SISTEMA INFORMATIVO
Un camino sinodal de escucha, formación, transparencia y modos relacionales que prevengan abusos en la Iglesia: Hna. Gloria Liliana Franco
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Este lunes, 14 de octubre, durante la rueda de prensa ofrecida en el marco de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo, la hermana Gloria Liliana Franco Echeverri, presidenta de la Confederación Latinoamericana de Religiosos y Religiosas (CLAR) y madre sinodal, compartió detalles de los temas abordados durante el discernimiento realizado en la segunda semana de trabajo. Aspectos que se han enmarcado en la etapa de los itinerarios, estipulada en el Instrumentum laboris (documento que orienta el encuentro).
En sus intervenciones, la religiosa destacó la escucha, la formación, la transparencia y los modos relacionales que prevengan abusos, como elementos fundamentales que en el camino sinodal ayudan a construir una Iglesia coherente con el “modo de Jesús” y con los valores del Evangelio .
Escuchar a Dios, a los territorios y a la realidad
En cuanto a la escucha, la hermana Gloria Liliana recordó su importancia como eje transversal dentro de cualquier proceso de humanización, pues ayuda a generar conversión, transformación y credibilidad, especialmente a nivel de actitudes y estructuras, por cuanto implica un escucha integral, “a Dios, a los territorios y a la realidad”. Afirmó que, aunque aún falta camino, la Iglesia está aprendiendo a hacerlo y que los procesos sinodales ayudan en ello, como una especie de “laboratorios que nos capacitan para un mejor servicio”.
“Tenemos mucho que aprender todavía en la Iglesia y en la sociedad, porque muchas veces todos los seres humanos vamos con nuestros propios monólogos, ideas, paradigmas de las cosas. Pero creo que la escucha se va posicionando como el modo, como la manera de poder entender cuál es esa narrativa de lo que Dios tiene para decirnos a los seres humanos. Escuchar es la posibilidad de aproximarnos y de aproximarnos más serena, más sincera y más reverentemente al querer de Dios. Escuchar realmente nos transforma, nos convierte”, agregó la hermana Gloria.
Formación para ser verdaderos testigos
Frente al propósito de ser una “Iglesia sinodal en misión”, trazado durante la Asamblea, la presidenta de la CLAR afirmó que han reconocido la necesidad de fortalecer la formación desde un enfoque integral que parte de una base humana antropológica y de la realidad de cada contexto, involucrando a otros actores.
“Hacíamos mucho énfasis durante estos días en la importancia de la formación con otros, de hacer juntos el proceso de la formación que nos permita hacer nuestro ese modo y ese estilo de Jesús. En esta misma temática, la temática de la formación, sentíamos también la importancia de poner especialmente la mirada sobre los niños y sobre los jóvenes. Y en ese sentido validamos la importancia de las instituciones de Iglesia, colegios, escuelas, universidades, ONG, como plataformas que ayuden realmente a permear también nuevos modos de formación que nos permitan ser mejores testigos de cara al discernimiento”.
La transparencia y la rendición de cuentas como modos de "Ser Iglesia"
De acuerdo con la hermana Gloria, otros temas que han hecho parte del discernimiento de los últimos días en la Asamblea, han sido los de la transparencia y la rendición de cuentas, especialmente desde la lógica de la misión. Según la religiosa, esto denota la importancia de las estructuras participativas en la Iglesia, entre ellos, los consejos pastorales y económicos.
Más que como simples medios, la religiosa enfatizó en la necesidad de considerarlos como parte de una verdadera cultura que se tiene que anclar en la Iglesia y que tiene que permear sus modos identitarios y operacionales. Así los describió: “La transparencia y la rendición de cuentas como un modo de ser, como un modo de estar que tendríamos que intentar que fuera más natural”.
Revisar los modos relacionales y nombrar la realidad para prevenir abusos
Finalmente, en este espacio la hermana Gloria se refirió a la importancia de nombrar o reconocer la realidad, especialmente en el contexto de los abusos sufridos en el ámbito religioso.
