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iglesia católica

Mar 13 Feb 2024

2024 de la mano de Dios

Por Mons. Luis Fernando Rodríguez Velásquez - Sin duda que el refrán de que cada día tiene sus afanes, es cierto. Así como cada año que comenzamos viene cargado de expectativas y sueños. Estamos dando inicio formal a las actividades administrativas en la Arquidiócesis y en general en todas nuestras comunidades. De nuevo quiero expresarles mis mejores deseos para que este año represente un tiempo de paz y reconciliación, así como de crecimiento en la fe y en el compromiso de vivir una vida según el querer del Señor. Vivámoslo de la mano de Dios.Para la Iglesia universal, por querer del Papa Francisco, el 2024 será el año de la oración. Él ha querido que, en la proximidad del año santo jubilar, que se celebrará en el 2025, los que hacemos parte de la Iglesia católica nos unamos en un mismo sentir y un solo corazón, por la gracia y acción del Espíritu Santo que debemos dejar actuar en cada uno. Y un medio para discernir lo que el Señor quiere para todos es la oración.El Catecismo de la Iglesia Católica dedica toda la cuarta parte a la oración cristiana, en los números 2558 – 2865. Los invito para que los retomen y los lean; es una joya catequética que nos ayuda a comprender la importancia de la oración cristiana y los beneficios que de ella surgen. En estos números nos enseña a orar y hacer de la vida una oración.En estos tiempos, que no son los últimos, pero que nos ayudan a prepararnos para cuando el momento final llegue, el Catecismo dice, entre otras cosas, lo siguiente: “Orar en los acontecimientos de cada día y de cada instante es uno de los secretos del Reino revelados a los “pequeños”, a los servidores de Cristo, a los pobres de las bienaventuranzas. Es justo y bueno orar para que la venida del Reino de justicia y de paz influya en la marcha de la historia, pero también es importante impregnar de oración las humildes situaciones cotidianas. Todas las formas de oración pueden ser la levadura con la que el Señor compara el Reino (cf. Lc. 13, 20-21)” (n. 2660).Y estas formas de oración son: vocal, meditación y contemplación, y en estas expresiones están la oración de bendición, de adoración, de petición, de intercesión, de acción de gracias y de alabanza.En este primer editorial del año, solo los quiero motivar para que acojamos la invitación del Papa para que se intensifique la oración, en estos tiempos de prueba. La Arquidiócesis irá ofreciendo subsidios, con base en el Catecismo, para que se sumerjan en el misterio del amor de Dios que es también la oración. Si Cristo oró, lo hizo porque para Él la oración era vital, y para enseñarnos a orar.El 2 de febrero celebramos la solemnidad de la Presentación del Señor en el templo, conocida también esta fiesta litúrgica como de Nuestra Señora de la Candelaria. Pedimos al Señor, que vino a nosotros como la luz de las gentes, que también nosotros seamos luz llena de esperanza para los demás.Igualmente se celebra el 11 de febrero, la Jornada Mundial del Enfermo, en concordancia con la memoria litúrgica de Nuestra Señora de Lourdes. Oramos por los enfermos, por los que están en clínicas y hospitales, y oramos también por el personal de salud, médicos, personal de enfermería, administrativos y directivos de estas instituciones. También pedimos para que las políticas de salud que se están implementando, no vulneren los derechos de nadie, ni de los enfermos, ni de los prestadores de salud. En el centro de todo esfuerzo está la persona, y es a ella a la que se debe servir con amor y eficacia.El miércoles 14 de febrero damos inicio al tiempo de Cuaresma, con la imposición de la ceniza. Que sea un día de auténtico compromiso de cambio y de conversión personal y comunitaria.Y el 22 de febrero, celebramos la fiesta de la Cátedra de San Pedro. Es el día en el que oramos por el Papa Francisco, sucesor de Pedro, y al orar por él, oramos por toda la Iglesia. El ser católico conlleva la comunión con el Papa. Él nos pide siempre que oremos por sus intenciones. Hagámoslo. Y oremos también por nuestro seminario Arquidiocesano San Pedro Apóstol, pidiéndole a San Pedro que interceda por esta importante y querida obra arquidiocesana, la casa donde se forman los futuros presbíteros.

