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Iglesia en Popayán vivió simposio misionero

Jue, 19/09/2019 - 12:17 Anónimo (no verificado)

Tags: simposio misionero Arquidiócesis de Popayán año misionero Iglesia

Con éxito finalizó el simposio misionero, realizado en la ciudad de Popayán, que convocó a más de 270 asistentes entre sacerdotes, religiosos, seminaristas y fieles laicos, delegados de las 92 parroquias de esta Arquidiócesis.

Este evento buscó sensibilizar a todos los participantes en la necesidad de emprender una acción de evangelización y trabajo misionero por la paz y la reconciliación en las difíciles circunstancias por las que atraviesa el departamento del Cauca, y de acuerdo con los lineamientos del Camino de Evangelización de la Arquidiócesis de Popayán.

Entre los ponentes estuvieron el Arzobispo de Popayán, Mons. Luis José Rueda Aparicio, el Arzobispo Emérito Mons. Iván Marín López, y el Obispo de Itsmina-Tadó, Mons. Mario de Jesús Álvarez.

Fue un espacio donde se escucharon testimonios de personas comprometidas con el trabajo de evangelización. Al finalizar se entregaron unos compromisos que marcarán el trabajo misionero y la tares pastoral de esta Iglesia particular para los próximos años.

COMPROMISOS:
Nosotros, los sacerdotes, diáconos, religiosos, Religiosas, seminaristas y fieles laicos, reunidos en el Seminario Mayor san José y presididos por nuestro Pastor Monseñor Luis José Rueda Aparicio, al terminar nuestro Simposio Misionero como preparación al MES MISIONERO EXTRAORDINARIO CONVOCADO POR EL PAPA FRANCISCO, nos comprometemos a:

1.  Renovar nuestra conciencia de que toda la Iglesia es Misionera, y que el origen trinitario de la Misión garantiza que esta obra no es nuestra sino de Dios Padre, quien envió a su Hijo como Salvador, y por él y con la fuerza del Espíritu Santo, nos envía a nosotros como sus testigos al mundo entero.

2.  Apoyar nuestra misión en la fe y el testimonio de los grandes misioneros, como san Francisco Javier, santa Teresita, Santa Laura Montoya, fray Agustín de Coruña y otros que han dejado su huella, para seguir impulsando el trabajo misionero de pastores y fieles en el mundo, pues son muchos los que esperan el anuncio salvador del Evangelio.

3.  Reafirmar nuestra convicción de que no hay acción misionera verdadera si no va precedida de una intensa vida de ORACIÓN.

4.  Seguir trabajando intensamente por una evangelización que impulse el anuncio de Jesucristo, como mensaje central para la salvación del hombre, y la creación de las pequeñas comunidades como instrumento primordial para el crecimiento en la fe y la vida fraterna que fortalezca la comunión y la misión.

5.  Apoyarnos firmemente en el mensaje de la Palabra de Dios, que a lo largo de la historia llamó a hombres y mujeres para misiones concretas en medio de su pueblo, y hoy nos sigue llamando a todos los bautizados a ser una Iglesia en “salida”, que nos proyecte ad intra y ad extra.

6.  Renovar nuestra convicción de que solo la misión ad gentes, da plena identidad y madurez a la Iglesia, y lucharemos para que nuestra Iglesia Arquidiocesana pueda dar, desde su pobreza, misioneros ad gentes, que contribuyan en el anuncio del evangelio aún en los lugares más lejanos y necesitados.

7.  Impulsar entre nosotros la implementación de las Obras Misionales Pontificias como son la Propagación de la fe, la Obra de la Santa Infancia, la Obra de san Pedro apóstol, para los sacerdotes nativos y la Pontificia Unión Misional, para redoblar nuestros esfuerzos a fin de que, en todas las Parroquias, en comunión con el Papa, se trabaje más arduamente por la cusa del Evangelio.

8.  Renovar nuestra adhesión al Proyecto Pastoral misionero de nuestra Arquidiócesis, el CEAP, comprometidos en darle fuerza misionera para que, en cada uno de sus dinamismos, sea el amor por la misión el que impulse nuestro compromiso de construir comunidades evangelizadas y evangelizadoras.

9.  Renovar nuestra opción por la evangelización integral de los pueblos indígenas del Cauca.

10.  Profundizar la historia con sus protagonistas, seres de carne y hueso para llenarnos de esperanza venciendo todo pesimismo. La Iglesia ya ha recorrido un camino, por lo tanto, no partimos de cero. Este camino ha tenido altibajos, caídas y levantadas, noches muy oscuras y días muy luminosos. Pero siempre ha contado con la asistencia del Espíritu Santo como garante de su proceso de crecimiento.