La religiosa habló, especialmente, sobre los abusos sexuales y de poder a religiosas; se refirió al libro publicado en el años 2022 por la CLAR, titulado «Vulnerabilidad, abusos y cuidado en la vida religiosa femenina», producción que aborda de manera directa este tema y que fue producto de una investigación adelantada en América Latina y el Caribe, donde hay 150.000 religiosos.
“Poder decirnos las cosas, crear instancias de discernimiento, de análisis en los que sea posible escuchar a las víctimas, reparación, camino de sanación, camino de reconciliación. Creo que estos procesos sinodales y la dinámica en la que el Papa Francisco ha ido orientando su magisterio nos pone de cara a privilegiar la cultura del cuidado para situarnos en la reverencia respetuosa a la dignidad del otro”.
En este mismo contexto, también durante la rueda de prensa, Sheila Pires, secretaria de la Comisión para la Información, afirmó que en la Asamblea Sinodal fue muy valorada y aplaudida una charla asociada a la violencia que sufren las religiosas, incluidas las que están en formación: “no solo abusos sexuales, sino también de poder, de conciencia y de espiritualidad”, señaló Pires.
“Se dijo que hay mujeres religiosas que trabajan duro especialmente para llegar a los más vulnerables, pero las mismas mujeres cuando se enfrentan a cuestiones de abuso sexual o de otro tipo no expresan su preocupación”.
De acuerdo con Sheila, se propuso “introducir procedimientos y sistemas en las diócesis y conferencias episcopales para tratar estas cuestiones”. Además, poder revisar las políticas contractuales, para garantizar la dignidad a las mujeres consagradas y a los laicos en general.
Vea a continuación las intervenciones de la hermana Gloria Franco durante la rueda de prensa:
Sínodo de la Amazonía: el laboratorio de escucha para el Sínodo de la Sinodalidad
Durante un conversatorio adelantando en otro de los espacios de esta Asamblea Sinodal, la “Tienda de la Sinodalidad”, al que fue invitada la hermana Gloria Liliana Franco para reflexionar sobre la conexión entre el Sínodo para la Amazonía y el Sínodo de la Sinodalidad, la religiosa afirmó que, más allá de los desafíos que significó el Sínodo Amazónico, este fue un gran “laboratorio de escucha”.
En la reflexión sobre ambos procesos sinodales, adelantada junto al cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, la hermana afirmó que a partir del Sínodo de la Amazonía la Iglesia aprendió a habitar los territorios para poder escuchar a las personas con respeto.
“Creo que este Sínodo de la Sinodalidad nos está poniendo de cara a un método que ha pasado la prueba del tiempo, de los años y de estos procesos de búsqueda sincera que se van haciendo en el corazón de la Iglesia, cuando con libertad nos disponemos”, explicó.
En este sentido, destacó la creación de la CEAMA (Conferencia Eclesial de la Amazonía) como uno de sus más importantes frutos concretos: “En un sentido, es una concreción de la sinodalidad, pero, por otro lado, y más importante, es la continuación del proceso, es seguir caminando juntos”.
La presidenta de la CLAR también enfatizó en que hizo hincapié en que lo que pase en los nueve países de la Amazonía no es únicamente responsabilidad de las personas que lo habitan, sino de “todos los ojos del mundo, de la Iglesia entera, pues tienen que estar volcados a este territorio, pero sobre todo a la conversión ecológica, a la necesidad de poder establecer modelos de desarrollo en donde los criterios comerciales no estén por encima del medio ambiente, o no estén por encima de los derechos humanos, y ahí, creo que todos como sociedad tenemos una gran responsabilidad”.
Por otra parte, la hermana Gloria resaltó la importancia del Sínodo de la Amazonía, para poner en un espacio protagonista y necesario, el rol fundamental de la mujer en la Iglesia. Notó cómo a partir de él varios obispos han fortalecido o creado ministerios para mujeres: “Son ellas las que están jaloneando también una Iglesia al estilo de Jesús”. Explicó que la sinodalidad no es otra cosa que aprender ese modo de Jesús, también con relación a este tema de las mujeres en la Iglesia.
