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SISTEMA INFORMATIVO

Las 20 propuestas imprescindibles del Documento final del Sínodo para la Amazonía

Lun, 28/10/2019 - 09:45 editorCEC1

Tags: documento final sínodo de la amazonía sínodo de la amazonía padres sinodales casa comun Iglesia

Los padres sinodales que componen la Asamblea Especial para la Región Panamazónica han dado luz verde al Documento final tras una intensa jornada de votaciones de los 120 puntos sobre los que se ha dialogado durante tres semanas de trabajo. ¿El resultado? Decenas de propuestas que a partir de ahora están en manos del papa Francisco para que se conviertan en punto de partida para una futurible exhortación apostólica.

Vida Nueva recoge las 20 sugerencias más significativas que buscan, tal y como señala el texto, actuar con “urgencia” para “abrir nuevos caminos para la Iglesia en el territorio”. ¿El objetivo? “La única conversión al Evangelio vivo, que es Jesucristo, se podrá desplegar en las dimensiones interconectadas para motivar la salida a las periferias existenciales, sociales y geográficas de la Amazonía. Estas dimensiones son: la pastoral, la cultural, la ecológica y la sinodal” (19).

1. Puerta abierta a la ordenación de hombres casados
El documento final del Sínodo reclama, “en el marco de ‘Lumen gentium’ 26”, la posibilidad de “ordenar sacerdotes a hombres idóneos y reconocidos de la comunidad, que tengan un diaconado fecundo y reciban una formación adecuada para el presbiterado, pudiendo tener familia legítimamente constituida y estable, para sostener la vida de la comunidad cristiana mediante la predicación de la Palabra y la celebración de los Sacramentos en las zonas más remotas de la región amazónica” (111).

Este argumento ha recibido 128 votos a favor y 41 en contra. Es el punto que más resistencia ha suscitado del total de 120 ítems que se han votado.

2. A favor del diaconado femenino y del ministerio de “la mujer dirigente de la comunidad”
Aunque el documento final no pide explícitamente la aprobación del diaconado permanente femenino, sí lo hace de forma implícita al hacerse eco del alto número de consultas en el que se ha solicitado y deja en manos del Papa y de la comisión creada a tal efecto por Francisco “sus resultados” (103). Junto a esto, los padres sinodales sí reclaman que las mujeres “puedan recibir los ministerios del lectorado y acolitado, entre otros a ser desarrollados”, además de que “sea creado el ministerio instituido de ‘la mujer dirigente de la comunidad’”.

Esta propuesta ha recibido el refrendo de 137 obispos, frente a 30 que se han manifestado en contra.

“Reconocemos la ministerialidad que Jesús reservó para las mujeres” (102), recuerdan los obispos, que considera “necesario fomentar la formación de mujeres en estudios de teología bíblica, teología sistemática, derecho canónico, valorando su presencia en organizaciones y liderazgo, dentro y fuera del entorno eclesial”.

3. Definir un nuevo pecado: el pecado ecológico
Los padres sinodales quieren incluir “el pecado ecológico” entre la lista de faltas para los cristianos. “Proponemos definir el pecado ecológico como una acción u omisión contra Dios, contra el prójimo, la comunidad y el ambiente” (82), han aprobado los obispos del Sínodo. “Es un pecado contra las futuras generaciones y se manifiesta en actos y hábitos de contaminación y destrucción de la armonía del ambiente, transgresiones contra los principios de interdependencia y la ruptura de las redes de solidaridad entre las criaturas y contra la virtud de la justicia”, explicitan.

4. Instaurar un Organismo Eclesial Regional para la Amazonía
Los padres sinodales piden al Papa crear “un organismo episcopal que promueva la sinodalidad entre las iglesias de la región” (115) que permita trabajar en red en tanto que sea “permanente y representativo que promueva la sinodalidad”. Junto a ello, conscientes del poder y alcance de los medios de comunicación, los padres sinodales respaldan la creación de “una red de comunicación eclesial panamazónica” (61), apunta el texto.