Mar 30 Ene 2024

El papa Francisco pide oración y compromiso con quienes sufren enfermedades terminales

El papa Francisco pide a la Iglesia Universal que, en el mes de febrero, de manera especial, ore y reflexione sobre la necesidad de acompañar a los enfermos terminales. La petición se dio a conocer en el video publicado este martes 30 de enero a través de la Red Mundial de Oración del Papa.El llamado coincide con la celebración de la XXXI Jornada Mundial del Enfermo que se llevará a cabo el próximo domingo 11 de febrero y que tendrá como lema «Cuida de él». La compasión como ejercicio sinodal de sanación.“A veces no pueden hablar, a veces pensamos que no nos conocen, pero si les tomamos la mano, entendemos que están en sintonía”, expresa el Santo Padre.En su mensaje, el pontífice hace énfasis en que “incurable” e “in-cuidable”, no significan lo mismo. “Curar si es posible, cuidar siempre”, añade haciendo referencia a San Juan Pablo II, quien en 1992 instituyó esta jornada, en memoria litúrgica de la Virgen de Lourdes.El papa Francisco recuerda la importancia de que las personas que sufren a causa de estas condiciones de salud reciban siempre los cuidados y el acompañamiento necesarios, tanto a nivel médico, como humano, psicológico y espiritual. Para esto, afirma, se necesita un verdadero compromiso. También se refiere a la necesidad de apoyar a las familias, pues su rol en este tipo de situaciones, es decisivo.A propósito de los cuidados paliativos, el Santo Padre refiere que “garantizan al paciente no solo la atención médica, sino también un acompañamiento humano y cercano”.Vea a continuación el videomensaje del papa Francisco:

