SISTEMA INFORMATIVO
Descarga el Sermón de las Siete Palabras
Tags: Sermón de las Siete Palabras Viernes Santo
La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), a través del Departamento de Comunicación y Tecnologías, pone a disposición de las emisoras católicas y comunitarias el tradicional Sermón de las Siete Palabras.
En esta oportunidad se podrá descargar los audios de dos juegos. Las reflexiones de los obispos del país ofrecen una mirada de la realidad nacional, a partir de las últimas palabras de Nuestro Señor en la cruz.
El Sermón de las Siete Palabras nos recuerda que Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos.
EL SERMÓN DE LAS 7 PALABRAS:
PRIMER JUEGO

Primera palabra: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”
Predica: Mons. Luis Augusto Castro Quiroga, IMC, / Arzobispo de Tunja
Lucas 23, 34 I Cuando llegaron al lugar llamado la calavera, crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús dijo: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.

Segunda palabra: “En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso”
Predica: Mons. Carlos Alberto Correa Martínez / Vicario Apostólico de Guapi
Lucas: 23, 39 - 43 I Y uno de los malhechores que estaban colgados allí le lanzaba insultos, diciendo: ¿no eres tú el Cristo? ¡sálvate a ti mismo y a nosotros! Pero el otro le contestó, y reprendiéndole, dijo: ¿ni siquiera temes tú a Dios a pesar de que estás bajo la misma condena? Y nosotros a la verdad, justamente, porque recibimos lo que merecemos por nuestros hechos; pero éste, nada malo ha hecho. Y decía: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: en verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso.

Tercera palabra: “Mujer: He ahí a tu hijo”
Predica: Mons. Elkin Fernando Álvarez Botero / Obispo Auxiliar de Medellín
Juan: 19, 26 - 27 I Y cuando Jesús vio a su madre, y al discípulo a quien el amaba, dijo a su madre: ¡Mujer, he ahí tu hijo! Después dijo al discípulo: ¡he ahí tu madre! Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su propia casa.

Cuarta palabra: “Dios mío ¿por qué me has abandonado?”
Predica: Mons. Luis Rueda Aparicio / Obispo de Montelíbano
Marcos: 19, 33 - 34 I Y desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena. Y alrededor de la hora novena, Jesús exclamó a gran voz, diciendo: Eli, Eli, ¿Lema Sabactani? Que significa: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?…

Quinta palabra: “Tengo sed”
Predica: Mons. Omar Alberto Sánchez Cubillos, OP / Obispo de Tibú
Juan: 19, 28 - 29 I Después de esto, sabiendo Jesús que todo se había ya consumado, para que se cumpliera la escritura, dijo: tengo sed. Había allí una vasija llena de vinagre; colocaron una esponja empapada del vinagre en una rama de hisopo y se la acercaron a la boca.…

Sexta palabra: “Todo… está consumado”
Predica: Mons. Darío de Jesús Monsalve Mejía / Arzobispo de Cali
Juan: 19, 30 I Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: ¡todo… está consumado! E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

Séptima palabra: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”
Predica: Card. Rubén Salazar Gómez / Arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia
Lucas: 23, 44 - 46 I A la hora sexta descendieron las tinieblas sobre la tierra hasta la hora novena y el sol se eclipsó. El velo del templo se rasgo en dos y Jesús clamando a gran voz dijo: padre en tus manos encomiendo mi espíritu, y diciendo esto expiró.

Primera palabra: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”
Predica: Mons. Ricardo Tobón Restrepo, / Arzobispo de Medellín
Lucas 23, 34 I Cuando llegaron al lugar llamado la calavera, crucificaron allí a Jesús y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús dijo: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.