El documento final también insta a Francisco a “crear un Observatorio socioambiental pastoral, fortaleciendo la lucha en defensa de la vida” (85), que trabaje en alianza con organismos latinoamericanos de la Iglesia como CELAM, CLAR, Cáritas, REPAM, los Episcopados, las universidades católicas, sociedad, civil y pueblos indígenas.

“Proponemos crear ministerios especiales para el cuidado de la ‘Casa común’ y la promoción de la ecología integral a nivel parroquial y en cada jurisdicción eclesiástica, que tengan como funciones, entre otras cosas, el cuidado del territorio y de las aguas, así como la promoción de la encíclica ‘Laudato si’” (82), expone también el texto sinodal.

5. Crear un rito amazónico propio
Junto a los 23 ritos existentes y reconocidos por la Iglesia universal, el Sínodo propone “constituir una comisión competente para estudiar y dialogar, según usos y costumbres de los pueblos ancestrales, la elaboración de un rito amazónico que exprese el patrimonio litúrgico, teológico, disciplinario y espiritual amazónico” (119).

6. Una Iglesia que denuncie “los atentados” contra los indígenas y su tierra
El documento final sentencia que “la Iglesia se compromete a ser aliada de los pueblos amazónicos para denunciar los atentados contra la vida de las comunidades indígenas, los proyectos que afectan al medio ambiente, la falta de demarcación de sus territorios, así como el modelo económico de desarrollo depredador y ecocida” (46). Es más, se recuerda que “la defensa de la tierra no tiene otra finalidad que la defensa de la vida”.

A renglón seguido, el texto llama a “defender los derechos a la libre determinación, la demarcación de territorios y la consulta previa, libre e informada”, teniendo en cuenta que “para la Iglesia, la defensa de la vida, la comunidad, la tierra y los derechos de los pueblos indígenas es un principio evangélico, en defensa de la dignidad humana” (47).

En este sentido, se dedica un punto especial a los Pueblos Indígenas en Aislamiento Voluntario, que no superan el centenar en la Amazonía, con quienes también se compromete la Iglesia en la defensa de sus derechos, en especial, la inviolabilidad de sus territorios, a través de “acciones de incidencia” (50) hacia los Estados.

7. “Rechazamos una evangelización de estilo colonialista”
“Rechazamos una evangelización de estilo colonialista” (55), sentencia el Documento final del Sínodo Panamazónico, al igual que todo “proselitismo” (56). Frente a ello se plantean “procesos claros de inculturación de nuestros métodos y esquemas misioneros”. Se propone a los centros de investigación y pastoral que estudien “las tradiciones de los grupos étnicos amazónicos” para defender su identidad y cultura a través de “acciones educativas” (57) que favorezcan la inculturación. Para ello, urge conocer “sus lenguas, sus creencias y aspiraciones, sus necesidades y esperanzas”. Estos planes educativos han de tener “la ecología integral como eje transversal”.

“La Iglesia tiene la oportunidad histórica de diferenciarse de las nuevas potencias colonizadoras escuchando a los pueblos amazónicos para poder ejercer con transparencia su actividad profética” (15), se expresa.

8. La ecología integral como único camino posible
En el Documento final se asevera que “la ecología integral no es un camino más que la Iglesia puede elegir de cara al futuro en este territorio, es el único camino posible, pues no hay otra senda viable para salvar la región” (67). “Es urgente enfrentarnos a la explotación ilimitada de la ‘Casa común’ y de sus habitantes”, reclaman los obispos sinodales, para lo que llaman a la comunidad internacional a proporcionar más recursos económicos, “un modelo de desarrollo justo y solidario” y herramientas para frenar el cambio climático.

“Resulta escandaloso que se criminalice a los líderes e incluso a las comunidades, por el solo hecho de reclamar sus mismos derechos”, denuncia, a la par que subraya que promover los derechos humanos “no es un deber político o una tarea social, sino también y, sobre todo, una exigencia de fe” (70).

