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Tunja: Alarma sobre feligreses que están siendo asaltados en su buena fe

Vie, 22/07/2022 - 23:13 editorCEC1

Tags: arquidiócesis de tunja monseñor gabriel villa estafa oficios religiosos Sacramentos iglesia católica

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Tunja: Alarma sobre feligreses que están siendo asaltados en su buena fe

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Vie 16 Feb 2024

Semana Santa 2024 en Cartagena: el plan piloto que lanzará la Iglesia, en articulación con entidades del Distrito

Este año, la Arquidiócesis de Cartagena, en articulación con la Fundación Centro Histórico, la Corporación de Turismo de Cartagena y otras entidades del Distrito, buscará ofrecer a los visitantes de ‘La Heroica’ una experiencia turística única en Colombia, que combine la riqueza cultural e histórica de la ciudad, con el valor de la fe y la espiritualidad. Esta iniciativa arrancará con un plan piloto que será implementado durante la Semana Santa que se aproxima.Monseñor Francisco Múnera Correa, arzobispo de Cartagena, ha estado liderando esta importante apuesta por hacer de la ciudad un escenario de consagración, pero también de experiencias de encuentro. Iniciar con la Semana Mayor ayudará a reafirmar el verdadero sentido que debe tener para los fieles católicos una época tan importante del Año Litúrgico, epicentro de la vida cristiana en que se conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, e invita a la oración y a la conversión. .“La Cartagena que conocemos y debemos reconocer va más allá de la playa (…) Que se muestre como es: sin excluir a nadie, amable y acogedora. Que nos sintamos anfitriones de nuestra casa, una casa preciosa que Dios nos ha regalado a todos para cuidarla y protegerla, pero también para recibir a otros”, expresó al respecto monseñor Múnera.Según lo ha informado la Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones, el pasado 12 de febrero se llevó a cabo un espacio de cocreación de este proyecto, que concluyó con la firma de un memorando de entendimiento por parte de las entidades participantes. En los próximos días se llevarán a cabo nuevas mesas de trabajo con cada entidad para el desarrollo de las actividades concretas que permitirán ofrecer una experiencia única de Semana Santa en Cartagena.Se espera que se trata de un proyecto duradero en el tiempo, pues “busca que Cartagena sea una ciudad acogedora, solidaria y que en ese ejercicio también incremente el sentido de pertenencia por la ciudad, por la gran riqueza que ofrece. Que intensifique la relación con Dios, con los demás y con los más vulnerables”, así lo indicó esta oficina.

