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obispos colombianos

Lun 20 Oct 2025

Obispos colombianos celebran la canonización de la Madre Carmen Rendiles y exaltan su legado educativo y de servicio

La Conferencia Episcopal de Colombia expresó su júbilo y admiración por la canonización de la Madre Carmen Rendiles Martínez, fundadora de la Congregación Siervas de Jesús, proclamada santa este domingo, 19 de octubre, en medio de una multitudinaria Misa celebrada por el Papa León XIV en la Plaza de San Pedro del Vaticano.En un comunicado firmado por monseñor Francisco Javier Múnera Correa, monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos y monseñor Germán Medina Acosta, integrantes de la Comunidad de Presidencia, los obispos manifestaron su unión “a la alegría de la Iglesia Universal y del pueblo venezolano” por este importante acontecimiento.El mensaje, dirigido a la reverenda madre María Eugenia Noreña, superiora general de la Congregación, destaca la vida ejemplar de la nueva santa, reconocida por el papa León XIV como una “carismática fundadora”. Los prelados rindieron homenaje a su vida íntegra, virtudes heroicas, y a su incansable compromiso con la educación y el servicio a los más necesitados.“El legado de fortaleza y caridad en la educación fue una de las prioridades de la Santa Madre Carmen Rendiles a lo largo de su vida...Buscó que su Congregación sirviera a los más necesitados en las aulas y, en general, que estuviera al servicio de la Iglesia, madre y maestra”, subraya el comunicado.La Conferencia Episcopal de Colombia resaltó que el testimonio de la Madre Rendiles representa, para América Latina, un ejemplo de entrega y esperanza en tiempos de desafíos sociales y espirituales. “Su vivo ejemplo —añaden los obispos— es un aliciente que nos mueve a seguir trabajando en la promoción integral de la niñez y la juventud de nuestros pueblos”.Finalmente, los prelados pidieron hacer extensiva su felicitación a toda la Congregación Siervas de Jesús, confiando en que “serán muchos los buenos frutos que la nueva Santa traerá para su Instituto, sus obras y carisma”.

Vie 17 Oct 2025

Episcopado Colombiano se une a la alegría de la Iglesia en Venezuela por la canonización de José Gregorio Hernández

A dos días de la histórica canonización del beato José Gregorio Hernández, los Obispos Colombianos enviaron un mensaje al Episcopado Venezolano, en el que expresan la comunión y el júbilo que comparte toda la Iglesia en Colombia con el pueblo y la Iglesia hermana de Venezuela.La misiva, firmada por la Comunidad de Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), fue dirigida a monseñor Jesús González de Zárate, arzobispo de Valencia y presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana.En el texto, los prelados colombianos se unen a la celebración y “rinden homenaje a la vida íntegra y a las virtudes heroicas de un hombre dedicado a aliviar el sufrimiento humano y a transmitir un mensaje de amor y esperanza, siguiendo el mandato de Cristo, Buen Pastor en el estado laical”.El mensaje destaca que el legado del nuevo santo trasciende las fronteras, afirmando que “sigue impregnando fuerte en las comunidades de fe de América Latina y el Caribe, y especialmente en el pueblo de Dios que peregrina en la hermana nación venezolana”. Además, los obispos colombianos encomiendan a su intercesión “la salud espiritual y física de nuestros pueblos, tan aquejados por diferentes enfermedades morales”.La nota concluye con un gesto de fraternidad y una expresión de fe común, pidiendo que “Venezuela y Colombia sigan caminando en la búsqueda de la justicia y la paz tan anheladas”. Para ello, se encomiendan a las plegarias al Señor Jesús y a la Virgen María en sus advocaciones de Coromoto y Chiquinquirá, patronas de Venezuela y Colombia, respectivamente, reforzando así los profundos lazos de fe y devoción mariana que unen a las dos naciones.Contexto eclesialLa canonización de José Gregorio Hernández, junto a la beata Madre Carmen Rendiles Martínez y otros cinco beatos, será presidida por el Papa León XIV este domingo 19 de octubre. Este evento es considerado por la Iglesia venezolana como “un gran regalo de Dios” y “un signo de unidad y esperanza” en medio de los desafíos actuales, según expresaron recientemente el Arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord, y el Obispo Auxiliar, monseñor Carlos Márquez, en entrevista con Vatican News.