Conscientes del limitado campo de acción de la Iglesia, los padres sinodales reflexionan: “Tal vez no podemos modificar inmediatamente el modelo de un desarrollo destructivo y extractivista imperante, pero, sí tenemos la necesidad de saber y dejar en claro: ¿dónde nos ubicamos? ¿al lado de quién estamos?” (70).

9. Una Iglesia defensora de los derechos de los indígenas
El Documento hace especial incidencia en la necesidad de que la Iglesia se comprometa con los derechos de los habitantes de la Amazonía, bien en los espacios rurales o en las ciudades, con una especial atención a los migrantes y a los jóvenes. “Es necesario defender el derecho de todas las personas a la ciudad” (35), apunta el texto, desde los principios de “sostenibilidad, democracia y justicia social”. Así se destaca el papel de las comunidades de base y se insta a la Iglesia local a “estar presente en los espacios de participación de políticas públicas donde se articulan acciones para revitalizar la cultura, la convivencia, el ocio y la celebración” (36).

“Debemos luchas para que las ‘favelas’ y las ‘villas miseria’ tengan asegurados los derechos básicos fundamentales”, se asevera, para lo que sugieren instituir un “ministerio de acogida” en las comunidades urbanas para migrantes, refugiados, personas sin hogar…

10. Contra las compañías extractivas y por una transición energética “radical”
Los padres sinodales dan un paso al frente en su compromiso en la defensa de los Derechos Humanos con algunas denuncias en voz alta sobre la explotación de las multinacionales: “Denunciamos la violación de los Derechos Humanos y la destrucción extractiva. Asumimos y apoyamos las campañas de desinversión de compañías extractivas relacionadas al daño socioecológico de la Amazonía, comenzando por las propias instituciones eclesiales y también en alianza con otras iglesias. Llamamos a una transición energética radical y a la búsqueda de alternativas” (70). En esta misma línea, reclaman “una economía solidaria y sostenible, circular y ecológica” (73) a los Estados en los territorios amazónicos con la participación de los pueblos indígenas “proponiendo modelos de aprovechamiento del bosque en pie” (71).

11. Crear un fondo mundial para reparar la deuda ecológica
Otra iniciativa pionera de este Sínodo es la “creación de un fondo mundial para cubrir parte de los presupuestos de las comunidades presentes en la Amazonía que promueven su desarrollo integral y autosostenible” (83) con el fin de “reparar la deuda ecológica que tienen los países con la Amazonía”. A partir de ahí, también se sugieren “hábitos saludables” (84) y “estilos de vida sobrios” como cambiar “la cultura del consumo excesivo”, promover el reciclaje, la reforestación, reducir la dependencia de combustibles fósiles y usos de plásticos…

12. Descentralizar las estructuras de la Iglesia para una mayor sinodalidad
El Documento final reclama “audacia evangélica” (91) para lograr una Iglesia sinodal que se traduce en una petición de reformar las estructuras eclesiales para sean “descentralizadas en sus diversos niveles (diocesano, regional, nacional, universal), respetuosas y atentas a los procesos locales, sin debilitar el vínculo con las demás Iglesias hermanas y con la Iglesia universal” (92). ¿El objetivo? “Una sincronía entre la comunión y la participación, entre la corresponsabilidad y la ministerialidad de todos”.

Los obispos defienden “una conversión que promueva la creación de estructuras en armonía con el cuidado de las creación, una conversión pastoral basada en la sinodalidad, que reconozca la interacción de todo lo creado. Conversión que nos lleve a ser una Iglesia en salida que entre en el corazón de todos los pueblos amazónicos” (18). “Nuestra conversión pastoral será samaritana, en diálogo, acompañando personas con rostros concretos de indígenas, de campesinos, de afrodescendientes y migrantes, de jóvenes, de habitantes de las ciudades”, apostillan.