11.  Renovar nuestro encuentro con Cristo vivo en la Palabra de Dios, en los sacramentos y especialmente en la persona de los pobres. Estamos convencidos de que en nuestro camino evangelizador es fundamental el encuentro con Jesucristo primer evangelizador y enviado por el Padre, quien con su predicación suscita en nosotros la adhesión a Él que comenzó en nosotros el día de nuestro Bautismo.

12.  Conocer y difundir la obra caritativa de Don Toribio Maya, laico caucano, para que por la gracia de Dios sea pronto elevado a los altares. La enseñanza de la Iglesia por medio de los Papas ha marcado la ruta que debemos seguir, que no es otra que la de Cristo misionero del Padre, quien no elude el sacrificio, el dolor y la muerte. Esto lo ha entendido bien la Virgen María quien fue capaz de donar su vida en la tarea evangelizadora.

Fuente: Arquidiócesis de Popayán y Obras Misionales Pontificias
Fotos: Padre Jorge Beltrán y Jordan García - Seminario Arquidiocesano de Popayán

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Vie 27 Ene 2023

Avanza campaña: "Católicos olvidados en Siria y el Líbano"

Desde el mes de enero y todo febrero, las oficinas Global y Colombia de la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN), estarán desarrollando la campaña “Católicos en el Olvido. Enciende una luz por Siria y Líbano”. El objetivo de esta campaña es ayudar a los católicos en Siria y en el Líbano a superar los traumas, los horrores de la guerra y apoyar a la Iglesia local a mantener viva la fe de Cristo en estos países. En Latinoamérica hay mucha pobreza y miseria, pero aún existe la libertad de manifestar y proclamar la fe en Jesucristo sin temor a ser asesinados o secuestrados. En medio de la crisis económica y social y de la devastación provocada por una guerra ya casi olvidada, los cristianos del Líbano y Siria aún son las mayores víctimas. La Iglesia presente en esos países sigue pidiendo ayuda a ACN para socorrer a las familias católicas que aún permanecen allí. “Tanto el Líbano como Siria, dos países bíblicos, están vaciándose de cristianos debido a las guerras y a la crisis económica que les ha llevado a la ruina, y ha traído el hambre y la miseria a las familias”, afirmó Regina Lynch, directora de proyectos de la fundación ACN. Dolor por la guerra en Siria La guerra que comenzó en el año 2011 ha provocado cientos de miles de muertos y heridos, más de 6,6 millones de refugiados y más de 6,7 millones de desplazados internos y actualmente el 90% de la gente en Siria vive bajo el umbral de la pobreza. La población católica ha disminuido drásticamente: han pasado de ser 1.500.000 a apenas 400.000. Este éxodo masivo pone en peligro la permanencia de la Iglesia Católica y de las otras confesiones cristianas en la zona. Para evitar que desaparezcan los católicos en Siria, ACN ha apoyado hasta la fecha más de 1.237 proyectos, muchos de ellos de primera necesidad y de emergencia. El Líbano en la ruina En el año 2019 colapsó el sistema financiero y bancario libanés, que provocó el cierre de una gran cantidad de empresas y el aumento del desempleo. La pandemia por el Covid-19, el flujo de refugiados de guerra sirios y la explosión en agosto de 2020 del puerto de Beirut han agravado la crisis y arruinado al país. Antes de la guerra civil, ocurrida entre 1975 y 1990, el cristianismo (católicos, ortodoxos, protestantes, entre otros) representaba el 60% de la población y era conocida como la mayor comunidad cristiana de Oriente. En la actualidad, debido a la emigración, esta cifra se ha reducido a menos del 40%. Tras el desastre que dejó la explosión del puerto de Beirut, ACN ha apoyado 19 proyectos de reconstrucción de edificios afectados. También ha sostenido 23 proyectos de ayuda de emergencia. Lamentablemente, la situación continúa siendo crítica y seguirá siéndolo durante años. Por eso, la Iglesia en Siria y en el Líbano nos suplica ayuda: los sacerdotes y religiosas que permanecen allí nos necesitan para sostener y dar esperanza a un pueblo material y espiritualmente hundido. Los jóvenes necesitan motivos para quedarse y poder pensar en formar una familia. La campaña “Católicos en el Olvido. Enciende una luz por Siria y Líbano” apela a la generosidad de quienes deseen solidarizarse con la Iglesia necesitada en estos dos países. Además, se difundirán en las redes sociales de ACN Global/Colombia (YouTube, Instagram, Facebook y Twitter) varios testimonios de católicos sirios y libaneses sobre cómo los proyectos han cambiado sus vidas. Estos son algunos de los proyectos promovidos por la campaña que se pueden apoyar: ● Proyecto Gota de Leche. Para niños de 0 a 10 años: Desde el año 2015, ACN proporciona leche a los niños, quienes son las principales víctimas de la guerra. ● Zapatos y ropa de abrigo para el invierno: En estos países el invierno es muy crudo y, debido a la guerra, muchas familias no tienen cómo protegerse. ● Ayuda para alquileres de viviendas: La guerra destruyó muchos hogares y obligó a miles de familias a abandonar sus casas, dejándolos sin hogar. ● Alimentación para ancianos que viven solos: Muchos cristianos huyeron de la guerra y, lamentablemente, dejaron atrás a muchos ancianos que no podían salir de su país o trabajar. ● Asistencia sanitaria: La precariedad del sistema sanitario y la escasez de suministros, a causa de la guerra, están causando numerosas víctimas. ● Becas de formación para jóvenes y niños: Para mantener a los jóvenes en el país y propiciar una pronta recuperación en la zona, ACN apoya los estudios y la formación académica de los niños y jóvenes. Más información sobre cómo ayudar en los sitios web www.acn-global.org /y www.acncolombia.org Fuente: Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN)