Mié 31 Ene 2024

Tumaco conmemora 118 años del Milagro Eucarístico que lo salvó de la tragedia

Por estos días, en el suroccidente de Colombia, concretamente en el departamento de Nariño, la Iglesia y los habitantes de San Andrés de Tumaco conmemoran el aniversario número 118 del único Milagro Eucarístico hasta ahora registrado en el país: "El Milagro de la Ola’. Un acontecimiento sin precedentes que el 31 de enero de 1906, desafió por completo la naturaleza, salvó múltiples vidas y arraigó profundamente la fe de los habitantes de esta "Perla del pacífico nariñense", como es conocido el municipio.“Tumaco es la única ciudad, el único lugar en el mundo donde Dios, con su dedo, supo tocar sus aguas para bendecirlas. Las aguas de Tumaco son sanadoras, las aguas de Tumaco tienen el milagro patente del poder de Dios”, así lo expresa, con contundencia y fe desbordante, el padre Hevert Lizcano Quintero, fraile de la Orden de los Carmelitas Descalzos que ha liderado un importante trabajo de investigación y documentación sobre este milagro.Hoy, junto a la conmemoración del hecho mediante diversas actividades espirituales, culturales y educativas convocadas por la Diócesis de Tumaco, en articulación con otros actores institucionales, los habitantes siguen elevando súplicas a Dios por su territorio. Esta vez, no bajo la amenaza de un episodio natural, sino por el cese de la violencia y el abandono institucional que muchos allí padecen. “La gran festividad de todas las comunidades de nuestras parroquias y en cada una de las parroquias también se hicieron momentos de oración, momentos de súplica al Señor, ya para que esa ola no sea, no es hoy la ola de las del mar, sino la ola de la violencia, de la corrupción, del abandono. También para que nuestros pueblos sean mirados con misericordia, sean mirados con benevolencia y podamos transformar esos territorios del pacífico nariñense”, afirma al respecto monseñor Orlando Olave Villanoba, obispo de la Diócesis de Tumaco.La amenaza de un catastrófico episodio natural y la búsqueda de ayuda espiritualEn la mañana de aquel 31 de enero de 1906, mientras un movimiento sísmico de enormes proporciones (8.8 de magnitud, el más grande que Colombia ha experimentado) arrasaba ya con poblaciones vecinas a Tumaco, ubicadas en la frontera entre Colombia y Ecuador), un devastador tsunami anunciaba su llegada a la isla nariñense.Los tumaqueños, atemorizados por la situación, deciden dirigirse al templo parroquial para pedir la ayuda de fray Gerardo Larrondo, párroco de Tumaco, y de fray Julián Moreno, su vicario parroquial, dos religiosos de la Orden de los Agustinos Recoletos que se encontraban de misión allí desde 1899, por encargo de monseñor Ezequiel Moreno, hoy venerado como santo en la Iglesia Católica.Aunque los frailes no entendían muy bien la situación, ni dimensionaban el peligro, como los lugareños nacidos junto a estas aguas, animan al pueblo para acudir y confiar en el incomparable poder de Dios. “Vamos, hijos, vamos hacia la playa y que Dios se apiade de nosotros”, fue la expresión que usó fray Gerardo para emprender la procesión de todos hacia la playa.“Inmediatamente fray Gerardo consumió todas las hostias que estaban en el Sagrario y, movido por la fe de toda la comunidad, lleva la Hostia Magna hacia la playa y junto con todos va orando, dirigiéndose a esta pared de agua que venía con una velocidad de 300 kilómetros por hora, según los investigadores y especialistas en temas de tsunami”, narra fray Hevert Lizcano.El acto de fe en la playa y el instante de la intervención divina“Todos se colocan ahí, frente a la playa, observan la pared de agua y fray Gerardo, que tiene confianza en Dios, que sabe que Jesús tiene autoridad sobre los espíritus, sobre los demonios y sobre las tormentas, eleva la hostia ante este Tsunami y hace la señal de la cruz. Inmediatamente, esta pared de agua lo único que hace es desvanecerse y llegar hasta la cintura de toda la población y especialmente la cintura de estos dos frailes”, agrega el padre Lizcano.“¡Milagro, milagro!”, grita tras este hecho fray Julián Moreno.Así, impresionados y entre lágrimas de gratitud hacia Dios por haberlos protegido, los miembros de la comunidad, con Jesús Sacramentado, caminan en procesión por la orilla de la playa, hasta llegar al templo. Allí culminan con la celebración de la Sagrada Eucaristía.De acuerdo con la tradición católica, un Milagro Eucarístico implica manifestaciones sobrenaturales en relación con la Eucaristía, generalmente asociadas a la transformación milagrosa del pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo. La Iglesia ha reconocido como tal este importante hecho.El arraigado fervor católico en Tumaco y la visita papal“¿Qué es lo que hace la comunidad? Busca a Dios a través de sus ministros, a través de los dos sacerdotes que estaban. Y sale con esa presencia eucarística. Entonces, eso evidencia como nuestros pueblos son profundamente eucarísticos. La Eucaristía está en el corazón de nuestras comunidades