13. Más voz, voto y liderazgo de los laicos
“Reconocemos la necesidad de fortalecer y ampliar los espacios para la participación del laicado, ya sea en la consulta como en la toma de decisiones, en la vida y en la misión de la Iglesia” (94), defienden los obispos en aras de “la corresponsabilidad de todos los bautizados”. Es más, se llega a afirmar que “el obispo pueda confiar, por un mandato de tiempo determinado, ante la ausencia de sacerdotes en las comunidades, el ejercicio de la cura pastoral de la misma a una persona no investida de carácter sacerdotal, que sea miembro de la comunidad” (96). Eso sí, se apostilla a continuación que “deberán evitarse personalismos y por ello será un cargo rotativo”. Del mismo modo, se reclama una mayor promoción y mejor formación del diaconado permanente (104).

En otro punto se reclama que “se confieran ministerios para hombres y mujeres de forma equitativa” (95).

El texto aprobado llama a respetar la piedad popular de los pueblos amazónicos, evitando la clericalización, impulsando el papel de los laicos desde “una catequesis apropiada” (53). Los padres sinodales aprecian también el desarrollo de “la teología india, una teología de rostros amazónico”(54).

14. Más inculturación y ecología integral en la formación de seminaristas y sacerdotes
El Documento final plantea una mayor inculturación y ecología integral en los programas de formación “de los futuros presbíteros de las iglesias en la Amazonía (108),que aborde la historia de los pueblos indígenas, la espiritualidad ecológica, las teologías indias…

15. Promover los sacerdotes indígenas
Los padres sinodales plantean al Papa que es “urgente dar a la pastoral indígena su lugar específico en la Iglesia” (27), lo que pasa por “definir, elaborar y adoptar acciones pastorales que permitan desarrollar una propuesta evangelizadora en medio de las comunidades indígenas”. Así proponen “una pastoral indígena y de la tierra” con una “especificidad propia” desde “una opción preferencial por los pueblos indígenas”. En sentido, se subraya la necesidad de “organismos diocesanos de pastoral indígena”, así como “sacerdotes y ministros” indígenas.

16. Reforzar la atención educativa y sanitaria de la Iglesia “donde el Estado no llega”
“La Iglesia asume como tarea importante promover la educación en salud preventiva y ofrecer asistencia sanitaria en lugares donde la asistencia del Estado no llega” (58), subraya el Documento.

17. Constituir una red escolar indígena y una Universidad Católica Amazónica
El texto insta al Papa a incrementar la labor educativa eclesial, “empoderando a las personas con un sano sentido crítico” (59). Para hacerlo realidad, dan la idea de “una red escolar de educación bilingüe para la Amazonía –similar a Fe y Alegría– que articule propuestas educativas que respondan a las necesidades de las comunidades, respetando, valorando e integran en ellas la identidad cultural y la lingüística” (62).

Los obispos del Sínodo aterrizan hasta tal punto en el Documento final que plantean establecer una Universidad Católica Amazónica “basada en la investigación interdisciplinaria (incluyendo estudios de campo), en la inculturación y en el diálogo intercultural” (114).

18. Traducir la Biblia a lenguas indígenas con otras confesiones cristianas
El Documento hace una apuesta por diálogo interreligioso, pero, sobre todo, por el ecumenismo, o lo que es lo mismo, por tender puentes entre la Iglesia católica y pentecostales, carismáticos y evangélicos. ¿Cómo? “La centralidad de la Palabra de Dios en la vida de nuestras comunidades es factor de unión y diálogo” (24), señala el documento final que propone algunas medidas: “En torno a la Palabra se pueden dar tantas acciones comunes: traducciones de la Biblia a lenguas locales, ediciones en conjunto, difusión y distribución de la Biblia y encuentros entre teólogos y de teólogos y teólogas católicos y de diferentes confesiones” (24).

19. Crear una red itinerante de misioneros ante las distancias kilométricas
Ante las enormes dificultades de desplazamiento en la Amazonía, el Sínodo ha puesto en valor el trabajo de los equipos misioneros itinerantes que se dedican a la llamada “pastoral de visita”. “Proponemos una red itinerante que reúna los distintos esfuerzos de los equipos que acompañan y dinamizan la vida y la fe de las comunidades” (40), se lee en el documento final, que abran “caminos de incidencia política para la transformación de la realidad”.