Vie 26 Ene 2024

Encuentro con Jesucristo en la Palabra de Dios

Por Mons. José Libardo Garcés Monsalve- Para la gloria de Dios y bien de la Iglesia que amamos, comenzamos el año 2024 con ánimos renovados y fervor pastoral fortalecido, para llevar a cabo la evangelización en nuestra Diócesis de Cúcuta. Damos gracias a Dios por el trabajo pastoral y compromiso apostólico de todos nuestros sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, seminaristas, agentes de pastoral y fieles de cada una de nuestras parroquias, que hasta el momento se han desgastado dando lo mejor de sí para llevar a todos a Nuestro Señor Jesucristo, respondiendo al mandato de ir en salida misionera a predicar el Evangelio del Señor.Para llevar a cabo esta tarea con la alegría de los hijos de Dios, les garantizo a todos mi oración constante de rodillas frente al Santísimo Sacramento y la celebración diaria de la Eucaristía, con la intención de ayudarles en su crecimiento en la fe, la esperanza y la caridad, respondiendo cada día a la pregunta que Jesús le hizo a Pedro: “Y según ustedes, ¿Quién soy yo?” (Mc 8, 29), afirmando con nuestras palabras y obras: “Tú eres el Cristo” (Mc, 8, 29), profesión de fe que tenemos que transmitir en la misión evangelizadora que estamos desarrollando y que este año vamos a fortalecer en la salida misionera por los sectores de cada una de las parroquias.El desarrollo de nuestro Plan de Evangelización comienza con el primer paso que es el “Encuentro con Jesucristo”, que será la insistencia central en este quinquenio y cada año tendrá un momento especial, fortaleciendo en este año 2024, el encuentro con Jesucristo en la Palabra de Dios y luego en años venideros será encuentro con Jesucristo en la liturgia, en la comunidad, en los pobres y en la Virgen María. Cada año retomará la insistencia del año anterior y será fortalecida con el contenido central de la evangelización que es Jesucristo Nuestro Señor, al que seguimos como camino, verdad y vida, que nos lleva hasta el Padre celestial (Jn 14, 6).Este primer año del proceso evangelizador tiene como énfasis el encuentro con Jesucristo en la Palabra. Al celebrar en este domingo el día de la Palabra de Dios, nos convoca de manera particular a profundizar en el conocimiento de Jesucristo en la Sagrada Escritura que es fuente de vida para cada uno de nosotros creyentes en Cristo y de esa manera caminar juntos fundamentados en la Palabra de Dios, tal como lo enseña Aparecida cuando afirma: “Junto con una fuerte experiencia religiosa y una destacada convivencia comunitaria, nuestros fieles necesitan profundizar el conocimiento de la Palabra de Dios y los contenidos de la fe, ya que es la única manera de madurar la experiencia religiosa” (Documento de Aparecida 226c).En el proceso evangelizador de la Iglesia, pastores y fieles, estamos llamados a caminar juntos, fundamentados en la Palabra de Dios. Así lo expresa Aparecida cuando hace el llamado misionero, “hemos de fundamentar nuestro compromiso misionero y toda nuestra vida en la roca de la Palabra de Dios” (DA 247), para encontrarnos con Jesucristo que es la fuente de nuestra salvación.Por eso el anuncio misionero en nuestra Iglesia Particular lo vamos a centrar y a fortalecer este año en la Palabra de Dios entregada a los fieles en su integridad, como lo ha pedido Aparecida: “Se hace necesario proponer a los fieles la Palabra de Dios como don del Padre para el encuentro con Jesucristo vivo, camino de ‘auténtica conversión y de renovada comunión y solidaridad’.Esta propuesta será mediación de encuentro con el Señor si se presenta la Palabra revelada, contenida en la Escritura, como fuente de evangelización” (DA 248).Desde el Bautismo todos somos discípulos misioneros del Señor que anhelamos nutrirnos con el pan de la Palabra y el Pan de la Eucaristía, para ir en salida misionera comunicando el mensaje de salvación a todos los hermanos.Palabra de Dios y Eucaristía siembran en el creyente las semillas del Reino de Dios, que le permite llenarse de fervor pastoral, para comunicarlo con la vida y las palabras en un deseo sincero de evangelizar, transmitiendo el mensaje de la salvación a todos. Un deseo evangelizador que brota del conocimiento y amor por la persona, el mensaje y la Palabra de Jesucristo. Así lo enseña el Papa Francisco cuando afirma: “La Palabra de Dios escuchada y celebrada, sobre todo en la Eucaristía, alimenta y refuerza interiormente a los cristianos y los vuelve capaces de un auténtico testimonio evangélico en la vida cotidiana. La Palabra proclamada, viva y eficaz, prepara para la recepción del Sacramento, y en el Sacramento esa Palabra alcanza su máxima eficacia” (Evangelii Gaudium 174).En este compromiso misionero contamos con la protección maternal de la Santísima Virgen María y del Glorioso Patriarca San José, nuestro patrono, quienes escucharon la Palabra de Dios y entregaron su vida para hacer su voluntad. En nuestra respuesta evangelizadora queremos hoy decir como Pedro: “Tú eres el Cristo” (Mc 8, 29), para recibir la gracia y la fortaleza que vienen del encuentro con Jesucristo, para ir en salida misionera a encontrar al hermano entregando la Palabra de Dios, acercarlo a Nuestro Señor Jesucristo y comprometerlo a vivir sin temor la alegría del Evangelio.En unión de oraciones,reciban mi bendición.+José Libardo Garcés MonsalveObispo de la Diócesis de Cúcuta