Mar 24 Ene 2023

Arquidiócesis de Bogotá invita a celebrar la XXVII Jornada Mundial de la Vida Consagrada

El sábado 04 de febrero, la arquidiócesis de Bogotá animará en esta fecha la celebración de la XXVII Jornada Mundial de la Vida Consagrada, instituida por el Papa San Juan Pablo II en 1997. El evento se realizará en un ambiente festivo y de oración en el Auditorio del Colegio de Nuestra Señora del Pilar – Chapinero, acogidos por las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, en compañía del señor arzobispo de Bogotá, monseñor Luis José Rueda Aparicio y el equipo de servicio para la Vida Consagrada de la Arquidiócesis de Bogotá. Sus organizadores han expresado que “Nos unimos en acción de gracias a Dios por el Don de la Vida Consagrada en la Iglesia, valoramos y reconocemos su importancia en la misión evangelizadora”. Sus organizadores han observado que la Iglesia cuenta con una riqueza incalculable en la vocación a la vida consagrada. Quienes responden con generosidad a este llamado “son hombres y mujeres sencillos que han visto el tesoro que vale más que todas las riquezas del mundo, Jesucristo” y con esta visión dejan todo de lado para acogerlo a Él en sus brazos y recorrer hasta los confines anunciando la Buena Nueva de Salvación. Anualmente, en la Fiesta de la Presentación de Jesús, esta Iglesia arquidiocesana dedica un día para reconocer y agradecer a cada hombre y mujer que ha optado por consagrar su vida en favor de la construcción del Reino, valorando el arduo trabajo que tantas comunidades religiosas, institutos de vida consagrada y sociedades de vida apostólica realizan en la Iglesia universal y particularmente en el territorio de la Arquidiócesis de Bogotá. Para participar de este encuentro, es suficiente con que el religioso o religiosa interesados se registre en el siguiente formulario AQUÍ Información adicional Oficina de la Vicaría de Evangelización al teléfono: 601 3505511 ext. 1101 o al correo electrónico: [email protected] INVITACIÓN Monseñor Daniel Arturo Delgado Guana, vicario episcopal para la Comunión y Participación, se refiere a la celebración arquidiocesana; presencia, desafíos y acompañamiento a este don de Dios Padre a la Iglesia.

Jue 19 Ene 2023

Banco de Alimentos de Cali entregó 10 toneladas de ayuda humanitaria a damnificados de Rosas, Cauca

La Fundación Arquidiocesana del Banco de Alimentos de Cali, salió al encuentro de los damnificados del municipio de Rosas, quienes desde el pasado 09 de enero, se vieron afectados por los derrumbes. Ante esta tragedia donde familias enteras lo perdieron todo, la Fundación emprendió una campaña de solidaridad y los vallecaucanos llegaron con sus ayudas. Gracias a ello, el pasado miércoles 18 de enero, partió un camión del Banco de Alimentos, con 300 mercados y 300 insumos de aseo. Según lo reportó el padre Joaquín Alberto Gómez, director del Banco de Alimentos de Cali, quien estuvo presente en la parroquia Nuestra Señora de los Dolores en Rosas, donde se distribuirán las ayudas “el panorama es desolador y preocupante, pues son más de 1500 familias las afectadas en este municipio”. El sacerdote dijo que es el momento de la solidaridad, por lo que recordó que la campaña continúa con el objetivo de realizar una nueva entrega en aproximadamente un mes. Como un gesto de hermandad el directivo dijo que se requieren ayudas como: ropa, cobijas, alimentos no perecederos, colchonetas, agua, productos de aseo o dinero y alimentos para animales. Mayor información: Cel: 3116902868 PBX: (602) 8812066 – Correo electrónico: [email protected] Donaciones: Fundación Arquidiocesana Banco de Alimentos - Nit. 805025018 Bancolombia - Cuenta Ahorros No. 06200001625 www.bancodealimentoscali.org

