que generar confianza, luego hay que generar entendimientos y, finalmente, acuerdos. Hay voluntad para llegar a temas relacionados a las garantías de la protesta social y otros temas relacionados, inclusive esperamos que haya mensajes importantes para el país que ayuden a la instalación de la mesa”.
Intervenciones de la Coalición de la Esperanza
Los miembros de la Coalición Esperanza, presentes en la sede de la Conferencia Episcopal, agradecieron y valoraron el papel facilitador que cumple la Iglesia Católica y las Naciones Unidas. Asimismo, expresaron sus preocupaciones frente a la crisis que vive el país por lo que manifestaron su apoyo y solidaridad en la solución del conflicto.
El exnegociador de paz, Humberto De la Calle manifestó que la presencia de la coalición se debió a querer escuchar a los garantes, agradecerles la tarea y conocer sobre los avances de las negociaciones. “Agradecerles en nombre del pueblo colombiano, la tarea que está haciendo la Iglesia Católica y Naciones Unidas y ofrecerles desde la Colación de la Esperanza nuestra contribución solidaria y ayuda en lo que podamos para aliviar las tensiones que están sucediendo en Colombia”.
Dijo estar seguro que lo que está pasando hoy entre el Gobierno y el Comité Nacional de Paro, con la facilitación de la Iglesia y la ONU, es el camino adecuado para poner fin a este conflicto y es ahí donde el pueblo colombiano le debe apostar. Agregó, además, que el diálogo con los garantes no solo se centró en el tema de los bloqueos, sino temas fuertes que tiene que atender el país: “El Gobierno debe autorizar cuanto antes la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para que miren qué es lo que está pasando en el país”.
Por su parte, exministro del interior, Juan Fernando Cristo celebró los diálogos que se están dando y dijo que es urgente que pronto pueda haber un acuerdo en la mesa, en materia de garantías para ejercer la protesta y garantizar todos los derechos de los ciudadanos que están siendo vulnerados.
"Es fundamental que podamos tener un primer acuerdo para ya sentarse en la mesa a negociar otros temas y nosotros, desde la colación, les ofrecimos toda nuestra solidaridad (...) No podemos seguir en este lenguaje de estigmatización del otro y del lenguaje del odio porque ese no es el camino para la sociedad colombiana”.
El senador Jorge Enrique Robledo observó que el papel de los facilitadores funciona muy bien “como una especie de algodón entre los vidrios, entre quienes están reclamando y el Gobierno Nacional”.
Afirmó que ellos actúan en una actitud de democracia para comprender las situaciones e invitar al diálogo. “A mí me quedó una impresión muy grata de la Iglesia Católica y Naciones Unidas”.
En su intervención ante la prensa, el exgobernador de Antioquia, Sergio Fajardo sostuvo que hoy Cali es el símbolo de Colombia, por todo lo que está pasando en materia de violencia y es allí, aseguró, desde donde deben empezar a sanarse las heridas.
“Las heridas hay que sanarlas allá, que no nos queden las imágenes de confrontaciones a bala, ni expresiones de odio, sino buscar este acompañamiento y convocar a la Iglesia, empresarios, académicos, estudiantes, organizaciones comunitarias para que haya diálogo (…) Se debe ir al lugar donde están las primeras manifestaciones de violencia, donde se ha expresado con toda la fuerza el conflicto y atender allá, hay que dar ese salto”.
Para el exsenador Juan Manuel Galán es clave que lo primero que se debe superar es el clima de la desconfianza que se vive entre la gente, las instituciones y los representantes del Estado. “La única manera de que la gente vuelva a creer es que haya garantías y verificación de los acuerdos”.
También indicó que es importante construir soluciones que tengan alcance regional, pues, apuntó que hay una gran desconexión entre el Gobierno Nacional y los territorios.