Vie 19 Ene 2024

Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios

TERCER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIODomingo de la Palabra de DiosEnero 21 de 2024Primera Lectura: Jon 3,1-5.10Salmo: 25(24),4-5ab.6y7bc.8-9 (R. cf. 18)Segunda Lectura: 1Co 7,29-31Evangelio: Mc 1,14-20I.Orientaciones para la PredicaciónIntroducciónEn el Tercer Domingo del tiempo Ordinario, se sugieren tres temas para reflexionar y profundizar. El primero tiene que ver con el llamado a la conversión universal, que traspasa las fronteras. El profeta Jonás se resiste a obedecer a Dios, quien lo envía a un pueblo pagano a predicar la conversión de sus pecados e idolatrías, un pueblo que no es judío, por lo tanto, diferente a su cultura, religiosidad y costumbres. El segundo, se relaciona con el desapego a los bienes materiales y la invitación a asumir una actitud de indiferencia hacia los valores que presenta el mundo temporal. Y el tercero, es el llamado que Jesucristo hace a los primeros apóstoles a seguirlo, dejándolo todo.1.¿Qué dice la Sagrada Escritura?Jonás profeta, después de atravesar la etapa de discernimiento y resistencia de su vocación, acepta la misión que Dios le encomienda: predicar la conversión a un pueblo pagano. El profeta obedece en contra de su voluntad. El autor sagrado pone al Señor en ¨actitud de arrepentimiento¨, frente a la reacción del pueblo, que escucha, obedece y se convierte. El pueblo Ninivita asume gestos propios de conversión: escuchar, ayunar, dejar de obrar el mal, vestirse de saco, son señales de arrepentimiento.El Apóstol San Pablo, frente a la inminente llegada del Señor y la brevedad del tiempo, recomienda unas actitudes de desapego y relativización hacía los valores de este mundo que son pasajeros: los que tienen mujer, los que lloran, los que están alegres y los que disfrutan la vida, les recomienda vivir en una actitud de indiferencia, frente a los sentimientos, sufrimientos y alegrías del mundo. El Evangelista san Marcos, muestra a Jesús en continuidad con el llamado a la conversión del pueblo ninivita en el primer testamento, así invita a arrepentirse de los pecados y a caminar en la presencia de Dios. Sin embargo, el Evangelio observa un plus, que modifica y cualifica el esquema anterior del profetismo veterotestamentario. En efecto, en Jesucristo, Dios cualifica y altera el resultado de la conversión a través del llamado y elección de los primeros apóstoles, es decir, haciendo presente la vocación y el Reino de Dios no solo en el pueblo ninivita, sino dentro de cada uno; no solo en los pecadores y humildes de manera genérica, sino en la persona de cada apóstol o discípulo que decide dejarlo todo para comenzar una nueva vida en el Señor. Así, la vocación del apóstol y el discípulo se convierte en sí misma, en un llamado de conversión.2.¿Qué me dice la Sagrada Escritura?La Palabra pone al ministro que es un discípulo de Jesucristo, a reflexionar sobre la misión y el llamado a la conversión, mediante el testimonio de su vida. Cuando se leen estos tres testimonios de Jonás, san Pablo y de nuestro Señor Jesucristo, interroga el mismo testimonio sacerdotal. El profeta anuncia y denuncia la Palabra de Dios en la vida personal, comunitaria, en la Iglesia y en el mundo actual. Invita a la conversión mediante la confesión y reparación de los pecados propios y del pueblo, y empuja a ofrecer, como miembro de la Iglesia, el perdón, el amor y la reconciliación de Dios consigo mismo, con los hermanos, con la comunidad y con la creación entera.Sugiere revisar el contenido de la predicación, el mensaje de salvación, las injusticias que se ven y quizá se omiten por temor a sufrir las consecuencias de un anuncio profético. Pone a pensar, cómo la Palabra que se anuncia y se denuncia, se convierte para el sacerdote mismo, no solo en palabra externa, sino en tarea y compromiso de vivir con convicción, siendo testigo de una realidad que involucra y no deja pasar indiferente al ministro que la proclama. Finalmente, entusiasma a ser testigo, discípulo amado, que, con la palabra y el testimonio de conversión, ayuda a construir el Reino de Dios.3.¿Qué me sugiera la Palabra que debo decirle a la comunidad?Como pueblo de Dios, y comunidad en formación, la Palabra sugiere considerar tres dimensiones: 1. Nuestra vocación de hijos de Dios, a través del Sacramento del Bautismo, nos constituye en sacerdotes, profetas y reyes. Esta vocación profética, hace que la Palabra de Dios penetre en nuestro corazón, anuncie y denuncie lo que hay que cambiar en nuestra vida personal, para generar dinámicas de conversión que partan desde nuestra realidad. 2. El contenido del mensaje profético es el Reino de Dios manifestado en Jesucristo. Dios que se encarna para nuestra salvación y cuyo Reino se inaugura cuando nos abrimos a la conversión, nos pide despojándonos de todo aquello que no nos ayuda a caminar en la presencia del Señor. 