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'Hechos 29' Colombia: un acercamiento a los fundamentos espirituales, pastorales, sociales y técnicos de la misión digital
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Este 11 y 12 de julio, los cerca de cien creadores de contenido digital que viven la experiencia de ‘Hechos 29’ Colombia, participaron en diversas sesiones de formación, enfocadas en fundamentos espirituales, pastorales, sociales y técnicos de su misión evangelizadora.
Experimentar el amor de Dios: el punto de partida en la misión
La jornada del jueves 11 de julio inició con una Eucaristía presidida por monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro, obispo de la Diócesis de Pasto y presidente de la Comisión Episcopal de Comunicaciones y Tecnologías. En su homilía compartió con los misioneros digitales tres componentes esenciales para llevar a cabo su labor evangelizadora en estas plataformas: experimentar y compartir el amor de Dios; proclamar que Dios está siempre presente, comunicar e impulsar la paz desde y en el mundo digital. Así lo expresó:
"Primero, cualquier tipo de evangelización tiene que tener como punto de partida una experiencia de amor. Si nosotros no hemos experimentado el amor de Dios en nuestra vida, lo que hacemos está privado de sentido. Podemos tener 50 millones de seguidores, miles de reproducciones por minuto, pero si no hay amor, no sirve de nada (…) En segundo lugar, proclamar que Dios no es ausente, que Dios es presencia. Quizás no lo sintamos o experimentemos de las maneras que quisiéramos, porque hoy es muy frecuente perder la imagen de Jesucristo, pero Jesús llega de las maneras más sencillas e inesperadas. También ustedes hoy son llamados por el Señor a proclamar esa presencia de Dios entre aquellos hombres y mujeres que hacen su vida en los ambientes digitales. (…) En tercer lugar, el Señor nos dice que tenemos que ser portadores de paz. Colombia, particularmente, vive hace 70 años un conflicto irracional, pero más allá de eso, hoy nadie puede expresarse sin que lo etiqueten y eso sea motivo de odio o de ataque. Impulsen un lenguaje de amor, donde a la agresión no se responde sino con bendición”.
El sentido teológico y sinodal de la misión digital
Más tarde, monseñor Lucio Ruiz, Secretario del Dicasterio para la Comunicación del Vaticano, centró su intervención en el protagonismo de la misión digital en el contexto del Sínodo de la Sinodalidad. Además, insistió en la necesidad de trascender la visión instrumental de la labor que realizan los creadores de contenido católico, para encontrar y comunicar el verdadero sentido de su misión, a la que describió como una misión de amor:
“Hay que salir de lo práctico para ir a lo profundo, para tener fundamentos. Más allá de los “post”, necesitamos tener fundamentos bíblicos, teológicos y canónicos (..) Tenemos que ser Iglesia en salida, y si este es un medio para llegar, un lugar, hay que hacerlo (…) Es una gran responsabilidad, también es llevar a Jesús a las periferias existenciales, donde la gente no tiene a Jesús”.
El representante del Vaticano en ‘Hechos 29’ insistió en la necesidad de consolidar la pastoral digital, “porque es una nueva manera de estar presentes en la sociedad, de llegar en la vida cotidiana con la palabra de Jesús”. Al respecto, fue enfático en afirmar que los entornos digitales también hay que reconocerlos desde una dimensión teológica; entender que una red “no es un simple instrumento sino que es un lugar teológico, donde Dios encuentra a la persona”.
Monseñor Lucio invitó a los misioneros a ser conscientes de la necesidad de crear comunidades que transciendan los dispositivos, donde se puedan propiciar los encuentros personales para construir verdaderas relaciones humanas, especialmente ante la capacidad de convocatoria que tienen: “En la red hay tantos que sufren y buscan consuelo, hay que saber escuchar a la gente”, precisó.