Mié 18 Ene 2023

Cúcuta: Inauguran Centro Pastoral de Escucha y Orientación para la Farmacodependencia

En el barrio Santa Lucía, donde funcionaba el Albergue Juvenil San José, la Diócesis de Cúcuta ha establecido el Centro Pastoral de Escucha y Orientación para la Farmacodependencia, gracias a los frutos de la Campaña de Comunicación Cristiana de Bienes (CCCB) 2022, este sitio se remodeló y adecuó para prestar una atención integral (trabajo social, psicología, enfermería y dirección espiritual) a niños, jóvenes y adultos en situación de drogadicción. El pasado 14 de enero, el obispo de la Diócesis de Cúcuta, monseñor José Libardo Garcés Monsalve, impartió su bendición a estas instalaciones, en donde se ha sembrado la esperanza tanto para quienes padecen la adicción, como para sus familias o personas que viven directamente este drama. Monseñor hizo acotación al lema que acompañó la CCCB: “Estaba perdido y lo hemos encontrado” (Lc 15, 32), explicando que, esta frase de la parábola del ‘hijo pródigo’, “manifiesta la misericordia del padre para levantar y ayudar a su hijo que estaba perdido”. Asimismo, invitó a todos los fieles, personas de buena voluntad, instituciones públicas y privadas, a vincularse a esta obra, ya que “este Centro lo ponemos al servicio de todos”, por lo que pide el apoyo y colaboración a todos los ciudadanos. “Bienvenidos a esta obra social y de caridad de esta Iglesia Particular, los convoco a que como sociedad cucuteña se unan a ese proyecto y entre todos, caminando juntos, lo saquemos adelante”. Los servicios del Centro son prestados voluntariamente por profesionales en enfermería, psicología, trabajo social, derecho, y la dirección espiritual, por los sacerdotes de la Diócesis de Cúcuta, en cabeza del padre Víctor Manuel Torrado Quintero, quien es el delegado de la pastoral para las adicciones y farmacodependencia, quien, en este día, expresó su alegría, ya que, al abrir estas puertas, “podemos ayudar y ser parte fundamental en la rehabilitación de tantas personas. Lo que soñamos, hoy se hace realidad y en el corazón del Obispo están cada una de las familias que sufren por sus seres queridos inmersos en la adicción”. El sacerdote asegura que este es un primer paso, ya que la pastoral tiene en su visión varios sueños más: En palabras del presbítero: 1. Un “centro día”, para aquellos jóvenes que están en situación de calle, para poder ofrecerles un lugar donde cubrir sus necesidades básicas; posteriormente, vincularlos con las terapias de escucha y orientación. 2. Una casa terapéutica, donde las personas con problemas de adicción severos puedan hacer un proceso de rehabilitación. 3. Programa de reinserción y emprendimiento; en lo cual ya puede adelantar, porque la Diócesis de Cúcuta cuenta con la Fundación Pía Autónoma Asilo Andresen, el Centro de Formación Beato Luis Variara y la granja de la Corporación de Servicio Pastoral Social, lugares donde se ofrecen talleres de aprendizaje en varios saberes. “Son los grandes sueños; y todas las personas nos pueden ayudar materialmente, pero también orar desde sus casas, para que podamos seguir apoyando a nuestros niños, jóvenes y adultos”, concluye el padre Víctor Ordóñez. Ruta de atención 1. Comunicar su caso a su párroco o comunicarse con la línea de WhatsApp 313 705 0474. 2. Acudir al Centro Pastoral de Escucha y Orientación para la Farmacodependencia (calle 6N #9E-20 barrio Santa Lucía). 3. Escucha y orientación con los sacerdotes. 4. Acompañamiento médico y valoración para la detección temprana en salud. 5. Intervención con equipo interdisciplinario y creación de ruta de atención para la rehabilitación en programa ambulatorio. 6. Orientación y reinserción a una nueva vida productiva a través de los programas de la Diócesis de Cúcuta. Fuente: Centro de comunicaciones Diócesis de Cúcuta