3. Dios manifestado en Jesucristo, nos elige para ser un pueblo santo, que inicia a caminar desde el llamado a la conversión personal para seguirlo en el cuerpo que es la Iglesia; nos invita a desprendernos de todo aquello que no nos ayuda a construir el Reino de Dios en nuestras vidas. Dios que es Padre, lleno de ternura y misericordia, lento a la ira y rico en clemencia para los que lo invocan, nos motiva a reconocer con humildad que, siendo pecadores, podemos caminar en su presencia para ser acompañados y ayudados en nuestro diario acontecer.4.¿Cómo el encuentro con Jesucristo me anima y me fortalece para la misión?El encuentro con Jesucristo cambia y transforma nuestra existencia de una condición pecadora a una renovación permanente de nuestra vida. Jesús nos llama, nos convierte, nos convoca, nos elige para le sirvamos y caminemos en su presencia, para hacernos discípulos misioneros que llevemos su palabra por doquier y nos envía a dejarlo todo para seguirlo y hacer comunidad saliendo al encuentro de todas las personas que Él pone en el camino de nuestra existencia. El encuentro con Jesucristo vivo nos convierte en testigos de su amor.Las palabras del Papa Francisco en su visita a Colombia nos ayudan a reflexionar en este camino de conversión. En efecto, nos animó no solo a dar el primer paso para la paz y la reconciliación, sino a seguir caminando y dando pasos de verdadera conversión con la verdad, la justicia el amor y la reconciliación: “La palabra de Jesús tiene algo especial que no deja indiferente a nadie; su Palabra tiene poder para convertir corazones, cambiar planes y proyectos. Es una Palabra probada en la acción, no es una conclusión de escritorio, de acuerdos fríos y alejados del dolor de la gente, por eso es una Palabra que sirve tanto para la seguridad de la orilla como para la fragilidad del mar”. (Homilía, Parque Simón Bolívar, Bogotá, 7 de septiembre 2017)._______________________Recomendaciones prácticas:•Se recomienda leer la nota sobre el Domingo de la Palabra de Dios publicada por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el 17 de diciembre de 2020.•Se sugiere exaltar el anuncio de la Palabra de Dios con el Evangeliario, inicialmente, llevado con solemnidad en la procesión de entrada y, luego, al momento de la proclamación del Evangelio, tomándolo del altar y llevándolo, precedido por el incensario y los ciriales, al ambón: La finalidad de esta solemnidad es que durante la celebración eucarística los fieles perciban la necesidad insustituible de la escucha y vivencia de la Palabra de Dios para el fortalecimiento de sus vidas (Cfr. OGMR 120,172 y 175).•También se podría entregar la Biblia o uno de sus libros a toda la asamblea, para resaltar la importancia de seguir en la vida diaria la lectura, la profundización y la oración con la Sagrada Escritura, con una particular consideración a la Lectio Divina (cfr. Aperuit Illis 3)II.Moniciones y Oración Universal o de los Fieles Monición introductoria de la MisaQueridos hermanos, en la Eucaristía nos reunimos como pueblo de Dios que conformamos la Iglesia que peregrina en camino de conversión hacia la salvación. Como Hijos de Dios, consagrados en el Bautismo, sintámonos miembros de este cuerpo, cuya cabeza es Cristo y comprometámonos a vivir el seguimiento de Cristo en la vocación a la cual hemos sido llamados. Dispongámonos a participar con fe.Monición a la Liturgia de la PalabraEn este tercer domingo del tiempo ordinario, la Palabra de Dios nos invita a renovar nuestra vocación en el seguimiento de Jesucristo, despojándonos de todo aquello que nos impide ser sus discípulos misioneros. Igualmente, somos motivados a renovar nuestros compromisos bautismales para que seamos auténticos testigos de conversión. Escuchemos atentos.Oración Universal o de los FielesPresidente: Unidos a Dios, Padre misericordioso, dirijamos nuestras plegarias y necesidades, respondiendo:R./ Dios de amor, escucha y te piedad.1.Por la Santa Iglesia de Dios que peregrina en el mundo, para que, fieles a las promesas del bautismo, lleguemos a ser auténticos discípulos misioneros que anunciemos el amor y denunciemos las injusticias.2.Por lo gobernantes de todas las naciones, especialmente por el presidente, los congresistas, alcaldes, autoridades militares y políticos de nuestro país, para que, en el ejercicio de sus funciones, trabajen por la equidad del pueblo a ellos encomendado y ejerzan un auténtico profetismo.3.Por nuestra comunidad parroquial, para que como bautizados, ejerzamos nuestra misión de ser profetas, sacerdotes y reyes, y así trabajemos en la construcción del Reino de Dios.4.Por quienes se dedican al estudio de la Sagrada Escritura para que, iluminados por la efusión del Espíritu Santo, nos ayuden en la comprensión de la Palabra de Dios. 5.Por las vocaciones a la vida sacerdotal, religiosa y matrimonial, para que, como los apóstoles, sigamos el llamado del Señor, que nos invita a dejarlo todo para seguirlo en amor, pobreza, castidad y obediencia.Oración conclusivaLas intenciones que te hemos presentado, Señoraumenten en nosotros la fe, la esperanza y la caridad,para que, iluminados por el santo Espíritu,construyamos tu reino de Amor, Verdad y Justicia.Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.R. Amén