Junto al cardenal Czerny, la hermana resaltó la necesidad de que más allá de lo que se concluya en Roma durante esta Asamblea, todos en la Iglesia y cada día, deben asumir la pertenencia y participación activa en esa construcción. Esto, de acuerdo con la religiosa, implica transcender la crítica pasiva: “Yo animaría a las personas a que no tengan miedo de participar, de ayudar a construir la Iglesia, de ayudar a ese Reino en la Iglesia”, puntualizó la hermana.
La Casa de la Sinodalidad en Colombia
Finalmente, la presidenta de la CLAR hizo referencia a la “Casa de la Sinodalidad”, un proyecto que adelantan en Bogotá para formar, especialmente a niños, en temas asociados a la Sinodalidad,para que aprendan nuevos modos relacionales, en los que se deje de ver al “otro” como enemigo, para considerarlo hermano, más allá de su fe o cultura, especialmente en medio de tantas heridas y conflictos que se padecen hoy.
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Jue 11 Jun 2026
Obispos de Colombia rechazan manipulación de sus mensajes y reiteran que la Iglesia Católica no hace política partidista
La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) expresa su preocupación por la forma en que algunos de sus recientes pronunciamientos han sido difundidos e interpretados en diferentes plataformas digitales, en medio del actual contexto electoral que vive el país.En un comunicado emitido por la Presidencia, los obispos advierten que algunos contenidos han sido utilizados de manera indebida para asociar a la Iglesia con posiciones políticas particulares. Frente a esta situación, afirman que observan con “perplejidad y profunda preocupación” la manipulación que algunas personas están haciendo de los mensajes recientemente emitidos por la Conferencia Episcopal de Colombia.Los prelados reiteran que la Iglesia Católica en Colombia no hace política partidista y recuerdan que sus intervenciones públicas están orientadas por su misión evangelizadora. En este sentido, subrayan que los pronunciamientos emitidos por la Conferencia Episcopal no pueden interpretarse como respaldo, oposición o adhesión a candidaturas, campañas o proyectos políticos específicos.En el comunicado, los obispos también insiste en la necesidad de fortalecer la responsabilidad ciudadana en el ejercicio democrático. Animan a todos los colombianos a participar en estas elecciones a la Presidencia de la República con un voto libre, consciente, informado y responsable.Durante este proceso electoral, la Conferencia Episcopal de Colombia ha venido promoviendo mensajes centrados en el discernimiento del voto cristiano, el respeto, la reconciliación, el diálogo y la búsqueda del bien común. En coherencia con su misión, los obispos hacen un llamado a que sus pronunciamientos sean acogidos en su auténtico sentido pastoral y no sean utilizados para alimentar divisiones o intereses ajenos.La declaración de los obispos se produce un día después de que el Departamento de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal emitiera un comunicado en el que manifestó su preocupación por este mismo tema, tras conocer algunas publicaciones falsas que estarían circulando en redes sociales con imágenes, textos y audios alterados. Razón por la cual, se ha invitado a verificar la autenticidad de los mensajes, consultando siempre los canales de comunicación oficiales.Vea a continuación la lectura del comunicado por parte del Secretario General:
Mié 10 Jun 2026
Conferencia Episcopal de Colombia precisa el sentido y alcance de sus pronunciamientos en el actual contexto electoral
A través de un comunicado, el Departamento de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia precisa el sentido pastoral y alcance de los mensajes emitidos por los obispos en el marco de las elecciones a la Presidencia y Vicepresidencia de la República para el periodo 2026-2030.La institución reitera que estos pronunciamientos, inspirados en el Evangelio, la Doctrina Social de la Iglesia y el Magisterio, no buscan favorecer candidatura alguna y deben ser comprendidos en su contexto integral. Asimismo, invita a verificar la información y consultar siempre las fuentes oficiales antes de replicar o interpretar sus contenidos.