Vie 17 Oct 2025

Obispo de Buenaventura alerta: el bloqueo de la vía tiene "secuestrado" al puerto y sacrifica a toda su gente

Monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, obispo de Buenaventura, se refirió a la crítica situación que vive el puerto debido al bloqueo de la única vía terrestre que lo conecta con el interior del país. Sin desconocer la legitimidad del reclamo social, el prelado llama la atención sobre la vulneración masiva de los derechos básicos de toda la comunidad.A través de un contundente mensaje en video, monseñor Jaramillo no dudó en definir la situación con una cruda metáfora: “Buenaventura, un pueblo secuestrado”. Afirmó que esta medida podría sacrificar a toda una comunidad por intereses particulares, pues según reportes de medio locales, la paralización, iniciada el pasado martes, ya genera desabastecimiento de gas y alimentos, y pone en riesgo la salud y la economía de cientos de miles de personas.El Obispo de Buenaventura explicó que el “secuestro” que vive la ciudad no solo es obra de los grupos armados, sino también de “todos aquellos que han tomado la única salida que tenemos para reclamar sus pretensiones, pero sacrificando vidas, seres humanos, sacrificando personas, familias, deseos, sueños, empresas, economías”.La protesta y el llamado al bien comúnSegún lo han anunciado los manifestantes, estas actividades se enmarcan en la 'Movilización Nacional por la Vida, la Dignidad y la Permanencia en el Territorio', que busca el cumplimiento de acuerdos anteriores con el Gobierno Nacional y la solución a la crisis humanitaria que enfrentan. Sin embargo, frente al colapso generado en el puerto, el Obispo hizo un enérgico llamado a recordar un principio fundamental de la convivencia social.“No es posible que el bien particular esté por encima del bien general”, afirmó de manera categórica. Recalcando esta idea, añadió: “Siempre se ha dicho como principio que el bien de todos está por encima del bien de dos o tres, o unos cuantos. Ahora parece que se cambian los papeles”.Un llamado propositivo a las autoridadesMás allá de la denuncia, el mensaje del prelado fue también es llamado directo a las instancias de poder para encontrar una salida urgente. Solicitó una acción decidida del Estado para destrabar la crisis y garantizar los derechos de la población. “El Gobierno nacional tiene que garantizar que el bienestar general esté por encima del bienestar de unos cuantos”, enfatizó.Finalmente, con un tono de fe, el obispo expresó: “Ojalá que Dios ilumine, bendiga a nuestros gobernantes, que tomen las decisiones firmes que deben tomar para que no sigamos estando secuestrados en nuestra propia casa”.Vea el mensaje del Obispo a continuación:

Jue 16 Oct 2025

Con una 'sinfonía operativa', Iglesia colombiana define cuatro regiones focales para su trabajo por el perdón, la reconciliación y la paz