Segunda palabra: “En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso”
Predica: Mons. Hugo Alberto Torres Marín / Obispo de Apartadó
Lucas: 23, 39 - 43 I Y uno de los malhechores que estaban colgados allí le lanzaba insultos, diciendo: ¿no eres tú el Cristo? ¡sálvate a ti mismo y a nosotros! Pero el otro le contestó, y reprendiéndole, dijo: ¿ni siquiera temes tú a Dios a pesar de que estás bajo la misma condena? Y nosotros a la verdad, justamente, porque recibimos lo que merecemos por nuestros hechos; pero éste, nada malo ha hecho. Y decía: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: en verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso.

Tercera palabra: “Mujer: He ahí a tu hijo”
Predica: Mons. Luis Adriano Piedrahita Sandoval / Obispo de Santa Marta
Juan: 19, 26 - 27 I Y cuando Jesús vio a su madre, y al discípulo a quien el amaba, dijo a su madre: ¡mujer, he ahí tu hijo! Después dijo al discípulo: ¡he ahí tu madre! Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su propia casa.

Cuarta palabra: “Dios mío ¿por qué me has abandonado?”
Predica: Mons. Fidel León Cadavid Marín / Obispo de Sonsón - Rionegro
Marcos: 19, 33 - 34 I Y desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora novena. Y alrededor de la hora novena, Jesús exclamó a gran voz, diciendo: Eli, Eli, ¿Lema Sabactani? Que significa: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?…

Quinta palabra: “Tengo sed”
Predica: Mons. Víctor Manuel Ochoa Cadavid / Obispo de Cúcuta
Juan: 19, 28 - 29 I Después de esto, sabiendo Jesús que todo se había ya consumado, para que se cumpliera la escritura, dijo: tengo sed. Había allí una vasija llena de vinagre; colocaron una esponja empapada del vinagre en una rama de hisopo y se la acercaron a la boca.…

Sexta palabra: “Todo… está consumado”
Predica: Mons. Francisco Antonio Nieto Sua / Obispo de Engativá
Juan: 19, 30 I Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: ¡todo… está consumado! E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.