VIDEO: CCN Noticias - Comisión de Conciliación Nacional
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Jue 11 Jun 2026
Obispos de Colombia rechazan manipulación de sus mensajes y reiteran que la Iglesia Católica no hace política partidista
La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) expresa su preocupación por la forma en que algunos de sus recientes pronunciamientos han sido difundidos e interpretados en diferentes plataformas digitales, en medio del actual contexto electoral que vive el país.En un comunicado emitido por la Presidencia, los obispos advierten que algunos contenidos han sido utilizados de manera indebida para asociar a la Iglesia con posiciones políticas particulares. Frente a esta situación, afirman que observan con “perplejidad y profunda preocupación” la manipulación que algunas personas están haciendo de los mensajes recientemente emitidos por la Conferencia Episcopal de Colombia.Los prelados reiteran que la Iglesia Católica en Colombia no hace política partidista y recuerdan que sus intervenciones públicas están orientadas por su misión evangelizadora. En este sentido, subrayan que los pronunciamientos emitidos por la Conferencia Episcopal no pueden interpretarse como respaldo, oposición o adhesión a candidaturas, campañas o proyectos políticos específicos.En el comunicado, los obispos también insiste en la necesidad de fortalecer la responsabilidad ciudadana en el ejercicio democrático. Animan a todos los colombianos a participar en estas elecciones a la Presidencia de la República con un voto libre, consciente, informado y responsable.Durante este proceso electoral, la Conferencia Episcopal de Colombia ha venido promoviendo mensajes centrados en el discernimiento del voto cristiano, el respeto, la reconciliación, el diálogo y la búsqueda del bien común. En coherencia con su misión, los obispos hacen un llamado a que sus pronunciamientos sean acogidos en su auténtico sentido pastoral y no sean utilizados para alimentar divisiones o intereses ajenos.La declaración de los obispos se produce un día después de que el Departamento de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal emitiera un comunicado en el que manifestó su preocupación por este mismo tema, tras conocer algunas publicaciones falsas que estarían circulando en redes sociales con imágenes, textos y audios alterados. Razón por la cual, se ha invitado a verificar la autenticidad de los mensajes, consultando siempre los canales de comunicación oficiales.Vea a continuación la lectura del comunicado por parte del Secretario General:
Mié 10 Jun 2026
Conferencia Episcopal de Colombia precisa el sentido y alcance de sus pronunciamientos en el actual contexto electoral
A través de un comunicado, el Departamento de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia precisa el sentido pastoral y alcance de los mensajes emitidos por los obispos en el marco de las elecciones a la Presidencia y Vicepresidencia de la República para el periodo 2026-2030.La institución reitera que estos pronunciamientos, inspirados en el Evangelio, la Doctrina Social de la Iglesia y el Magisterio, no buscan favorecer candidatura alguna y deben ser comprendidos en su contexto integral. Asimismo, invita a verificar la información y consultar siempre las fuentes oficiales antes de replicar o interpretar sus contenidos.
Vie 5 Jun 2026
Fallece monseñor Ignacio Gómez Aristizábal, recordado por su cercanía pastoral y compromiso con la promoción humana integral
La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) expresa su profundo pesar por el fallecimiento de monseñor Ignacio Gómez Aristizábal, arzobispo emérito de Santa Fe de Antioquia, ocurrido este viernes 5 de junio de 2026.Los obispos de Colombia se unen en oración por su eterno descanso y elevan una acción de gracias a Dios por la vida, el ministerio y el legado de este pastor que dedicó más de seis décadas al servicio de la Iglesia y de las comunidades.Monseñor Gómez Aristizábal fue reconocido por su profunda vida de fe, su cercanía con la gente y su compromiso permanente con la promoción humana integral. A lo largo de su ministerio sacerdotal y episcopal impulsó numerosas iniciativas pastorales, educativas y sociales que dejaron huellas significativas en las regiones donde ejerció su servicio.La Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, jurisdicción que pastoreó durante cerca de quince años, manifestó a través de redes sociales su “profundo pesar, pero sostenida esperanza cristiana en la Resurrección” e invitó a sacerdotes, religiosos y fieles laicos a unirse a las exequias y a acompañar este momento de duelo desde la fe.La Arquidiócesis ha informado que el cuerpo de monseñor Ignacio Gómez Aristizábal será velado en cámara ardiente durante la tarde de este viernes 5 de junio en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción de Santa Fe de Antioquia. La Eucaristía de exequias se celebrará el sábado 6 de junio, a las 11:00 de la mañana, en el mismo templo.Una vida entregada al servicio de la IglesiaMonseñor Ignacio Gómez Aristizábal nació en El Peñol, Antioquia, el 2 de diciembre de 1929. Realizó sus estudios de Filosofía y Teología en el Seminario de Medellín y posteriormente adelantó estudios de Ciencias Sociales en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma.Fue ordenado sacerdote el 17 de agosto de 1958 en Sonsón, Antioquia. Durante sus primeros años de ministerio desempeñó diversas