20. Más congregaciones misioneras en el Amazonas
El Documento final también invita a las congregaciones religiosas “que aún no están involucradas en misiones” a que establezcan “al menos un frente misionero en cualquiera de los países amazónicos” (40).

Tomado de: Portal web Vida Nueva
Video: Rome Reports

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Lun 31 Oct 2022

Sínodo: Vaticano publica documento para la Fase Continental

El Vaticano publicó este jueves 27 de octubre el Documento para la Etapa Continental (DEC) del “camino sinodal” iniciado por el papa Francisco en 2021. El texto es el resultado de los resúmenes resultantes de la consulta del Pueblo de Dios en la primera fase del proceso sinodal y será la base del trabajo y “marco de referencia” para “el tiempo de escucha, diálogo y discernimiento de las Asambleas sinodales continentales (enero-marzo 2023)”. La presentación del documento tuvo lugar en la Oficina de Prensa de la Santa Sede y estuvo a cargo de los cardenales Mario Grech, secretario general de la Secretaría General del Sínodo; Jean-Claude Hollerich SJ, arzobispo de Luxemburgo y relator general de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (en conexión remota); Anna Rowlands, profesora asociada de Pensamiento y Práctica Social Católica de la Universidad de Durham; el padre Giacomo Costa SJ, consultor de la Secretaría General del Sínodo y monseñor Piero Coda, secretario general de la Comisión Teológica Internacional. Entre los temas centrales del documento se destacan: la acogida de las personas LGBT, el escándalo de los abusos, los desafíos del racismo y del tribalismo, la guerra y la violencia. Desde la Secretaría General del Sínodo subrayaron que el texto que "no es conclusivo, porque el proceso está lejos de finalizar". En la introducción del documento se subraya que en la primera parte de la fase consultiva, “millones de personas de todo el mundo se implicaron en las actividades del Sínodo: algunas participando en las reuniones a nivel local, otras colaborando en la animación y coordinación de las actividades en los distintos niveles, otras ofreciendo el apoyo de sus oraciones. Los verdaderos protagonistas del Sínodo son todas estas personas que participaron […] la sinodalidad dejó de ser un concepto abstracto y adquirió el rostro de una experiencia concreta; saborearon su sabor y quieren seguir haciéndolo”. En términos de números, la participación “superó cualquier expectativa”. Se recibieron las síntesis de 112 de las 114 Conferencias Episcopales y de todas las 15 Iglesias Orientales Católicas, además de las reflexiones de 17 de los 23 dicasterios de la Curia Romana, así como las de los superiores y superioras generales, los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostólica, las asociaciones y movimientos de fieles laicos. Se recibieron además más de 1.000 contribuciones de particulares y grupos, así como las opiniones recogidas a través de las redes sociales gracias a las iniciativas del “Sínodo Digital”. En el documento se afirma además que ningún texto “podría condensar la profundidad de la fe, la vitalidad de la esperanza y la energía de la caridad que desbordan las aportaciones recibidas. Detrás de ella se vislumbra la fuerza y la riqueza de la experiencia llevada a cabo en las diferentes Iglesias, al ponerse en camino y abrirse a la variedad de las voces que han hablado. El sentido del proceso sinodal es el de permitir este encuentro y diálogo, cuya finalidad no es producir documentos, sino abrir horizontes de esperanza”. En este camino, el DEC encuentra su sentido. Este documento “reúne las esperanzas y preocupaciones del Pueblo de Dios disperso por toda la tierra” y ofrece a las Iglesias locales “la oportunidad de escucharse entre ellas en vista de las Asambleas Continentales de 2023, cuya tarea es elaborar un elenco de prioridades, sobre las que operará el discernimiento de la Primera Sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que tendrá lugar del 4 al 29 de octubre de 2023”. Desde la Secretaría General del Sínodo subrayan que este documento “no es conclusivo, porque el proceso está lejos de finalizar; no es un documento del Magisterio de la Iglesia, ni el informe de una encuesta sociológica; no ofrece la formulación de indicaciones operativas, de metas y objetivos, ni la elaboración completa de una visión teológica, aunque incluye el precioso tesoro teológico contenido en el relato de una experiencia: la de haber escuchado la voz del Espíritu por parte del Pueblo de Dios, permitiendo que surja su sensus fidei. Pero también es un documento teológico en el sentido de que está orientado al servicio de la misión de la Iglesia: anunciar a Cristo muerto y resucitado para la salvación del mundo”. Fuente: Agencia AICA DESCARGAR EL DOCUMENTO AQUÍ