Vie 5 Jun 2026
Fallece monseñor Ignacio Gómez Aristizábal, recordado por su cercanía pastoral y compromiso con la promoción humana integral
La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) expresa su profundo pesar por el fallecimiento de monseñor Ignacio Gómez Aristizábal, arzobispo emérito de Santa Fe de Antioquia, ocurrido este viernes 5 de junio de 2026.Los obispos de Colombia se unen en oración por su eterno descanso y elevan una acción de gracias a Dios por la vida, el ministerio y el legado de este pastor que dedicó más de seis décadas al servicio de la Iglesia y de las comunidades.Monseñor Gómez Aristizábal fue reconocido por su profunda vida de fe, su cercanía con la gente y su compromiso permanente con la promoción humana integral. A lo largo de su ministerio sacerdotal y episcopal impulsó numerosas iniciativas pastorales, educativas y sociales que dejaron huellas significativas en las regiones donde ejerció su servicio.La Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, jurisdicción que pastoreó durante cerca de quince años, manifestó a través de redes sociales su “profundo pesar, pero sostenida esperanza cristiana en la Resurrección” e invitó a sacerdotes, religiosos y fieles laicos a unirse a las exequias y a acompañar este momento de duelo desde la fe.La Arquidiócesis ha informado que el cuerpo de monseñor Ignacio Gómez Aristizábal será velado en cámara ardiente durante la tarde de este viernes 5 de junio en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción de Santa Fe de Antioquia. La Eucaristía de exequias se celebrará el sábado 6 de junio, a las 11:00 de la mañana, en el mismo templo.Una vida entregada al servicio de la IglesiaMonseñor Ignacio Gómez Aristizábal nació en El Peñol, Antioquia, el 2 de diciembre de 1929. Realizó sus estudios de Filosofía y Teología en el Seminario de Medellín y posteriormente adelantó estudios de Ciencias Sociales en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma.Fue ordenado sacerdote el 17 de agosto de 1958 en Sonsón, Antioquia. Durante sus primeros años de ministerio desempeñó diversas responsabilidades pastorales en la Diócesis de Sonsón-Rionegro, entre ellas las de vicario cooperador, coordinador de pastoral, delegado para programas de acción social y párroco.El 24 de julio de 1972 fue nombrado segundo obispo de la Diócesis de Ocaña, recibiendo la ordenación episcopal el 8 de septiembre de ese mismo año.Un pastor que impulsó el desarrollo social de las regionesDurante sus veinte años de servicio episcopal en Ocaña, monseñor Gómez Aristizábal promovió proyectos que trascendieron el ámbito estrictamente pastoral y contribuyeron al desarrollo social, educativo y económico del Catatumbo y de la provincia de Ocaña. "Dejó una huella imborrable en medio de nosotros...Además de toda la realidad espiritual que sembró, por todas las obras que hizo...Lo recordamos con mucha gratitud y cariño", expresó monseñor Orlando Olave Villanoba, obispo de Ocaña al referirse, con esperanza, a la partida de monseñor Gómez.Entre las iniciativas impulsadas bajo su liderazgo se destacan la creación de CREDISERVIR, el fortalecimiento del Seminario Mayor El Buen Pastor, la puesta en marcha del Hogar de los Abuelos y la consolidación de la Emisora Diocesana Radio Catatumbo, instituciones que continúan prestando importantes servicios a la comunidad.Por esta labor es recordado como uno de los líderes eclesiales más influyentes de la región, caracterizado por su cercanía con las comunidades, su sensibilidad frente a las necesidades sociales y su permanente búsqueda del bien común.Posteriormente, el 10 de octubre de 1992, fue designado arzobispo de Santa Fe de Antioquia por san Juan Pablo II. Allí continuó promoviendo procesos de evangelización y desarrollo humano integral en favor de las comunidades del Occidente antioqueño.Durante su ministerio arquidiocesano impulsó importantes iniciativas sociales y educativas, entre ellas TECOC y FUNDEPAZ, entidades que contribuyeron al fortalecimiento comunitario y al desarrollo de numerosos proyectos en la región. Asimismo, prestó servicios a la Iglesia en Colombia como administrador apostólico de diversas jurisdicciones eclesiásticas.El 12 de enero de 2007, el papa Benedicto XVI aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, pasando a ser arzobispo emérito.El