Mar 16 Ene 2024

Este 21 enero se vivirá la quinta edición del 'Domingo de la palabra de Dios' propuesto por el papa Francisco

La quinta edición del ‘Domingo de la Palabra de Dios’, que busca recordar la importancia de celebrar, reflexionar y divulgar la Sagrada Escritura, se celebrará este 21 de enero, es decir, durante el tercer domingo del tiempo ordinario, según el año litúrgico.Aunque la ceremonia central de esta jornada, instituida por el papa Francisco en 2019, se llevará a cabo en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, toda la Iglesia está llamada a unirse a esta jornada. En el caso de Colombia, el Cardenal Luis José Rueda recuerda que “la Palabra debe tomar un lugar central en nuestra vida”, por eso, invita a todos los fieles en el país a vivir este Domingo.“Queremos invitarlos para que en sus casas tengan la Palabra de Dios. Cada católico, niño, joven, adulto, hombre, mujer, con su biblia”, Cardenal Luis José Rueda.Para la celebración consciente de la jornada que, en esta oportunidad tiene como lema “Permaneced en mi palabra” (cf. Jn 8,31), tomado del Evangelio de San Juan, el Dicasterio para la Evangelización de la Curia Romana ha puesto a disposición de todos los católicos un documento orientador denominado Subsidio Litúrgico-Pastoral.Monseñor Rino Fisichella, Pro-Prefecto del Dicasterio para la Evangelización, manifestó que este subsidio permite reconocer “una Palabra no encerrada en un libro, sino que permanece siempre viva y se hace signo concreto y tangible”. Además, agrega que la celebración del Domingo de la Palabra de Dios “permite a los cristianos, una vez más, reforzar la tenaz invitación de Jesús a escuchar y custodiar su Palabra para ofrecer al mundo un testimonio de esperanza que nos permita ir más allá de las dificultades del momento presente”.El documento se propone como una ayuda para que las comunidades parroquiales, familias y cuantos se reúnen para la celebración de la Eucaristía dominical, reconozcan de manera práctica la importancia de la Palabra de Dios en la vida cotidiana de todos en la Iglesia. Por lo cual, está articulado en seis secciones específicas:1.Consideraciones prácticas:Se hace referencia a la importancia de la preparación espiritual y material para vivir activamente el 'Domingo de la Palabra de Dios' y propone sugerencias como incluir intenciones en la oración de los fieles, organizar momentos de Adoración al Santísimo y realizar catequesis bíblica.2. Propuestas pastorales:En comunidad: Se destaca la importancia de promover el encuentro continuo y personal con la Palabra de Dios y se enfatiza en la formación de lectores para una adecuada proclamación, el hábito de llevar la Biblia en formato físico o en dispositivos móviles, y diversas iniciativas como grupos bíblicos, visitas a iglesias, entregas de citas bíblicas, exposiciones y el Rosario meditado.Familia: La familia como un lugar privilegiado para transmitir la fe, compartiendo experiencias generación tras generación. La guía propone dedicar tiempo en familia para leer pasajes bíblicos, preferiblemente el Evangelio del domingo, en un entorno cómodo y sin distracciones.3. Propuestas de Lectio Divina:La propuesta es confiar en Dios, permitiendo que su Palabra sea el criterio último en nuestras decisiones para experimentar una libertad genuina.Lectio Divina para jóvenes sobre Mc 1, 14-20: El pasaje de Marcos destaca cómo Jesús llamó a Simón, Andrés, Santiago y Juan para ser "pescadores de hombres" (discípulos misioneros comprometidos con la Evangelización).4.Catequesis del papa Francisco:Enseñanzas del papa Francisco sobre la importancia de la oración basada en la Sagrada Escritura y cómo esta va más allá de simples palabras escritas.5. El ejemplo del Card. Van Thuân:La historia de François-Xavier Nguyên Van Thuân, sacerdote y obispo vietnamita, un ejemplo de fe y resistencia que celebraba la misa en prisión.6. Apéndice:Adoración Bíblica: Ritual de adoración eucarística con lecturas y reflexiones sobre la Palabra, momentos de silencio, cantos y preces (peticiones) comunitarias.Esquema para la Celebración Eucarística: El esquema para la celebración eucarística destaca la importancia de la Palabra de Dios en la liturgia.