La evangelización digital en la acción pastoral de la Iglesia
Durante la jornada, monseñor Juan Carlos Cárdenas también facilitó una actividad formativa. En ella, profundizó en la necesidad de integrar la evangelización digital en la acción pastoral. Reconoció que, aunque es un camino que apenas empieza a recorrer la Iglesia y que desafía tanto a los creadores de contenido como a los obispos y a diversas estructuras, es necesario dar pasos de apertura, escucha, acompañamiento, articulación y formación integral desde lo teológico, lo pastoral y lo técnico.
El obispo de Pasto y presidente de la Comisión de Comunicaciones de la Conferencia Episcopal de Colombia afirmó también que sus actividades como evangelizadores no pueden ser pasajeras. “Para no vivir del momento sino suscitar la memoria en el camino porque eso también lleva a una reflexión (…) Desde allí hay que crear comunidades, la Iglesia es un tejido de relaciones humanas”, mencionó.
Monseñor Juan Carlos invitó a los misioneros digitales a compartir ideas sobre qué deben hacer los evangelizadores digitales para integrarse en la vida pastoral de la Iglesia. Ante ello, obtuvo respuestas como: conocer los planes pastorales de sus jurisdicciones eclesiásticas, saber sobre eclesiología, acercarse y construir relaciones de confianza con quienes hacen parte de las estructuras de la Iglesia, vivir la sinodalidad, tener sentido comunitario y adaptabilidad cultural.
El prelado también les consultó sobre lo que, desde su perspectiva, deben hacer los obispos y ministros ordenados, para integrar la acción evangelizadora en los contextos digitales. Sobre este punto aportaron ideas como: escuchar, abrirse a la novedad, dejar a un lado los prejuicios sobre la labor del misionero digital, acompañarlos, tenerlos en cuenta y promoverlos.
Misioneros digitales, llamados a educar a sus audiencias
La jornada de este viernes, 12 de julio, inició con una charla de Guadalupe Batallán (@lupebatallan), activista provida y escritora argentina, quien ha profundizado sobre temas relacionados con la sexualidad. La autora del libro “Calladita te ves más bonita”, compartió con los misioneros digitales realidades de la industria pornográfica, que tiene una presencia de grandes y peligrosas proporciones en las plataformas digitales; temas que, según indicó, los misioneros digitales deben conocer para ayudar a prevenir y educar entre sus audiencias.
De acuerdo con Guadalupe, es fundamental aprovechar el poder comunicativo que tienen los creadores de contenido para generar mayor conciencia sobre este tipo de realidades. Reconoció que aunque aspectos como las relaciones existentes entre la industria pornográfica y el aborto han sido poco estudiados, es importante que los evangelizadores puedan profundizar en ellos.
Más adelante, fray Antonio Carrón de La Torre, coordinador de las áreas de educación, apostolado social y comunicación de la Orden de Agustinos Recoletos, se unió de manera virtual a la jornada. El sacerdote español invitó a los evangelizadores a establecer relaciones plenamente humanas, aún tratándose de entornos digitales; remarcó la necesidad de que dichas relaciones estén basadas en la confianza, el respeto, la corresponsabilidad, el amor y la misericordia.
El agustino también les insistió en la importancia de asumir y brindar una educación afectivo-sexual mucho más consciente entre sus seguidores, de tal forma que se puedan ayudar a prevenir excesos y abusos:
“Hay que insistir en más y mejor educación afectivo-sexual, especialmente porque los entornos digitales son entornos de relación, donde los afectos entran en juego”, expresó.
Durante su intervención, fray Antonio también habló de los retos que representan aspectos propios de la labor de los creadores de contenido, como las deepfakes, la privacidad, la propiedad intelectual, el sesgo, las injusticias y la brecha digital.
Evangelización y emprendimiento
Durante este jueves Mauricio Artieda Casiinelli, fundador de Catholic Link, la plataforma que difunde contenidos educativos con enfoque en la evangelización, abordó el vínculo existente entre evangelización y emprendimiento. Esto, partiendo de la relevancia que tiene para los creadores de contenido implementar acciones que les ayuden a sostener su misión evangelizadora en las redes sociales, desde ámbitos como el técnico y el del recurso humano.