Séptima palabra: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”
Predica: Mons. Rubén Darío Jaramillo Montoya / Obispo de Buenaventura
Lucas: 23, 44 - 46 I A la hora sexta descendieron las tinieblas sobre la tierra hasta la hora novena y el sol se eclipsó. El velo del templo se rasgo en dos y Jesús clamando a gran voz dijo: Padre en tus manos encomiendo mi espíritu, y diciendo esto expiró.
Vie 3 Jul 2026
Obispos de Colombia centrarán su CXXI Asamblea Plenaria en la formación de los sacerdotes
La misión de anunciar el Evangelio en medio de una sociedad cambiante plantea hoy una pregunta de fondo para la Iglesia: ¿cómo formar sacerdotes capaces de escuchar, discernir, acompañar y caminar junto al Pueblo de Dios? Esa será la reflexión que orientará la CXXI Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano, que reunirá, entre el 6 y el 10 de julio a más de 90 obispos en Bogotá para profundizar en la formación inicial al presbiterado desde una perspectiva sinodal y misionera.Inspirada en el lema "La formación inicial al presbiterado en perspectiva sinodal misionera", esta segunda asamblea del año tendrá como eje central el estudio y la actualización de los procesos formativos de los futuros sacerdotes, a la luz del camino sinodal que vive la Iglesia universal y de las realidades pastorales que interpelan hoy a la Iglesia en Colombia.De manera especial, los obispos compartirán en esta CXXI Asamblea con 32 invitados especiales provenientes de diferentes regiones del país, todos protagonistas en los procesos de formación. Entre ellos, rectores y formadores de seminarios, seminaristas, religiosos, religiosas y laicos vinculados a la Organización de Seminarios de Colombia (OSCOL). Esta será una apuesta por fortalecer la comunión eclesial y enriquecer, desde la escucha mutua, la preparación de quienes serán los futuros pastores de las comunidades.¿Por qué hablar hoy de la formación sacerdotal?La Iglesia Católica en Colombia entiende que la formación de un sacerdote comienza mucho antes de su ordenación. Es un proceso integral que busca fortalecer su dimensión humana, espiritual, intelectual y pastoral para prepararlo al servicio del Pueblo de Dios. Sin embargo, los profundos cambios sociales, culturales y eclesiales de las últimas décadas plantean nuevos desafíos para ese proceso.Las transformaciones en las dinámicas familiares, el crecimiento de las culturas digitales, las nuevas formas de participación de los jóvenes, el llamado permanente al cuidado de las personas más vulnerables y la necesidad de consolidar comunidades más corresponsables invitan a la Iglesia a revisar continuamente la manera como acompaña el discernimiento y la formación de quienes se preparan para el ministerio sacerdotal.Por ello, la CXXI Asamblea Plenaria centrará su reflexión en la implementación de la Ratio Nationalis para Colombia, documento que orienta la formación inicial al presbiterado y que ahora se fortalecerá desde las orientaciones del Sínodo sobre la Sinodalidad y el magisterio reciente de la Iglesia.Una formación con mirada sinodal y misioneraEl tema elegido para esta Asamblea expresa una convicción compartida por los obispos: la renovación de la Iglesia pasa, en buena medida, por la formación de sacerdotes capaces de vivir su ministerio desde la cercanía, la escucha, el discernimiento comunitario y el anuncio misionero del Evangelio.En ese horizonte, la reflexión buscará fortalecer los procesos de formación inicial para que respondan a las realidades del país y favorezcan el surgimiento de pastores que acompañen a las comunidades con espíritu de servicio, promuevan la comunión y animen una Iglesia cada vez más participativa y cercana.La perspectiva sinodal que inspira el trabajo de la Asamblea invita precisamente a comprender que la formación sacerdotal no es una tarea aislada de los seminarios, sino una responsabilidad compartida por toda la comunidad eclesial, donde obispos, sacerdotes, consagrados y laicos contribuyen, desde sus propios carismas y vocaciones, al crecimiento de la misión de la Iglesia.Una reflexión construida desde la escuchaEn coherencia con el tema central, la metodología de la Asamblea privilegiará el diálogo y el discernimiento comunitario.Las jornadas incluirán momentos de oración, celebración eucarística, ponencias, paneles, conversatorios, trabajo en grupos mixtos y encuentros por regiones y provincias eclesiásticas, propiciando el intercambio