responsabilidades pastorales en la Diócesis de Sonsón-Rionegro, entre ellas las de vicario cooperador, coordinador de pastoral, delegado para programas de acción social y párroco.El 24 de julio de 1972 fue nombrado segundo obispo de la Diócesis de Ocaña, recibiendo la ordenación episcopal el 8 de septiembre de ese mismo año.Un pastor que impulsó el desarrollo social de las regionesDurante sus veinte años de servicio episcopal en Ocaña, monseñor Gómez Aristizábal promovió proyectos que trascendieron el ámbito estrictamente pastoral y contribuyeron al desarrollo social, educativo y económico del Catatumbo y de la provincia de Ocaña. "Dejó una huella imborrable en medio de nosotros...Además de toda la realidad espiritual que sembró, por todas las obras que hizo...Lo recordamos con mucha gratitud y cariño", expresó monseñor Orlando Olave Villanoba, obispo de Ocaña al referirse, con esperanza, a la partida de monseñor Gómez.Entre las iniciativas impulsadas bajo su liderazgo se destacan la creación de CREDISERVIR, el fortalecimiento del Seminario Mayor El Buen Pastor, la puesta en marcha del Hogar de los Abuelos y la consolidación de la Emisora Diocesana Radio Catatumbo, instituciones que continúan prestando importantes servicios a la comunidad.Por esta labor es recordado como uno de los líderes eclesiales más influyentes de la región, caracterizado por su cercanía con las comunidades, su sensibilidad frente a las necesidades sociales y su permanente búsqueda del bien común.Posteriormente, el 10 de octubre de 1992, fue designado arzobispo de Santa Fe de Antioquia por san Juan Pablo II. Allí continuó promoviendo procesos de evangelización y desarrollo humano integral en favor de las comunidades del Occidente antioqueño.Durante su ministerio arquidiocesano impulsó importantes iniciativas sociales y educativas, entre ellas TECOC y FUNDEPAZ, entidades que contribuyeron al fortalecimiento comunitario y al desarrollo de numerosos proyectos en la región. Asimismo, prestó servicios a la Iglesia en Colombia como administrador apostólico de diversas jurisdicciones eclesiásticas.El 12 de enero de 2007, el papa Benedicto XVI aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, pasando a ser arzobispo emérito.El amor cristiano como mensaje finalAun en sus últimos años, monseñor Ignacio Gómez Aristizábal mantuvo una activa reflexión pastoral. Uno de sus más recientes escritos, publicado en noviembre de 2025 en los medios de la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, estuvo dedicado al papel del amor cristiano como respuesta a los desafíos contemporáneos.En aquel texto advertía sobre las consecuencias del odio, la división y la indiferencia en el mundo actual, y defendía la necesidad de construir relaciones marcadas por la solidaridad, la fraternidad, la justicia y la paz. Allí insistía en que el amor debía ser el fundamento de toda acción pastoral y social de la Iglesia.Su reflexión concluía retomando las enseñanzas de san Pablo y del papa Francisco, recordando que “lo primero es el amor” y que el mayor peligro para la humanidad es dejar de amar.Hoy, mientras la Iglesia en Colombia eleva sus oraciones por su descanso eterno, permanece vivo el testimonio de un pastor que dedicó su existencia a anunciar el Evangelio, acompañar a las comunidades y promover iniciativas concretas para el desarrollo humano y la construcción de una sociedad más fraterna.Que Cristo Resucitado, a quien sirvió con fidelidad durante toda su vida, le conceda participar de la plenitud de su Reino.Escuche aquí el mensaje de monseñor Orlando Ovale Villanoba, obispo de Ocaña, a propósito de la partida de monseñor Ignacio Gómez Aristizábal.
Jue 4 Jun 2026
Iglesia en Colombia define nuevas líneas de acción pastoral para fortalecer el acompañamiento y la participación de las personas mayores
El Encuentro Nacional de Pastoral de las Personas Mayores 2026 reunió a representantes de distintas jurisdicciones eclesiásticas de Colombia para buscar caminos conjuntos que permitan fortalecer la respuesta pastoral frente a los desafíos del envejecimiento y promover una cultura del cuidado, la inclusión y el diálogo intergeneracional.La Iglesia en Colombia reafirmó su compromiso con la dignidad, la participación y el protagonismo de las personas mayores durante el Encuentro Nacional de las Personas Mayores, convocado por el Departamento de Estado Laical de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), del 26 al 28 de mayo, en Bogotá.En el espacio participaron 28 animadores de esta pastoral provenientes de diversas jurisdicciones eclesiásticas del país, junto con representantes de organizaciones e iniciativas dedicadas al acompañamiento de las personas mayores. Contó, además, con la presencia de monseñor José Luis Henao Cadavid, obispo de la Diócesis de El Líbano y miembro de la Comisión Episcopal de Estado Laical, quien acompañó las jornadas de reflexión y discernimiento.Bajo el lema bíblico “Sus ancianos tendrán sueños” (Jl 3,1), los participantes reflexionaron sobre los desafíos actuales del envejecimiento en Colombia, el papel evangelizador de las personas mayores y las acciones necesarias para consolidar una pastoral renovada que responda a las realidades de esta población.Una convicción compartida: las personas mayores son un don para la Iglesia y la sociedadUna de las principales conclusiones del encuentro fue reconocer que las personas mayores no son únicamente destinatarias de la