El experto en comunicación digital expresó que la labor de los misioneros requiere inversión de tiempo y recursos. Por lo que dijo que, siempre y cuando sean modelos de emprendimiento conscientes, éticos y accesibles para todos, se pueden implementar acciones de marketing que permitan “hacer un mayor bien”; desde la posibilidad de que su mensaje evangelizador llegue a más personas y de mejor manera.
Espacios de fundamentación y prática en UNIMINUTO
Al cierre de la jornada, los evangelizadores digitales visitaron la UNIMINUTO. Allí participaron en talleres prácticos sobre temas esenciales para fortalecer aún más sus habilidades como misioneros digitales, entre ellos: herramientas de análisis de textos bíblicos, la dimensión social de la evangelización, eclesiología Lumen Gentium y producción audiovisual audio. También, participaron en una conferencia central denominada “La Biblia y la evangelización digital” brindada por el padre Fidel Oroño Consuegra, cjm., Decano de la Faultad de Estudios Bíblicos, Pastorales y de Espiritualidad de dicha institución educativa.
Vea a continuación algunos de los mejores momentos y testimonios:
"Agua pasó por aquí, cate que no te vi"
Mié 14 Oct 2026
Con María en el mes de las misiones
Lun 5 Oct 2026
Vie 9 Oct 2026
Pastoral Fronteriza de Colombia y Ecuador llama a proteger a las comunidades y sus territorios
Al concluir el Segundo Encuentro Binacional de Pastoral Fronteriza, en Tumaco, las Iglesias advirtieron sobre las violencias que afectan a las comunidades, el control territorial y las amenazas ambientales. También pidieron a ambos Estados y a los actores sociales e internacionales articular respuestas que garanticen los derechos humanos, la protección humanitaria y la construcción de paz.Las Iglesias de Colombia y Ecuador hicieron un llamado a fortalecer la cooperación binacional para proteger la vida y los derechos humanos en los territorios fronterizos, afectados por dinámicas de violencia, economías ilegales, desplazamiento y deterioro ambiental. La exhortación hace parte del comunicado final del Segundo Encuentro Binacional de Pastoral Fronteriza, celebrado en Tumaco, con la participación de representantes de las ocho jurisdicciones eclesiásticas que acompañan esta región, Cáritas Ecuador y el Secretariado Nacional de Pastoral Social-Cáritas Colombiana.En el documento, las Iglesias advierten que la frontera no puede entenderse únicamente como una línea que separa dos países, sino como un territorio compartido por pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y campesinas, familias y personas migrantes que buscan protección y oportunidades. Desde esta perspectiva, señalan que el narcotráfico, la minería ilegal, el contrabando, el tráfico de armas, la extorsión y la trata de personas se entrecruzan con disputas por corredores estratégicos y formas de control territorial y social.Uno de los puntos de alerta del comunicado es que la disminución de los hechos violentos registrados no necesariamente significa que haya disminuido el sufrimiento de las comunidades. El miedo, el confinamiento y el control social pueden mantener ocultas situaciones que afectan la vida cotidiana de la población. Ante este panorama, las Iglesias reiteran que no pueden normalizarse estas violencias y expresan su especial preocupación por las comunidades indígenas y afrodescendientes, las familias campesinas, las personas migrantes y refugiadas, las mujeres y los niños, niñas y adolescentes.El mensaje también relaciona la protección de la vida humana con el cuidado de la casa común. La minería ilegal, los cultivos ilícitos, la deforestación, la contaminación de los ríos y las fuentes de agua, así como los efectos de la variabilidad climática, ponen en riesgo la salud, la alimentación y la permanencia de las comunidades en sus territorios.Frente a estos desafíos, el comunicado plantea que la seguridad fronteriza no puede limitarse al control de los pasos ni a respuestas exclusivamente militares. Si bien reconoce la responsabilidad de los Estados de proteger a la población, garantizar derechos, fortalecer la justicia y enfrentar las redes criminales, subraya que la construcción de paz también requiere oportunidades dignas, instituciones cercanas, protección humanitaria, cuidado