de experiencias entre obispos, formadores, seminaristas y demás participantes.Más que revisar un documento, el propósito será escuchar distintas voces, reconocer experiencias significativas y construir conjuntamente criterios que fortalezcan la formación sacerdotal en Colombia, respondiendo a los desafíos pastorales del presente y del futuro.Formar pastores para servir a la Iglesia y a ColombiaAunque la reflexión de la CXII Asamblea se centrará en la formación inicial al presbiterado, sus frutos trascienden la vida de los seminarios.La Iglesia entiende que la calidad de la formación de sus futuros sacerdotes influye directamente en la vida de las comunidades que acompañarán. De ella depende, en gran medida, la capacidad de anunciar el Evangelio con credibilidad, caminar junto a las familias, acompañar a los jóvenes, promover la reconciliación, fortalecer la cultura del cuidado y responder con cercanía a quienes experimentan el sufrimiento o la exclusión.Con esta nueva Asamblea Plenaria, los obispos de Colombia buscarán renovar su compromiso de seguir fortaleciendo una formación sacerdotal integral que responda a los desafíos del tiempo presente y prepare pastores capaces de caminar con el Pueblo de Dios, anunciar el Evangelio con esperanza y servir, desde la comunión y la misión, a la construcción de una sociedad más fraterna y solidaria.Vea a continuación la primera emisión del informativo del episcopado colombiano, en el marco de esta CXXI Asamblea Plenaria:
Jue 2 Jul 2026
El respeto por la vida humana, en el corazón de la intención de oración del Papa León XIV
En su intención de oración para julio de 2026, el Santo Padre invita a reconocer que toda persona, desde el primer instante de su existencia hasta su muerte natural, posee una dignidad inviolable. Su mensaje propone pasar de la oración a gestos concretos que protejan, acompañen y valoren cada vida humana.En un tiempo marcado por múltiples formas de violencia, exclusión e indiferencia frente al sufrimiento humano, el Papa León XIV invita a toda la Iglesia a volver la mirada hacia aquello que sostiene toda convivencia auténticamente humana: el respeto incondicional por la vida.Esta es la intención de oración que el Santo Padre confía a los fieles durante el mes de julio, a través de la iniciativa Reza con el Papa, promovida por la Red Mundial de Oración del Papa. En ella propone una oración que recuerda que cada persona es "un don sagrado que refleja tu rostro", llamado a ser acogido, protegido y amado durante toda su existencia.Más que una reflexión sobre un tema específico, la intención de este mes constituye una invitación a renovar la manera de mirar a los demás, especialmente a quienes experimentan mayor fragilidad.Toda vida posee un valor único e irrepetibleEn la oración, el Pontífice se dirige al "Señor de la vida" para agradecer el don recibido y pedir la gracia de reconocer "el valor único e irrepetible de cada ser humano".Desde esa certeza, pide aprender a acoger la vida sin condiciones, sostener con ternura la fragilidad, acompañar con respeto cada etapa de la existencia y defender con valentía a quienes no tienen voz.La plegaria también se convierte en un examen de conciencia cuando reconoce las veces en que la indiferencia o la cultura del descarte impiden descubrir en el otro a una persona digna de amor."Perdónanos, Señor, cuando caemos en la indiferencia o en la cultura del descarte, cuando dejamos de ver en el otro a un ser digno de amor", reza el Papa.Una oración que interpela la realidadLa intención de julio adquiere especial significado en un contexto donde millones de personas continúan viendo amenazada su dignidad por diversas formas de violencia, pobreza, abandono, discriminación y descarte.El Papa recuerda que el respeto por la vida no puede reducirse a una convicción teórica ni a una postura ética aislada. Implica reconocer el valor de cada persona en cualquier circunstancia, desde el inicio de su existencia hasta su muerte natural, especialmente cuando la fragilidad hace más necesario el cuidado de los demás.Su propuesta no nace de la confrontación, sino de una profunda conversión del corazón que permita construir una auténtica cultura del encuentro, donde nadie sea considerado descartable, inútil o sobrante.Una Iglesia que cuide y haga sentir a todos en casaEn uno de los momentos más significativos de la oración, León XIV pide que la Iglesia sea "un testimonio vivo del Evangelio