acción pastoral, sino discípulos misioneros que continúan aportando a la vida de la Iglesia y de la sociedad desde su experiencia, su fe, su memoria y su capacidad de acompañamiento.La hermana Arelis Gaviria, directora del Departamento de Estado Laical de la CEC, destacó que este espacio permitió fortalecer la convicción de que la vejez es una etapa de gracia, fecundidad espiritual y misión. En este sentido, los participantes insistieron en la necesidad de promover una pastoral que favorezca la dignidad, la participación y el protagonismo de las personas mayores, así como consolidar estructuras pastorales que fortalezcan su presencia activa en las parroquias y diócesis del país.Asimismo, se reafirmó el llamado a construir una Iglesia cada vez más sinodal, donde las personas mayores sean escuchadas, acompañadas y reconocidas como sujetos activos de evangelización.Soledad, exclusión y cultura del descarte: desafíos que exigen respuestasDurante los espacios de análisis y discernimiento surgieron con fuerza diversas situaciones que afectan la calidad de vida y la dignidad de las personas mayores en Colombia. Entre ellas, la soledad, el abandono, la pobreza, la exclusión social, las dificultades de acceso a servicios de salud y el debilitamiento de los vínculos familiares y comunitarios.Los participantes manifestaron especial preocupación frente a la denominada “cultura del descarte”, que, con frecuencia, invisibiliza a las personas mayores o las considera una carga para la sociedad.Frente a esta realidad, el encuentro hizo un llamado a fortalecer una cultura del cuidado, del reconocimiento y de la inclusión, promoviendo además procesos de acompañamiento pastoral en situaciones de envejecimiento, enfermedad, dependencia y duelo, mediante espacios de escucha, cercanía y esperanza.De una mirada asistencial a una visión vocacional de la vejezUno de los ejes centrales de la reflexión fue la necesidad de avanzar desde una visión meramente asistencial hacia una comprensión más amplia de la vejez como vocación y misión dentro de la Iglesia.Los participantes destacaron que esta etapa de la vida constituye una oportunidad privilegiada para el testimonio, la transmisión de la fe, la oración, la reconciliación, el acompañamiento y el servicio a la comunidad.Este cambio de enfoque implica generar espacios donde las personas mayores participen activamente en la evangelización, en la formación de las familias, en los procesos catequéticos y en la vida comunitaria, pasando del “hacer para ellos” al “caminar con ellos”.La pastoral intergeneracional, una apuesta de futuroEl encuentro también subrayó la importancia de fortalecer los vínculos entre generaciones como camino para enriquecer la vida eclesial y social.Entre las propuestas surgidas se encuentran la creación de espacios de encuentro entre niños, jóvenes, adultos y personas mayores; proyectos de memoria familiar y comunitaria; iniciativas de acompañamiento mutuo; y procesos formativos donde los mayores puedan transmitir valores, tradiciones y experiencias de fe.Los participantes coincidieron en que la sabiduría de los mayores y el dinamismo de los jóvenes pueden complementarse mutuamente, haciendo de la evangelización una tarea compartida que fortalezca la comunión y la esperanza.Compromisos para fortalecer la Pastoral de las Personas Mayores en ColombiaComo fruto del encuentro, se definieron varias líneas de acción para fortalecer esta pastoral en las distintas jurisdicciones eclesiásticas del país. Entre ellas, la consolidación de equipos diocesanos y parroquiales, la formación permanente de agentes pastorales, la promoción de espacios de escucha y acompañamiento espiritual, y una mayor articulación con la pastoral familiar, la pastoral de la salud, la pastoral social y los procesos de niñez y juventud.También se acordó impulsar iniciativas de pastoral intergeneracional, compartir experiencias significativas entre jurisdicciones y promover la celebración y apropiación pastoral de la Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores.Durante el encuentro se conocieron experiencias que evidencian el valioso aporte de las personas mayores a la vida de las comunidades, donde participan como catequistas, animadores de grupos de oración, acompañantes espirituales, visitadores de enfermos y promotores de la vida comunitaria.Uno de los testimonios más significativos fue el de un matrimonio de 94 y 90 años de edad que compartió con los asistentes su alegría a través de la música y el baile, recordando que los sueños, el amor y la esperanza no tienen fecha de vencimiento.Hacia una red nacional de acompañamiento, comunión y misiónComo proyección de este proceso, la Conferencia Episcopal de Colombia continuará fortaleciendo una red nacional de Pastoral de Adulto Mayor que favorezca la comunión, la formación, el acompañamiento y el intercambio de experiencias entre las distintas jurisdicciones eclesiásticas.En este horizonte adquiere especial relevancia la próxima Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, que se celebrará el próximo 26 de julio bajo el lema propuesto por el papa León XIV: “Yo no te olvidaré” (Is 49,15).Desde el Departamento de Estado Laical, la Conferencia Episcopal de Colombia seguirá acompañando este camino mediante encuentros nacionales y regionales, procesos formativos y la difusión de materiales pastorales orientados a promover una nueva cultura del envejecimiento iluminada por la fe.