amor cristiano como mensaje finalAun en sus últimos años, monseñor Ignacio Gómez Aristizábal mantuvo una activa reflexión pastoral. Uno de sus más recientes escritos, publicado en noviembre de 2025 en los medios de la Arquidiócesis de Santa Fe de Antioquia, estuvo dedicado al papel del amor cristiano como respuesta a los desafíos contemporáneos.En aquel texto advertía sobre las consecuencias del odio, la división y la indiferencia en el mundo actual, y defendía la necesidad de construir relaciones marcadas por la solidaridad, la fraternidad, la justicia y la paz. Allí insistía en que el amor debía ser el fundamento de toda acción pastoral y social de la Iglesia.Su reflexión concluía retomando las enseñanzas de san Pablo y del papa Francisco, recordando que “lo primero es el amor” y que el mayor peligro para la humanidad es dejar de amar.Hoy, mientras la Iglesia en Colombia eleva sus oraciones por su descanso eterno, permanece vivo el testimonio de un pastor que dedicó su existencia a anunciar el Evangelio, acompañar a las comunidades y promover iniciativas concretas para el desarrollo humano y la construcción de una sociedad más fraterna.Que Cristo Resucitado, a quien sirvió con fidelidad durante toda su vida, le conceda participar de la plenitud de su Reino.Escuche aquí el mensaje de monseñor Orlando Ovale Villanoba, obispo de Ocaña, a propósito de la partida de monseñor Ignacio Gómez Aristizábal.
Jue 4 Jun 2026
Iglesia en Colombia define nuevas líneas de acción pastoral para fortalecer el acompañamiento y la participación de las personas mayores
El Encuentro Nacional de Pastoral de las Personas Mayores 2026 reunió a representantes de distintas jurisdicciones eclesiásticas de Colombia para buscar caminos conjuntos que permitan fortalecer la respuesta pastoral frente a los desafíos del envejecimiento y promover una cultura del cuidado, la inclusión y el diálogo intergeneracional.La Iglesia en Colombia reafirmó su compromiso con la dignidad, la participación y el protagonismo de las personas mayores durante el Encuentro Nacional de las Personas Mayores, convocado por el Departamento de Estado Laical de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), del 26 al 28 de mayo, en Bogotá.En el espacio participaron 28 animadores de esta pastoral provenientes de diversas jurisdicciones eclesiásticas del país, junto con representantes de organizaciones e iniciativas dedicadas al acompañamiento de las personas mayores. Contó, además, con la presencia de monseñor José Luis Henao Cadavid, obispo de la Diócesis de El Líbano y miembro de la Comisión Episcopal de Estado Laical, quien acompañó las jornadas de reflexión y discernimiento.Bajo el lema bíblico “Sus ancianos tendrán sueños” (Jl 3,1), los participantes reflexionaron sobre los desafíos actuales del envejecimiento en Colombia, el papel evangelizador de las personas mayores y las acciones necesarias para consolidar una pastoral renovada que responda a las realidades de esta población.Una convicción compartida: las personas mayores son un don para la Iglesia y la sociedadUna de las principales conclusiones del encuentro fue reconocer que las personas mayores no son únicamente destinatarias de la acción pastoral, sino discípulos misioneros que continúan aportando a la vida de la Iglesia y de la sociedad desde su experiencia, su fe, su memoria y su capacidad de acompañamiento.La hermana Arelis Gaviria, directora del Departamento de Estado Laical de la CEC, destacó que este espacio permitió fortalecer la convicción de que la vejez es una etapa de gracia, fecundidad espiritual y misión. En este sentido, los participantes insistieron en la necesidad de promover una pastoral que favorezca la dignidad, la participación y el protagonismo de las personas mayores, así como consolidar estructuras pastorales que fortalezcan su presencia activa en las parroquias y diócesis del país.Asimismo, se reafirmó el llamado a construir una Iglesia cada vez más sinodal, donde las personas mayores sean escuchadas, acompañadas y reconocidas como sujetos activos de evangelización.Soledad, exclusión y cultura del descarte: desafíos que exigen respuestasDurante los espacios de análisis y discernimiento surgieron con fuerza diversas situaciones que afectan la calidad de vida y la dignidad de las personas mayores en Colombia. Entre