ambiental y fortalecimiento del tejido comunitario.Como parte de los compromisos del encuentro, las Iglesias acordaron fortalecer tres líneas de trabajo: la lectura permanente de la realidad fronteriza y la conservación de la memoria de sus pueblos; la acción pastoral y comunitaria para proteger la vida, construir paz y reconciliación, responder a las necesidades humanitarias y cuidar la casa común; y la articulación e incidencia binacional mediante el trabajo con las comunidades y el diálogo con instituciones públicas, organizaciones sociales, cooperación internacional y otros actores.El documento recoge, además, un llamado fraterno a las autoridades de Colombia y Ecuador para que, junto con las organizaciones sociales y la cooperación internacional, impulsen respuestas coordinadas. Las Iglesias advierten que las dinámicas que atraviesan la frontera superan la capacidad de respuesta de un solo país y que la protección de la vida exige corresponsabilidad y decisiones centradas en las personas y las comunidades.Este proceso se apoya en 34 años de trabajo conjunto de las Iglesias particulares de Colombia y Ecuador frente a las violencias, las crisis humanitarias y las distintas formas de exclusión en estos territorios. La consolidación de una instancia binacional permanente busca fortalecer ese camino de cooperación, acompañamiento y solidaridad.Al concluir el encuentro, las Iglesias renovaron su compromiso de permanecer junto a las comunidades, acompañar a quienes sufren y fortalecer sus capacidades para resistir a la violencia y construir esperanza. Su mensaje final reafirma una convicción que orienta esta misión compartida: «Allí donde los límites políticos separan, el Evangelio nos llama a reconocernos hermanos».Vea a continuación la lectura del mensaje final por monseñor Franklin Misael Betancourt, obispo de Tumaco:Le puede interesar: Iglesias de Colombia y Ecuador avanzan hacia una agenda común para consolidar la pastoral fronteriza
Jue 8 Oct 2026
Obispos eméritos de Colombia analizaron los desafíos de la inteligencia artificial a la luz de Magnifica Humanitas
Durante el encuentro anual, 18 obispos eméritos profundizaron en la encíclica Magnífica Humanitas, del papa León XIV, y compartieron reflexiones sobre la dignidad humana, la misión evangelizadora y las realidades que interpelan a la Iglesia en Colombia.Del 5 al 6 de octubre, 18 obispos eméritos de Colombia se reunieron en la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), en Bogotá, para reflexionar sobre los desafíos actuales de la Iglesia y compartir aportes desde su experiencia pastoral.Uno de los ejes centrales del encuentro fue el estudio de la encíclica Magnífica Humanitas, del papa León XIV, con especial atención a los interrogantes éticos y humanos que plantea el desarrollo de la inteligencia artificial y sus implicaciones para la misión evangelizadora de la Iglesia.El cardenal Jorge Enrique Jiménez Carvajal, arzobispo emérito de Cartagena, destacó la importancia de comprender estas transformaciones y discernir cómo aprovechar las posibilidades de la tecnología para anunciar el Evangelio, sin perder de vista el valor de la inteligencia humana y las capacidades que hacen posible la comunicación, el perdón y el amor.«El trabajo nuestro es anunciar la Buena Noticia de Jesucristo», señaló el cardenal, al explicar que los medios tecnológicos pueden contribuir a esta misión, pero también suscitan preguntas sobre el lugar de la persona humana en una sociedad cada vez más mediada por algoritmos y máquinas.Por su parte, monseñor Iván Marín López, arzobispo emérito de Popayán, invitó a leer y estudiar la encíclica, subrayando que la dignidad humana debe orientar el uso de los avances tecnológicos. También recordó la importancia de la doctrina social de la Iglesia y sus principios en ámbitos como el trabajo, la familia y la educación.En este contexto, monseñor Marín expresó la necesidad de promover criterios claros para el uso de la inteligencia artificial en los entornos educativos, de manera que los estudiantes puedan aprovechar estas herramientas sin perder su capacidad de pensar críticamente ni quedar expuestos a la manipulación.Una reflexión que parte de la experiencia pastoralEl encuentro también permitió compartir