Jue 21 Dic 2023

Defensa de la vida, paz y prevención de abusos: temas que protagonizaron el trabajo del episcopado colombiano en 2023

Al cierre de este año, monseñor Luis Manuel Alí Herrera, obispo auxiliar de Bogotá y secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia, hace un balance del trabajo y las actividades más significativas de los obispos del país durante el 2023. Además, da a conocer los temas que serán protagonistas en el 2024. Acciones que se suman a la importante misión desarrollada por cada una de las Iglesias particulares en los diversos territorios del país, a través de la cual se ha buscado dar respuesta, desde los principios del Evangelio, a los múltiples desafíos sociales y humanitarios que viven sus comunidades.De acuerdo con el prelado, el trabajo de la Iglesia que peregrina en Colombia desde el nivel nacional durante el 2023 estuvo marcado por cuatro momentos significativos: la visita Ad Limina de los obispos colombianos, los espacios de formación en cultura del cuidado desarrollados en diversas provincias del país, el acompañamiento a las iniciativas de paz y la participación en el Sínodo de la Sinodalidad.Visita Ad LiminaMonseñor Luis Manuel recordó que entre los meses de marzo y abril, dos grupos de obispos realizaron una peregrinación a Roma, visitando al Santo Padre y las tumbas de los apóstoles. Además “pudimos realizar la visita a los diferentes dicasterios, es decir, a los ministerios de la Santa Sede” puntualizó.Cultura del cuidado en seis provincias eclesiásticasEl segundo momento se centró en los talleres sobre cultura del cuidado realizados en seis provincias eclesiásticas. “Visitamos finalmente 36 diócesis, donde más de 3.000 personas recibieron los talleres enfocados en la prevención de violencias y abusos con los miembros del Consejo Nacional para la Cultura del Cuidado”. Esto, de acuerdo con el secretario general de la CEC, con el objetivo de hacer de la Iglesia, cada vez más, un hogar seguro, fortaleciendo la prevención de abusos.Acompañamiento a iniciativas de pazEn el tercer momento, monseñor Luis Manuel resaltó el rol de la Iglesia en el acompañamiento de iniciativas de paz. “Por eso, fuimos facilitadores y en cada una de las regiones estuvimos animando estas iniciativas de paz”, agregó.Participación en el Sínodo de la SinodalidadEl cuarto momento destacado es la presencia de la Iglesia colombiana en la Asamblea General del Sínodo de la Sinodalidad adelantada en el mes de octubre en el Vaticano."Con la hermana Gloria Liliana Franco, con nuestro cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá, monseñor Ricardo Tobón, arzobispo de Medellín y también con monseñor José Miguel Gómez, arzobispo de Manizales. Siendo así parte activa de uno de los eventos eclesiales más importantes del año", puntualizó monseñor Alí.Perspectivas para el 2024Monseñor Luis Manuel Alí Herrera compartió que el próximo año, en el mes de octubre, la Iglesia Católica en Colombia participará en la conclusión del Sínodo. Además, se planea el Congreso Nacional Misionero, conmemorando el centenario del primer congreso misionero en Colombia. En este sentido, “al finalizar la Asamblea de Obispos, tendremos tres días el Congreso Nacional Misionero, donde estaremos presentes todas las 78 arquidiócesis, diócesis y vicariatos apostólicos, lo que significa el signo de la Iglesia en unidad, en misión y en participación”.Continuidad de iniciativasEn el 2024, la Iglesia dará continuidad a los talleres de cultura del cuidado en seis provincias, buscando fortalecer la prevención de abusos en 38 diócesis. También se enfocarán en iniciativas de comunicación, liturgia y esfuerzos para evangelizar.Año de la Oración y el Jubileo del 2025 en RomaFinalmente, monseñor Luis Manuel Alí dio a conocer que como preparación para el Jubileo "Peregrinos de la Esperanza" que se realizará en Roma en 2025, y acogiendo el llamado del papa Francisco, el próximo año se designará como el "Año de la Oración", del que todos están llamados a participar.