de la vida", capaz de convertirse en un hogar donde toda existencia sea celebrada.Con esa petición, el Santo Padre recuerda que la misión de la comunidad cristiana no consiste únicamente en proclamar el valor de la vida, sino también en hacerlo visible mediante comunidades que acompañen, sostengan y acojan a quienes viven situaciones de mayor vulnerabilidad.La oración concluye con una súplica para que los creyentes aprendan a amar la vida "como Tú la amas: con ternura, fidelidad y entrega", haciendo visible ese amor mediante palabras y gestos concretos.Rezar para transformar la realidadCada mes, millones de personas en todo el mundo se unen espiritualmente a las intenciones que el Papa confía a la Iglesia a través de la Red Mundial de Oración del Papa.La iniciativa Reza con el Papa busca que la oración no permanezca únicamente en el ámbito personal, sino que impulse compromisos concretos frente a los grandes desafíos de la humanidad y de la misión evangelizadora de la Iglesia.Vea a continuación el Video del Papa:
Mié 1 Jul 2026
Iglesia Católica en Colombia articula respuesta nacional para apoyar a las comunidades afectadas en Venezuela
"Tendamos nuestra mano solidaria a Venezuela". Tras este llamado de los obispos, la Iglesia Católica en Colombia puso en marcha una amplia movilización solidaria para acompañar a las comunidades afectadas por los terremotos ocurridos en el país vecino. La respuesta articula la convocatoria nacional liderada por el Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana con las múltiples iniciativas que las jurisdicciones eclesiásticas desarrollan desde sus propios territorios para fortalecer la atención humanitaria que la Iglesia brinda en Venezuela.La tragedia provocada por los terremotos del pasado 24 de junio continúa dejando profundas consecuencias humanitarias en Venezuela. En respuesta a esta emergencia, la Iglesia Católica en Colombia activó una estrategia de solidaridad que integra esfuerzos nacionales y locales para canalizar el apoyo de los colombianos hacia las comunidades damnificadas, en estrecha coordinación con la Iglesia venezolana.Esta respuesta es liderada, a nivel nacional, por el Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana, organismo de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), y se desarrolla en articulación con la Conferencia Episcopal Venezolana, Cáritas Venezuela y la red internacional Cáritas, para garantizar que las ayudas lleguen de manera organizada, transparente y oportuna a quienes más las necesitan.Una emergencia que sigue reclamando solidaridadDe acuerdo con el más reciente informe de situación de Cáritas Venezuela, las necesidades humanitarias continúan siendo críticas. La atención médica, el acceso a agua potable, alimentos, albergues temporales, kits de higiene, protección y acompañamiento psicosocial hacen parte de las prioridades para atender a las familias damnificadas. Desde las primeras horas posteriores a la emergencia, la Iglesia en Venezuela mantiene desplegada una amplia red de atención a través de Cáritas Venezuela, las diócesis, las parroquias y cientos de voluntarios presentes en las zonas afectadas, en coordinación con Cáritas Internationalis y otros organismos humanitarios.Una respuesta que se multiplica en todo el paísLa convocatoria nacional liderada por el Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana se complementa con las múltiples iniciativas que las jurisdicciones eclesiásticas vienen impulsando desde sus propios territorios.En distintas regiones del país, arquidiócesis, diócesis y vicariatos apostólicos, a través de sus pastorales sociales, parroquias y comunidades, han organizado colectas, campañas de sensibilización, jornadas de oración y otras acciones solidarias para acompañar al pueblo venezolano.Cada Iglesia particular desarrolla estas iniciativas de acuerdo con su realidad pastoral y sus posibilidades, pero todas convergen en un mismo propósito: expresar la cercanía de la Iglesia en Colombia y fortalecer la respuesta humanitaria que la Iglesia en Venezuela brinda a las comunidades afectadas.Entre las iniciativas que ya se conocen públicamente se encuentran las promovidas por las diócesis de Cúcuta, Riohacha e Ipiales, jurisdicciones de frontera que, por su cercanía histórica con el pueblo venezolano, han sido de las primeras en convocar a sus comunidades a esta expresión de fraternidad. También las arquidiócesis de