experiencias y reflexiones sobre distintas situaciones eclesiales y sociales que interpelan a la Iglesia, así como dialogar sobre los desafíos de la evangelización y el servicio pastoral en el país.La jornada fue coordinada por el cardenal Jorge Enrique Jiménez Carvajal y monseñor Iván Marín López, con el acompañamiento de la Presidencia de la CEC y del Departamento de Animación de la Comunión y la Sinodalidad.Al explicar el sentido de esta reunión, monseñor Marín destacó los vínculos espirituales, afectivos y pastorales que unen a los obispos eméritos, así como su interés por mantenerse al tanto de la vida de la Iglesia, estudiar los documentos del Papa y de la Conferencia Episcopal y continuar aportando desde sus posibilidades.El cardenal Jiménez, por su parte, describió esta etapa como una oportunidad para recordar el camino recorrido y renovar el sentido del servicio a las comunidades, especialmente a las personas necesitadas de orientación y esperanza.Un servicio pastoral que continúaAunque han concluido su responsabilidad directa en el gobierno de una diócesis, muchos obispos eméritos mantienen una participación activa en la vida de la Iglesia: acompañan procesos pastorales, orientan retiros espirituales, ofrecen conferencias y apoyan a comunidades en sus lugares de residencia.Actualmente, la Iglesia en Colombia cuenta con 49 obispos eméritos. El encuentro, que se realiza anualmente en la sede de la CEC, busca ofrecerles un espacio de reflexión conjunta y recoger sus aportes para la misión pastoral de la Iglesia en el país.La reunión concluyó con el propósito de seguir poniendo la experiencia, el conocimiento y la vida de oración de los obispos eméritos al servicio de la Iglesia, en comunión con sus pastores y con los desafíos de la evangelización en el contexto actual.
Mié 7 Oct 2026
Presidente del Episcopado Colombiano participa en encuentro sobre las familias convocado por el papa León XIV en el Vaticano
Monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, participa en este encuentro convocado por el papa León XIV, que reúne del 7 al 14 de octubre a presidentes de Conferencias Episcopales, representantes de las Iglesias Católicas Orientales, parejas, familias y expertos.El papa León XIV inauguró este miércoles 7 de octubre, en la Sala Pablo VI del Vaticano, el encuentro “Diez años después de Amoris laetitia: anunciar el Evangelio con las familias de hoy”, convocado con motivo del décimo aniversario de la exhortación apostólica del papa Francisco sobre el amor en la familia.En esta cita participa monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, junto con representantes de las Conferencias Episcopales de distintos países, de las Iglesias Católicas Orientales, parejas, familias y expertos.El encuentro se desarrolla hasta el 14 de octubre como un espacio de escucha, diálogo y discernimiento pastoral sobre las transformaciones que viven las familias y sobre las respuestas que la Iglesia está llamada a ofrecer ante estos nuevos escenarios. La iniciativa busca recoger las experiencias de las Iglesias locales durante los últimos diez años y reconocer caminos que permitan anunciar el Evangelio a las familias y con las familias.Durante la apertura, el papa León XIV invitó a los participantes a escuchar atentamente la experiencia concreta de las familias y a dejarse interpelar por sus realidades, especialmente por aquellas marcadas por la fragilidad, pero también por la esperanza y la capacidad de resiliencia. “Sin duda, tenemos mucho que aprender de las familias”, señaló el Pontífice, al plantear la necesidad de discernir cómo las experiencias actuales pueden orientar la acción pastoral de la Iglesia.El Papa puso especial atención en las nuevas generaciones y en las circunstancias que inciden en sus decisiones sobre el amor, el matrimonio y la vida familiar. Entre ellas mencionó la inseguridad económica, la migración, la violencia, la soledad y otras formas de fragilidad emocional, que pueden afectar las posibilidades que los jóvenes imaginan para su futuro.En este contexto, León XIV llamó a preguntarse qué buscan las personas en medio de los cambios culturales, qué revelan sus alegrías, esperanzas, tristezas y preocupaciones, y en qué medida el lenguaje y las prácticas