ellas, la soledad, el abandono, la pobreza, la exclusión social, las dificultades de acceso a servicios de salud y el debilitamiento de los vínculos familiares y comunitarios.Los participantes manifestaron especial preocupación frente a la denominada “cultura del descarte”, que, con frecuencia, invisibiliza a las personas mayores o las considera una carga para la sociedad.Frente a esta realidad, el encuentro hizo un llamado a fortalecer una cultura del cuidado, del reconocimiento y de la inclusión, promoviendo además procesos de acompañamiento pastoral en situaciones de envejecimiento, enfermedad, dependencia y duelo, mediante espacios de escucha, cercanía y esperanza.De una mirada asistencial a una visión vocacional de la vejezUno de los ejes centrales de la reflexión fue la necesidad de avanzar desde una visión meramente asistencial hacia una comprensión más amplia de la vejez como vocación y misión dentro de la Iglesia.Los participantes destacaron que esta etapa de la vida constituye una oportunidad privilegiada para el testimonio, la transmisión de la fe, la oración, la reconciliación, el acompañamiento y el servicio a la comunidad.Este cambio de enfoque implica generar espacios donde las personas mayores participen activamente en la evangelización, en la formación de las familias, en los procesos catequéticos y en la vida comunitaria, pasando del “hacer para ellos” al “caminar con ellos”.La pastoral intergeneracional, una apuesta de futuroEl encuentro también subrayó la importancia de fortalecer los vínculos entre generaciones como camino para enriquecer la vida eclesial y social.Entre las propuestas surgidas se encuentran la creación de espacios de encuentro entre niños, jóvenes, adultos y personas mayores; proyectos de memoria familiar y comunitaria; iniciativas de acompañamiento mutuo; y procesos formativos donde los mayores puedan transmitir valores, tradiciones y experiencias de fe.Los participantes coincidieron en que la sabiduría de los mayores y el dinamismo de los jóvenes pueden complementarse mutuamente, haciendo de la evangelización una tarea compartida que fortalezca la comunión y la esperanza.Compromisos para fortalecer la Pastoral de las Personas Mayores en ColombiaComo fruto del encuentro, se definieron varias líneas de acción para fortalecer esta pastoral en las distintas jurisdicciones eclesiásticas del país. Entre ellas, la consolidación de equipos diocesanos y parroquiales, la formación permanente de agentes pastorales, la promoción de espacios de escucha y acompañamiento espiritual, y una mayor articulación con la pastoral familiar, la pastoral de la salud, la pastoral social y los procesos de niñez y juventud.También se acordó impulsar iniciativas de pastoral intergeneracional, compartir experiencias significativas entre jurisdicciones y promover la celebración y apropiación pastoral de la Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores.Durante el encuentro se conocieron experiencias que evidencian el valioso aporte de las personas mayores a la vida de las comunidades, donde participan como catequistas, animadores de grupos de oración, acompañantes espirituales, visitadores de enfermos y promotores de la vida comunitaria.Uno de los testimonios más significativos fue el de un matrimonio de 94 y 90 años de edad que compartió con los asistentes su alegría a través de la música y el baile, recordando que los sueños, el amor y la esperanza no tienen fecha de vencimiento.Hacia una red nacional de acompañamiento, comunión y misiónComo proyección de este proceso, la Conferencia Episcopal de Colombia continuará fortaleciendo una red nacional de Pastoral de Adulto Mayor que favorezca la comunión, la formación, el acompañamiento y el intercambio de experiencias entre las distintas jurisdicciones eclesiásticas.En este horizonte adquiere especial relevancia la próxima Jornada Mundial de los Abuelos y de las Personas Mayores, que se celebrará el próximo 26 de julio bajo el lema propuesto por el papa León XIV: “Yo no te olvidaré” (Is 49,15).Desde el Departamento de Estado Laical, la Conferencia Episcopal de Colombia seguirá acompañando este camino mediante encuentros nacionales y regionales, procesos formativos y la difusión de materiales pastorales orientados a promover una nueva cultura del envejecimiento iluminada por la fe.