Mié 19 Oct 2022

El Papa Francisco aprueba los nuevos Estatutos del Celam

El Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) promulgó los nuevos estatutos aprobados por el papa Francisco el pasado 1º de octubre de 2022, y reconocidos mediante decreto del Dicasterio para los Obispos del 3 de octubre de 2022, los mismos entrarán en vigor a partir del 1º de noviembre de este año. A propósito de esta aprobación, monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, presidente del Celam, señaló que “los nuevos estatutos representan un paso adelante y una voz de apoyo del Santo Padre al Celam, frente al proceso de renovación y de reestructuración que hemos venido desarrollando desde 2019, asumiendo el mandato de la 37º Asamblea General Ordinaria de Tegucigalpa y contando con la aprobación de la asamblea extraordinaria realizada en julio de 2021”. El proceso de renovación y de reestructuración del Celam, refrendado ahora con los nuevos estatutos, es fruto de un camino de comunión, colegialidad, eclesialidad y sinodalidad, ampliamente participativo y motivado por la escucha, el diálogo y el discernimiento espiritual, aseguran desde el organismo eclesial. Monseñor Cabrejos agradeció “a los presidentes, secretarios generales y delegados de las 22 Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe, por sus valiosos aportes al proceso, lo mismo que a tantos cardenales, obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos y laicos, a la Secretaría de Estado y a los dicasterios de la Santa Sede, y a muchos otros organismos que nos han acompañado en este itinerario”. El presidente del Celam hizo una mención especial a “la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas y Religiosos (CLAR); al Secretariado Latinoamericano y Caribeño de Cáritas (Selacc); a la Organización de Universidades Católicas de América Latina (Oducal), a la Confederación Interamericana de Educación Católica (CIEC), y a la Conferencia Eclesial de la Amazonía (Ceama), además de muchas otras redes eclesiales con las que venimos caminando”. El decreto de aprobación de los nuevos estatutos de este organismo eclesial, por un plazo de tres años, establece que el propio Celam deberá promulgarlos “en la forma y los tiempos que determine”. A continuación, se puede leer el Decreto N.º 01/2022 del Consejo Episcopal Latinoamericano, del 12 de octubre de 2022, y el Decreto del Dicasterio para los Obispos, del 3 de octubre de 2022 (Prot. N.º 695/2021). DESCARGAR ESTATUTOS DEL CELAM

Mar 18 Oct 2022

Frutos del Sínodo Amazónico: Mujeres protagonistas en la Iglesia y en la sociedad