pastorales de la Iglesia logran acompañarlas y abrir caminos.Cinco ejes para el discernimiento pastoralEl itinerario temático propuesto para el encuentro está estructurado en cinco núcleos de reflexión, que parten de la experiencia concreta de las familias y de la acción de las Iglesias locales.El primero aborda “Las familias de hoy: realidad, belleza y desafíos”, con el propósito de discernir los signos de los tiempos a partir de sus experiencias y del compromiso pastoral de la Iglesia. El segundo se concentra en los jóvenes y el descubrimiento de la vocación matrimonial, buscando identificar formas de acompañarlos en el reconocimiento del valor del matrimonio.El tercer eje propone profundizar en la vida matrimonial, particularmente en los primeros años, como un periodo decisivo para consolidar el vínculo y afrontar los cambios propios del comienzo de la vida familiar. El cuarto está dedicado a las familias que atraviesan situaciones de dificultad, con especial atención al acompañamiento de quienes viven experiencias de sufrimiento, abandono, separación, divorcio, pobreza o violencia.Finalmente, el quinto eje plantea a las familias cristianas como sujetos de la misión de la Iglesia, reconociendo su aporte a la transmisión de la fe, al acompañamiento de otras familias y a la vida de las comunidades cristianas y de la sociedad.Estos temas serán abordados mediante testimonios, meditaciones, presentaciones, conversaciones, trabajos en grupo y momentos de oración, en un ambiente de discreción y confidencialidad.Una mirada pastoral hacia los próximos añosSegún ha explicado el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida encuentro no constituye una nueva Asamblea del Sínodo de los Obispos ni busca elaborar un documento que sustituya a Amoris laetitia. Las reflexiones serán recogidas posteriormente en un informe elaborado por una comisión, que será discutido por la Asamblea y entregado al Santo Padre.A diez años de la exhortación apostólica, el propósito es reconocer lo que las Iglesias locales han aprendido en el acompañamiento a las familias y discernir nuevos caminos pastorales frente a realidades como las guerras, las migraciones, las crisis sanitarias, la soledad y otras situaciones que han transformado la vida familiar.
Mar 6 Oct 2026
Convenio entre la Diócesis de Santa Marta y UNIMAGDALENA abre agenda de cooperación para el territorio
El convenio, liderado por monseñor José Mario Bacci Trespalacios, abre una agenda de cooperación en formación académica, investigación, patrimonio, innovación y proyección social, con impacto en el territorio.La Diócesis de Santa Marta y la Universidad del Magdalena (UNIMAGDALENA) establecieron un convenio marco de cooperación académica que articula las capacidades de ambas instituciones para desarrollar acciones de formación, investigación, preservación del patrimonio, innovación y proyección social al servicio de las comunidades del territorio.La iniciativa, suscrita por el rector de UNIMAGDALENA, Pablo Vera Salazar, y el obispo de Santa Marta, monseñor José Mario Bacci Trespalacios, refleja la voluntad de la Diócesis de fortalecer su capacidad de servicio mediante la articulación con una institución de educación superior de la región. El convenio tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2028.Más que una alianza centrada exclusivamente en actividades académicas, el acuerdo plantea una agenda de trabajo que vincula las necesidades institucionales y territoriales de la Diócesis con el conocimiento y las capacidades profesionales, científicas y tecnológicas de la Universidad del Magdalena.Una apuesta de la Diócesis por fortalecer su servicio al territorioEl convenio contempla la vinculación de estudiantes a escenarios reales de aprendizaje mediante prácticas, pasantías y proyectos académicos, así como espacios de acompañamiento y mentoría, trabajos de grado y proyectos interdisciplinarios relacionados con las necesidades de la Diócesis.De acuerdo con el documento suscrito, la iniciativa también permitirá formular proyectos conjuntos de investigación, participar en convocatorias de financiación y sistematizar experiencias institucionales como insumo para procesos académicos e investigativos.Para monseñor José Mario Bacci Trespalacios, esta