En medio de un momento crítico para Colombia, marcado por la profundización del conflicto armado, la Iglesia Católica buscará implementar una nueva estrategia de articulación y "sinfonía operativa" para concentrar sus esfuerzos por la reconciliación y la paz, inicialmente, en territorios prioritarios: Buenaventura, Chocó, San Vicente del Caguán y el sur de Bolívar junto a Barrancabermeja.Esto fue definido durante el segundo encuentro del Servicio Episcopal para el Perdón, la Reconciliación y la Paz (SEPRP), celebrado los días 7 y 8 de octubre en Bogotá. La reunión se desarrolló bajo una metodología que combinó discernimiento espiritual con planeación estratégica, estructurada bajo la “sinfonicidad”, la metáfora musical de una orquesta sinfónica, conectada con la sinodalidad inspirada por el Papa Francisco.Monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, explicó el enfoque: "Hemos pensado que focalizar en los territorios es lo mejor, porque cada territorio tiene sus propios énfasis. Entonces ya seleccionamos cuatro territorios para focalizar allí el servicio de acuerdo a las necesidades propias de ese sector".Ensamblaje colaborativo para la armonizaciónEl trabajo de este encuentro inició con un ejercicio de disposición e inspiración donde cada participante, mediante la dinámica "Soy instrumento de paz y mi nota es...", reflexionó sobre su aporte específico al SEPRP.El proceso incluyó una "afinación de ejes" donde se validaron seis ejes estratégicos de este Servicio Episcopal. Posteriormente, se implementó un "ensamble operativo" mediante metodología de mapeo donde cada componente definió "qué hace, qué no hace y qué necesita de los otros".Posteriormente, en la fase 2, denominada cruce de sinergias, se confrontaron los resultados para identificar puntos de articulación y duplicidades. María Victoria Llorente Sardi, integrante del Grupo Asesor, explicó cómo "ha ido emergiendo una estrategia de conversación y diálogo con los distintos obispos que hacen parte del servicio para entender cuáles son las realidades complejas que ellos están enfrentando".El segundo día profundizó en la articulación territorial mediante un "Diálogo comunitario" que utilizó la metodología "World Café Eclesial" adaptado. Los participantes rotaron por mesas de trabajo centradas en las tres Provincias/Regiones Eclesiásticas priorizadas.Prototipos de acción y compromiso simbólicoLa fase más innovadora llegó con la co-construcción de prototipos de acción usando planeación inversa-pensando desde la "paz lograda"-. Los equipos diseñaron fichas de acción para 6 meses que activarán los ejes priorizados en las regiones seleccionadas.Monseñor William Prieto Daza, Obispo de San Vicente del Caguán, destacó el avance: "El principal fruto es habernos encontrado y hacer un ensamble entre los tres componentes del Servicio, y ya dejar en concreto un marco ético para la paz desde la Iglesia".El padre Camilo Bernal Hadad, también miembro del Grupo Asesor del Servicio, destacó el cambio radical en el enfoque: "La Iglesia tiene este ministerio de reconciliar a los colombianos y quizás no hay tarea más importante para la Iglesia y para Colombia que encontrar un camino de reconciliación que nos lleve a la paz. Eso implica escucharnos a todos y eso implica atender a unos y otros, saber que pensamos diferente, pero que todos tenemos un destino común y es nuestra patria Colombia".El encuentro culminó con "El cordón del compromiso", un acto simbólico donde cada miembro selló su compromiso escrito con la Misión del SEPRP, representando la armonía lograda entre los tres componentes del servicio (obispos de territorios afectados por el conflicto, grupo asesor y secretaría técnica).Monseñor Rubén Darío Jaramillo, obispo de Buenaventura, uno de los territorios priorizados resumió el alcance "Así como funciona una orquesta sinfónica donde todos los instrumentos están en armonía, también nosotros utilizamos este modelo para que la Iglesia, los liderazgos sociales y las mismas comunidades podamos armonizar un papel. No cada uno por su lado, sino armonizados en función de la paz".‘Incidencia social’: Estrategia complementaria con comunidadesParalelamente al encuentro del SEPRP, también en la sede del Episcopado se desarrolló el 'Encuentro de Estrategias de Incidencia Social' convocado por Pastoral Social-Cáritas Colombiana, que reunió a más de 46 organizaciones comunitarias de base que trabajan en la construcción de paz en territorios afectados por el conflicto.Este encuentro complementario buscó definir rutas de articulación para que las iniciativas locales de paz puedan acceder a recursos y espacios de incidencia política. Las organizaciones participantes -representantes de comunidades afrodescendientes, indígenas, mujeres, jóvenes y campesinos- compartieron sus experiencias en reintegración de excombatientes, protección comunitaria y defensa jurídica del territorio.La coordinación entre ambos eventos marca un punto de inflexión en la misión por la paz de la Iglesia colombiana, combinando por primera vez el trabajo institucional del SEPRP con el impulso a las iniciativas comunitarias que ya construyen paz desde los territorios, bajo un marco ético común que guiará con un rombo aún más claro la acción pastoral en las regiones más afectadas por la violencia.Vea a continuación el informe audiovisual con los testimonios y momentos más destacados:Sobre este tema, le puede interesar también: Obispos colombianos crean un Servicio para el Perdón, la Reconciliación y la Paz ante profundización de la violencia en el país

Mar 23 Sep 2025

Obispo de Buenaventura reclama acción estatal ante hechos violentos: "Un pueblo se está muriendo en baños de sangre"

En medio de la ola de violencia que ha encendido nuevamente las alarmas en el Distrito Especial, el obispo de Buenaventura, monseñor Rubén Darío Jaramillo Montoya, envió un contundente mensaje en el que pide al Gobierno Nacional cumplir sus promesas de seguridad con los bonaverenses, para que no se sigan “muriendo en baños de sangre”.El pronunciamiento del prelado se da en un contexto crítico para la ciudad portuaria. De acuerdo con la Personería Distrital, en lo que va del 2025 se han registrado más de 100 homicidios, atribuidos principalmente a la acción de grupos armados, bandas criminales, disidencias de las Farc y carteles mexicanos. Este clima de terror se evidenció claramente con el asesinato de Alan Josué Valencia Cuero, un estudiante y líder social de 17 años de edad, abatido la tarde del 11 de septiembre en el barrio Los Pinos.La situación ha generado tal zozobra que instituciones públicas como la Universidad del Valle y la Universidad del Pacífico suspendieron las clases presenciales nocturnas durante la semana del 22 al 27 de septiembre, una medida que refleja el temor instaurado también por amenazas circulantes en redes sociales contra quienes transiten por las calles en la noche.Un mensaje de fe y una exigencia firmeFrente a este panorama, el pronunciamiento de monseñor Jaramillo Montoya recuerda que, aunque “construir la Iglesia es construir esperanza”, ante las circunstancias actuales, especialmente con la pérdida de tantos jóvenes, hay un reclamo social y político que no se puede dejar pasar:“Es el momento para unirnos y poner la esperanza en Dios, pero también la exigencia en un gobierno nacional que no cumple sus promesas y que no acude a salvar a un pueblo que se está muriendo en los baños de sangre de nuestros jóvenes”, afirmó el obispo con enfática gravedad, dando voz al sentir de una comunidad que clama por décadas contra la indiferencia y la impunidad.Un llamado a la paz en medio del temorEl prelado concluyó su mensaje pidiendo a Dios “fortaleza y luz en estos momentos difíciles”. En su mensaje, recurrió a las palabras del Salmo 23: “Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo”. Agregó una plegaria: “Para que el Señor pare los corazones violentos, cese tanta violencia y nos dé su paz”.Vea el pronunciamiento a continuación:

Vie 19 Sep 2025

El Arzobispo de Cali condena con “profundo dolor” la ola de violencia que enluta la ciudad

A través de un contundente mensaje, monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez, arzobispo de Cali, expresa su repudio ante los asesinatos de nueve personas y los graves disturbios ocurridos este 17 de septiembre en la capital del Valle del Cauca. Hace un llamado a los actores armados a deponer la violencia y, a las autoridades, a esclarecer los hechos y buscar la paz.Además de estos homicidios que “aún están por esclarecer”, el Arzobispo de Cali hace referencia a disturbios en varios sectores de la ciudad, la quema de dos tractomulas y el lanzamiento de una granada en las puertas de la cárcel de Villahermosa.En su mensaje, monseñor Rodríguez Velásquez se identifica con el dolor de la comunidad: “Como Pastor de esta Iglesia Particular de Cali y en nombre de las familias y las comunidades que sufren los estragos de la violencia, expreso con profundo dolor nuestro repudio ante el deseo y la materialización de la maldad humana que pretende acabar con la dignidad y la vida de los más frágiles”.Dirigiéndose a los responsables de estos hechos violentos, el prelado hace un enérgico llamado: “Invito a quienes empuñan las armas a detener la violencia y promover una cultura de paz y cumplir plenamente el quinto mandamiento que nos ha dejado el Señor ‘no matarás’”. Añadió que este mandamiento debe entenderse como “una llamada al amor y a la misericordia y a vivir plenamente respetando la dignidad humana”.En el comunicado, monseñor Luis Fernando Rodríguez también se refiere a las víctimas y a sus familias, a quienes la Iglesia “abraza en la fe y la esperanza”. Asimismo, insta a las autoridades a “esclarecer los hechos y buscar estrategias viables para la defensa de la vida y la convivencia pacífica en nuestra ciudad”.

Mar 16 Sep 2025

Arzobispo de Popayán clama por sensatez y denuncia la destrucción que deja la ola de violencia en el Cauca

Monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos se refirió a los ataques del fin de semana en El Carmelo, que dejaron un policía muerto, varias personas heridas y daños en el templo y casa cural; lamentó estas acciones que "destruyen la esperanza" y representan un "lenguaje equivocado" para el futuro del departamento.Tras un fin de semana de terror marcado por hostigamientos de las disidencias de las FARC en al menos seis municipios del Cauca, el arzobispo de Popayán, monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, alzó su voz para expresar el "dolor y la consternación" de una región que, según sus palabras, está "perdiendo vidas, bienes y esperanza".Los ataques, cuyo episodio más grave se registró en el corregimiento de El Carmelo (Cajibío), tuvieron como blanco principal la estación de policía del poblado, resultando en la muerte del patrullero David Fabián Rodríguez Navarro y al menos cuatro uniformados más heridos. La violencia también se extendió a la población civil y al patrimonio comunitario, incluyendo el templo, donde decenas de feligreses que asistían a la Eucaristía dominical tuvieron que interrumpir sus rezos para refugiarse de los disparos y las explosiones.Monseñor Sánchez Cubillos detalló los daños sufridos en el lugar sagrado: "No es la primera vez que nuestros templos terminan afectados...La casa cural queda destruida casi en su 80%... Y el templo también, que con tanto amor las comunidades ayudan a levantar". Subrayó que esta destrucción "manda un mensaje muy drástico" y enfatizó: "Si se trata de posicionar una idea de futuro, este lenguaje es el equivocado".El prelado hizo un enérgico llamado a los grupos armados ilegales a la ponderación, advirtiendo que estas acciones no conducen a la paz sino que radicalizan el conflicto."Se necesita sensatez en la guerra; clamamos a los grupos que tengan ponderación, que esas muestras al final no terminan abriendo puentes y caminos para acercarse a posibles diálogos a salida negociada, sino para radicalizar más la guerra", afirmó.En sus declaraciones, el Arzobispo de Popayán hizo especial énfasis en el costo humano de la violencia, no solo entre las Fuerzas Armadas y de Policía sino también para los jóvenes reclutados por los grupos al margen de la ley."La pérdida de un policía y de un joven en El Carmelo...La misma realidad de los jóvenes que están en la guerra también duelen, porque son vidas que al final no son promesas para una vocación de futuro que el Cauca debe tener".Frente a la crisis, monseñor Omar Sánchez Cubillos reiteró el compromiso de la Iglesia y la sociedad civil con la paz, a pesar de que las respuestas sigan siendo violentas; recordó que la celebración de la Semana por la Paz se ha extendido este año a un mes por la paz. "No quiere decir que pararemos en nuestro anhelo como sociedad civil de construir este Cauca de un modo distinto", aseguró.Finalmente, expresó que aunque la guerra "destruye por dentro", es crucial abrirse a la esperanza, aunque esta requiere "signos de todas las partes". Dejó clara su postura sobre los recientes hechos: "Esta insensatez y esta desmedida proporción de actuar con la fuerza de las armas no se lee bien, no nos deja un sabor de futuro para ninguno", agregó el prelado.

Jue 11 Sep 2025

Luto en el Episcopado Colombiano: falleció monseñor Libardo Ramírez Gómez

En esperanza cristiana, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) comunica el fallecimiento de monseñor José Libardo Ramírez Gómez, Obispo Emérito de la Diócesis de Garzón, quien partió a la Casa del Padre este 11 jueves de septiembre.La noticia de su Pascua a la vida eterna es recibida por los obispos colombianos en el contexto del Año Jubilar de la Esperanza, un momento que reaviva la fe en Cristo Resucitado y la confianza en Sus promesas. En su mensaje, la CEC recuerda las palabras del Papa Francisco en la Bula Spes non confundit: “¿Qué será de nosotros, entonces, después de la muerte? Más allá de este umbral está la vida eterna con Jesús, que consiste en la plena comunión con Dios”.Una vida dedicada al servicio de la IglesiaMonseñor Libardo Ramírez Gómez nació en la fe y se formó para servirla. Fue ordenado sacerdote para la Diócesis de Garzón el 26 de mayo de 1956, tras completar sus estudios de filosofía y teología en el Seminario Mayor de esa ciudad. Obtuvo su Licenciatura en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad Lateranense en la ciudad de Roma.Su ministerio episcopal inició el 20 de mayo de 1972, cuando fue nombrado obispo de la Diócesis de Armenia, rol que ejerció con dedicación hasta el 6 de diciembre de 1986, tras ser nombrado obispo de la Diócesis de Garzón, donde pastoreó hasta el 30 de abril de 2003, fecha en la que el Papa San Juan Pablo II aceptó su renuncia por alcanzar el límite de edad.Un legado de servicio nacional y académicoDentro de la Conferencia Episcopal de Colombia, monseñor Ramírez Gómez dejó una huella significativa. Perteneció a la Comisión Episcopal de Estado Laical, que lo tuvo como representante en el Sínodo de Obispos de 1987 en Roma, dedicado a “La vocación y la misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo”.Su profundización en Derecho Canónico encontró un cauce fundamental en su labor como Presidente y Moderador del Tribunal Eclesiástico Único de Apelación para Colombia, institución a la que dedicó su pasión evangelizadora y su competencia académica. Incluso durante su emeritud, se mantuvo activo como articulista de opinión en diversos medios de prensa escrita.Un recuerdo fraterno y una despedida en la feLos obispos colombianos lo recuerdan con afecto y admiración, describiéndolo como un “hombre de Iglesia, gran amigo, excelente pastor, hombre de Dios”. La CEC extiende sus condolencias y eleva sus oraciones por el eterno descanso de su alma, encomendando también a la familia Ramírez Gómez y a las diócesis de Armenia y Garzón, que atestiguaron de su incansable labor pastoral.La Pascua de monseñor Libardo es un motivo de acción de gracias al Buen Pastor por el don de su vida y ministerio. Se le despide como un Peregrino de Esperanza, con la fe puesta en Cristo Resucitado, y se le encomienda a la intercesión de la Bienaventurada Virgen María y de San José.