Medellín, Barranquilla, Cartagena, Nueva Pamplona y Cali, así como las diócesis de Palmira y San José del Guaviare, han puesto en marcha campañas propias de solidaridad. Estos son solo algunos ejemplos de la amplia movilización que las Iglesias particulares vienen desarrollando en diferentes regiones del país para responder a esta emergencia. La información específica de los centros de acopio y otras cuentas habilitadas puede ser consultada por los fieles a través de los perfiles de cada Iglesia particular en redes sociales.Iniciativas que ayudan a reencontrar familiasLa solidaridad también se expresa en acciones pastorales que buscan responder a otras consecuencias de la tragedia.La Pastoral Social de la Diócesis de Palmira, además de promover una colecta económica y el acopio de ayudas, acompaña a familias colombianas que han perdido comunicación con sus seres queridos en Venezuela. Como respuesta a esta necesidad, habilitó un boletín digital con información actualizada sobre personas hospitalizadas tras los terremotos, con el propósito de facilitar su ubicación y contribuir al reencuentro de las familias.Este boletín, que se actualiza permanentemente de acuerdo con la información médica disponible, puede consultarse aquí.Asimismo, quienes cuenten con información que pueda contribuir a la localización de alguno de los pacientes podrán compartirla a través de los canales habilitados por la Pastoral Social de la Diócesis de Palmira.Bancos de alimentos y aliados fortalecen la respuestaLa movilización también cuenta con el respaldo de la Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia (ABACO) y de los bancos de alimentos diocesanos, que trabajan de manera coordinada con el Banco de Alimentos de Venezuela para fortalecer la atención a las comunidades damnificadas.A esta respuesta se suman alianzas establecidas por Cáritas Colombiana con Farmatodo, Redeban, Bancolombia, Mercado Libre (Mercado Pago), que amplían los canales de donación y facilitan que más personas puedan unirse a esta expresión de solidaridad.Canales nacionales para canalizar la solidaridadAdemás de las campañas promovidas por las jurisdicciones eclesiásticas desde sus propios territorios, la Conferencia Episcopal de Colombia, a través del Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana, habilitó una convocatoria nacional para que quienes deseen canalizar sus aportes mediante esta red de la Iglesia puedan hacerlo de manera segura, transparente y articulada con la respuesta humanitaria que se desarrolla en Venezuela.Siguiendo recomendaciones recientes de Cáritas Venezuela, se invita a priorizar las donaciones económicas, pues las condiciones logísticas y los procesos aduaneros hacen que este sea, en la etapa actual de la emergencia, el mecanismo más eficaz para atender las necesidades de las comunidades afectadas.Las personas que deseen canalizar sus aportes económicos a través de del Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana pueden hacerlo consignando en la siguiente cuenta bancaria:Banco de Bogotá- Cuenta de ahorros No. 081789224Titular: Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas ColombianaNIT: 860.039.273-3También podrán realizar sus donaciones a través del micrositio: https://donar.caritascolombiana.orgGracias al trabajo articulado entre Cáritas Colombiana, Cáritas Venezuela y la red internacional Cáritas, estos recursos fortalecerán la atención que la Iglesia ya brinda en las zonas afectadas, respondiendo de manera organizada y transparente a las necesidades más urgentes identificadas en el territorio.Claves de esta movilización- La Conferencia Episcopal de Colombia, a través del Secretariado Nacional de Pastoral Social – Cáritas Colombiana, coordina una convocatoria nacional para canalizar ayudas hacia Venezuela.- Las jurisdicciones eclesiásticas desarrollan, de manera autónoma y complementaria, campañas propias de solidaridad en distintas regiones del país.- La Iglesia en Venezuela, por medio de Cáritas Venezuela, las diócesis y las parroquias, lidera la atención humanitaria en los territorios afectados.- Las donaciones económicas son la forma más efectiva de apoyar la emergencia en esta etapa, de acuerdo con la recomendación de Cáritas Venezuela.