Sáb 9 Dic 2023

Conferencia Episcopal de Colombia estrena minidocumental sobre la Sacrosanctum Concilium, tras 60 años de su promulgación

El 4 de diciembre de 1963, el papa Pablo VI promulgó la Sacrosanctum Concilium, la constitución con la que el Concilio Vaticano II inició la renovación de la Sagrada Liturgia. Es decir, se acaban de cumplir 60 años de este acontecimiento que introdujo importantes cambios, especialmente en el desarrollo de los ritos y la participación de los laicos. Para conmemorar este trascendental hecho y hacer pedagogía entre los fieles sobre los principios más destacados del documento, la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) estrena una producción audiovisual titulada “La Sagrada Liturgia: 60 años de reformas y desafíos”.Se trata de un minidocumental de 16 minutos de duración, cuya producción y postproducción fue liderada por los equipos de trabajo de tres departamentos del Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano (SPEC): el Departamento de Liturgia, el Departamento de Doctrina y el Departamento de Comunicaciones y Tecnologías.Esta pieza audiovisual está compuesta por una narración que conecta los momentos más relevantes de estos sesenta años y los testimonios de dos sacerdotes colombianos doctorados en Liturgia que entregan detalles más específicos del antes y después de dicho documento conciliar. Se trata del padre Tadeo Albarracín Montañez de la Arquidiócesis de Bogotá y el padre Juan David Muriel Mejía de la Arquidiócesis de Medellín.El padre Albarracín da cuenta en su testimonio de cómo se celebraba la liturgia eucarística durante los cuatro siglos que estuvo vigente en la Iglesia la Reforma del Concilio de Trento, cuya máxima expresión había sido el Misal Romano promulgado por el papa San Pío V en 1570. Y por su parte, el padre Muriel explica la teología que fundamenta esta Constitución Conciliar sobre la Sagrada Liturgia. Además, ahonda en las reacciones que produjeron sus reformas en diferentes niveles de la Iglesia, particularmente entre laicos y sacerdotes.Esta producción, que contó con material grabado por el equipo de comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia y material inédito facilitado por el reconocido el canal de televisión Rai de Italia, es una invitación a no dejar pasar por desapercibido este hecho tan transcendental para los católicos y, de modo especial, para la Iglesia colombiana desde su acogida en las diferentes jurisdicciones eclesiásticas.Al respecto, el padre Jairo de Jesús Ramírez, director del Departamento de Liturgia de la CEC, extiende a los espectadores una invitación muy especial a todos los fieles:“En el documental, es importante prestar atención especial a la teología litúrgica que subyace de la reforma litúrgica: La centralidad del Misterio Pascual de Cristo. Aquí está la gran novedad de la reforma”.Este minidocumental ya está disponible a través del canal de YouTube de la Conferencia Episcopal de Colombia (@episcopadocoltv).Le puede interesar también esta nota:Nuevas conclusiones del estudio de la Iglesia colombiana sobre la Sacrosanctum Concilium

Jue 7 Dic 2023

La Voz del Pastor | 10 de diciembre de 2023

Reflexión del señor Cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá y primado de Colombia:Lectura del Santo Evangelio según Marcos 1, 1-8