articulación representa una oportunidad para potenciar las capacidades de servicio de la Diócesis en todo su territorio, aprovechando la diversidad de programas y la formación profesional que ofrece UNIMAGDALENA.Esta perspectiva pone de manifiesto un rasgo central de la iniciativa: la Diócesis no se limita a recibir los beneficios de la cooperación académica, sino que pone a disposición su experiencia, sus espacios, sus necesidades institucionales y su presencia en el territorio para generar procesos formativos y proyectos con impacto social.El propio convenio reconoce a la Diócesis de Santa Marta como una institución con una importante presencia histórica, social y cultural en el territorio, vinculada a la construcción de tejido social, la promoción de valores y el acompañamiento a comunidades.El patrimonio de la Iglesia, al servicio de la memoria y la investigaciónUno de los componentes de mayor alcance del convenio es la gestión y preservación del patrimonio histórico y documental que custodia la Diócesis de Santa Marta.El acuerdo reconoce el valor de este acervo para la memoria institucional, cultural y territorial, y plantea desarrollar procesos de identificación, valoración, organización, conservación, investigación y puesta en valor de los documentos históricos. También contempla estrategias pedagógicas y culturales para favorecer su apropiación social y la generación de contenidos que permitan difundir este patrimonio.En este campo, la cooperación abre posibilidades para que el patrimonio que la Iglesia ha custodiado a lo largo del tiempo pueda ser estudiado y aprovechado desde distintas disciplinas, contribuyendo a una comprensión más amplia de la historia y la identidad del territorio.La Diócesis ha manifestado, además, su interés en avanzar en la profesionalización del trabajo relacionado con su archivo para poner este patrimonio a disposición de la comunidad científica. Esta disposición encuentra en el Programa de Historia y Patrimonio de UNIMAGDALENA una capacidad académica específica para la investigación histórica, la gestión patrimonial y el manejo de fuentes documentales.Formación e innovación para responder a necesidades concretasEl convenio también incorpora una dimensión de innovación y transformación digital. Las partes podrán impulsar procesos de digitalización, organización y acceso a la información, especialmente para la preservación del patrimonio documental, así como desarrollar plataformas y soluciones tecnológicas para facilitar la consulta y difusión de contenidos históricos y culturales.A esto se suma la posibilidad de que estudiantes y profesionales desarrollen experiencias de aprendizaje en contextos reales, vinculadas con las necesidades de la Diócesis y con los objetivos de formación establecidos por la Universidad.De esta manera, la cooperación busca generar un intercambio de capacidades en doble vía: mientras los estudiantes encuentran nuevos escenarios para fortalecer su formación y compromiso social, la Diócesis puede incorporar conocimientos y herramientas que contribuyan al fortalecimiento de sus procesos institucionales y pastorales.La alianza también abre la posibilidad de desarrollar iniciativas relacionadas con el bienestar y el trabajo comunitario, como procesos de alfabetización, fortalecimiento de competencias, orientación vocacional, promoción de la salud y acompañamiento integral, según las líneas de trabajo que posteriormente se concreten mediante instrumentos específicos.Una Iglesia que articula capacidades para servirLa iniciativa de la Diócesis de Santa Marta se inscribe en una perspectiva de cooperación que busca poner distintas capacidades al servicio de las personas y de las comunidades. En este caso, la articulación con UNIMAGDALENA permite conectar la experiencia y presencia territorial de la Iglesia con el conocimiento académico, científico y tecnológico de una universidad pública de la región.El convenio establece así una hoja de ruta para pasar del diálogo institucional a proyectos concretos de formación, investigación, preservación de la memoria, innovación y acción social. Las partes acordaron desarrollar estas líneas de manera conjunta, sin excluir otras posibilidades de cooperación que permitan alcanzar el objeto del acuerdo.