“El Sínodo ha impulsado, fortalecido y confirmado el rol protagónico de las mujeres en la Iglesia”, así lo asegura la religiosa Círia Catarina Mees, de la Congregación de las Hermanas de la Divina Providencia, quien trabaja en la pastoral rural del Vicariato Apostólico Pando, en la Amazonía boliviana y quien viene apoyando la campaña: Frutos del Sínodo Amazónico. Para la hermana Círia las mujeres son animadoras de la fe, presiden la celebración de la Palabra, festividades en sus comunidades, asisten a las comunidades en los sacramentos, en definitiva, son “la presencia activa en medio del pueblo de Dios”. Ha destacado que “gracias a las acólitas oficialmente constituidas, las comunidades pueden comulgar” y explica que a lo largo de la historia de la Amazonía la presencia de las mujeres ha sido clave en sostener el quehacer misionero de la Iglesia. Transmisora de fe Por su parte, el cardenal Pedro Barreto, arzobispo de Huancayo (Perú) y presidente de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), asegura que “Jesús es el fundamento de nuestra fe y nace de una mujer que es María”. El purpurado ha señalado que “nos impactó en el Sinodo Amazónico el liderazgo de la mujer”, incluso, “el Papa Francisco destacó esta afirmación «la mujer no es solo la que ha cuidado la vida y el entorno natural, sino que ha transmitido la fe»”. Por eso, “el reconocimiento hacia a la mujer nos hace tener mucha esperanza y alegría”, agregó. Sobre la campaña: Frutos del Sínodo Amazónico El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), la Red Eclesial Panamazónica (Repam), la Conferencia Eclesial de la Amazonía (Ceama), la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos/as (CLAR) y Cáritas Latinoamérica y el Caribe, han lanzado desde el pasado 6 octubre la campaña “Frutos del Sínodo Amazónico” para celebrar los tres años de camino a la luz del Documento final y la exhortación postsinodal Querida Amazonía. Fuente: Of. comunicaciones del Celam Sigue esta campaña por nuestra redes sociales @repam.amazonia o en el sitio web de REPAM https://acortar.link/CGPvlx o

Lun 17 Oct 2022

El Papa establece dos sesiones para el Sínodo de la Sinodalidad: en 2023 y 2024

Este domingo 16 de octubre, al concluir el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco ha anunciado la realización de dos sesiones para la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos: La primera del 4 al 29 de octubre de 2023 y la segunda en octubre de 2024. Testimoniar la alegría del Evangelio “Confío que esta decisión pueda favorecer la comprensión de la sinodalidad como dimensión constitutiva de la Iglesia, y ayudar a todos a vivirla en un camino de hermanos y hermanas que testimonian la alegría del Evangelio”, ha señalado el Obispo de Roma, tras el anuncio. El Papa ha destacado que desde el inicio del proceso sinodal, el 10 de octubre de 2021, que tiene por tema “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión”, “se está desarrollando en las Iglesias particulares la primera fase del Sínodo, con la escucha y el discernimiento”. En este sentido, subrayó el Sucesor de Pedro, “los frutos del proceso sinodal iniciado son muchos, pero para que lleguen a plena maduración es necesario no tener prisa”. Con esta premisa y “con el fin de disponer de un tiempo de discernimiento más extendido”, el Papa Francisco ha establecido “que esta Asamblea sinodal se realice en dos sesiones”. Toda la Iglesia en discernimiento Por su parte, la Secretaría General del Sínodo, a través de un comunicado ha señalado que esta decisión del Papa Francisco “nace del deseo de que el tema de la Iglesia sinodal, por su amplitud e importancia, sea objeto de un prolongado discernimiento no sólo por parte de los miembros de la Asamblea Sinodal, sino de toda la Iglesia”. Es claro que “el Sínodo no es un acontecimiento, sino un proceso, en el que todo el Pueblo de Dios está llamado a caminar juntos hacia lo que el Espíritu Santo le ayuda a discernir como voluntad del Señor para su Iglesia”. ‘Un viaje dentro de un viaje’ De ahí que la Secretaría General del Sínodo destaque la “dimensión procesal” de esta Asamblea sinodal, asumiendo que se trata, en efecto de “un viaje dentro de un viaje”, “para favorecer una reflexión más madura para el mayor bien de la Iglesia”. En su comunicación, el organismo vaticano recuerda que “desde el principio, la Secretaría General del Sínodo ha optado por el camino de la escucha y el discernimiento, incluso en la fase de planificación y realización del proceso sinodal”. De igual forma anuncia que “en las próximas semanas, continuaremos nuestro discernimiento para definir mejor la celebración de las dos sesiones de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos y el tiempo intermedio”. Fuente: ADN Celam Fotografía: Vatican Media