- Toda la ayuda canalizada por la Iglesia fortalece una respuesta humanitaria articulada, transparente y basada en las necesidades identificadas en el terreno.Una solidaridad que se transforma en esperanzaEsta movilización nace, especialmente, del llamado que los obispos colombianos hicieron al pueblo colombiano para acompañar a los hermanos venezolanos con gestos concretos de fraternidad."Invitamos a los fieles católicos, a las comunidades eclesiales y a todas las personas de buena voluntad a manifestar su solidaridad mediante una respuesta generosa, organizada y oportuna, que contribuya a atender las necesidades de quienes han sido golpeados por esta emergencia".Como expresan los obispos en su mensaje, esta respuesta busca que Colombia siga caminando junto a Venezuela "en la fe y la esperanza, tendiendo nuestra mano solidaria para acompañar su dolor y contribuir a la reconstrucción de aquello que ha sido afectado".Así, la solidaridad se convierte en un signo concreto de comunión entre dos pueblos hermanos y en una expresión viva del compromiso de la Iglesia con quienes hoy atraviesan el sufrimiento y la esperanza de la reconstrucción.
Lun 29 Jun 2026
El Papa León XIV nombra a monseñor Jaime Uriel Sanabria Arias como nuevo obispo de Yopal
La Santa Sede ha dado a conocer el nombramiento realizado por el Papa León XIV de monseñor Jaime Uriel Sanabria Arias como nuevo obispo de la Diócesis de Yopal.Monseñor Sanabria Arias se desempeñaba como vicario apostólico de San Andrés y Providencia. Con esta designación, se convierte en el tercer obispo de la Iglesia particular de Yopal.Monseñor Sanabria Arias sucede a monseñor Edgar Aristizábal Quintero, quien fue nombrado obispo de Duitama-Sogamoso en mayo de 2024. Desde entonces, la Diócesis de Yopal permanecía en sede vacante y estaba bajo la administración pastoral del presbítero Jeison Andrey Salguero Roa, elegido Administrador Diocesano por el Colegio de Consultores el 25 de julio de 2024.De la Isla a los LlanosDesde 2016, monseñor Jaime Uriel Sanabria Arias ha estado al frente del Vicariato Apostólico de San Andrés y Providencia, circunscripción eclesiástica directamente sujeta a la Santa Sede que comprende el territorio del departamento Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Su sede se encuentra en la ciudad de San Andrés.Fue nombrado vicario apostólico de esta jurisdicción por el Papa Francisco el 16 de abril de 2016. Recibió la ordenación episcopal el 22 de mayo del mismo año y tomó posesión canónica del Vicariato el 25 de junio de 2016.Con el nombramiento realizado por el Papa León XIV, concluye una década de servicio episcopal en el archipiélago y asume ahora la conducción pastoral de la Iglesia particular de Yopal, en el departamento de Casanare.Trayectoria pastoral del nuevo Obispo de YopalMonseñor Jaime Uriel Sanabria Arias nació el 17 de abril de 1970 en el municipio de Ciénega, Boyacá, perteneciente a la Arquidiócesis de Tunja. Es hijo de José del Carmen Sanabria y Rosalbina Arias Soler.Realizó sus estudios básicos en el Colegio José Cayetano Vásquez de su municipio natal. Posteriormente ingresó al Seminario Mayor de la Arquidiócesis de Tunja, donde cursó los estudios de Filosofía y Teología.Recibió la ordenación sacerdotal el 19 de noviembre de 1994 para la Arquidiócesis de Tunja. Además, realizó estudios de Pastoral con el Movimiento para un Mundo Mejor y el Plan de Renovación y Evangelización Diocesana.Durante su ministerio sacerdotal desempeñó, entre otros, los siguientes servicios pastorales:-Vicario parroquial en Ciénega, Boyacá (1994-1999).-Párroco de San Antonio de Ventaquemada (1999-2007).-Vicario Episcopal para la Acción Pastoral de la Arquidiócesis de Tunja (2008-2016).La Diócesis de YopalLa Diócesis de Yopal tiene sus orígenes en el antiguo Vicariato Apostólico del Casanare, territorio de misión que acompañó durante décadas la evangelización de esta región de los Llanos Orientales. Comprende los municipios de Sácama, Pore, Nunchía, Yopal, Pajarito, Recetor, Aguazul, Chámeza, Monterrey, Sabanalarga y Villanueva, así como parte de los municipios de Hato Corozal, Paz de Ariporo, Tauramena y el corregimiento de Morcote.Fue erigida en 2001 por san Juan Pablo II, quien nombró ese mismo año como su primer obispo a monseñor Misael Vacca Ramírez. Posteriormente, entre 2017 y 2024, la jurisdicción fue pastoreada por monseñor Edgar Aristizábal Quintero.La patrona de esta Iglesia particular es Nuestra Señora de los Dolores de Manare, cuya devoción ha acompañado históricamente la vida de fe de ese pueblo casanareño, que ahora iniciará una nueva etapa pastoral con el nombramiento de monseñor Jaime Uriel Sanabria Arias.