y hoy queremos seguir fortaleciéndolo”, explica monseñor Olave.Sin duda, este Milagro Eucarístico entretejió en Tumaco un lazo de fe que ha perdurado con el paso del tiempo, consolidando el fervor de su población y respaldando el trabajo de la Iglesia Católica en el territorio. No en vano, ochenta años después, esa población recibió la visita del papa Juan Pablo ll.Celebración y eventos conmemorativos de los 118 añosDesde 1906, cada año, el pueblo tumaqueño se reúne para agradecer por este inolvidable hecho de intervención divina. Así, renueva la promesa de preservar esta herencia espiritual que ha forjado su identidad. La Eucaristía, sostenida por fray Gerardo en aquel momento crucial, sigue siendo el principal protagonista.Por estos días, la Diócesis de Tumaco, pastoreada por monseñor Orlando Olave Villanoba, convocó una serie de actividades conmemorativas, entre ellas, espacios de adoración al Santísimo en todas las parroquias, conciertos musicales y charlas educativas. Además, un conversatorio sobre el documental "El Milagro Eucarístico de la ola”, producción audiovisual que fue estrenada hace un mes en plataformas digitales y cuya dirección estuvo a cargo del padre Hevert Lizcano.El libro y el documental que reviven el hecho e inspiran la fe“Nosotros, como pacífico nariñense y casi todo el pacífico, tenemos un gran valor por la narración oral. No existía nada hecho en Tumaco, salvo distintos videos que publicados en YouTube y en otras plataformas que contaban este milagro. Y lo que hicimos fue desde un libro, reconstruir esta historia, reconstruirla, narrarla a través de distintas voces, de las voces, desde la teología, desde la experiencia comunitaria, desde la experiencia de fe, desde la experiencia científica y de la experiencia histórica”, afirma el obispo.Como lo refiere monseñor Orlando, este documental está basado en el libro titulado “Milagro Eucarístico de la ola de Tumaco, 1906”, escrito también por el padre Hevert. El texto fue presentado a nivel local el 27 de diciembre de 2023. Desde ese momento el texto ha tenido una acogida muy positiva, pues mientras relata el acontecimiento, inspira a sus lectores a encontrar la fortaleza necesaria para enfrentar los desafíos de la vida, de la mano de Cristo.“Para poder llegar a esta compilación tuvimos que investigar en archivos eclesiásticos, en bibliotecas, tuvimos que hacer conversatorios con las personas mayores de Tumaco para poder entregar este documento que servirá para la historia y servirá como un testigo de lo que aconteció...Este libro ha tenido una aceptación muy grande en el tumaqueño, porque tiene la posibilidad de mostrarlo con orgullo, tiene la posibilidad de decir que ha nacido en un territorio donde aconteció un milagro tan grande y tan bello como el milagro eucarístico”, comenta el Carmelita Descalzo. El joven Beato que registró el MilagroEste trascendental acontecimiento también fue documentado por el Beato Carlo Acutis, quien creó una exposición con una amplia variedad de fotografías y descripciones históricas, a través de las cuales narra los principales milagros eucarísticos que ocurrieron a lo largo de los siglos en varios países del mundo y que han sido reconocidos por la Iglesia.La misión decidida de la Iglesia en TumacoPese a los múltiples desafíos que persisten hoy en San Andrés de Tumaco, marcados por factores como los cultivos de uso ilícito, el conflicto armado, la desigualdad, la corrupción y el abandono institucional, hoy la Iglesia en Tumaco continúa empeñada en su misión de acompañar a sus comunidades con el mensaje del Evangelio, brindándoles apoyo espiritual y social permanente; siendo un faro de esperanza en medio de las adversidades, como en aquel entonces lo hizo ‘El Milagro de la Ola’.Vea la nota audiovisual sobre este acontecimiento y su conmemoración:Escuche la pieza radial que narra el acontecimiento:Vea el documental producido por la Diócesis de Tumaco y la Orden de Carmelitas Descalzos:

Jue 25 Ene 2024

En 2023: más de 37 mil personas en situación de vulnerabilidad, recibieron apoyo de la Arquidiócesis de Bogotá

Durante el 2023, un año marcado por múltiples desafíos sociales en la capital colombiana, la Arquidiócesis de Bogotá, bajo el pastoreo del cardenal Luis José Rueda Aparicio, fortaleció su acción pastoral con los más necesitados. Gracias a diversos programas y espacios físicos enfocados en áreas como alimentación, salud, apoyo psicosocial, educación y cuidado medioambiental, esta jurisdicción eclesiástica pudo ser faro de esperanza y mensajera de la misericordia de Dios para más de 37 mil personas en situación de vulnerabilidad.Así lo dio a conocer en su reciente informe de gestión la Diaconía para el Desarrollo Humano Integral de la Arquidiócesis de Bogotá. Esta misión, que incluyó la atención de personas de todas las edades, se hizo posible gracias a la articulación con diversas entidades de carácter social. La arquidiócesis canalizó esfuerzos también hacia la formación.El documento destaca la puesta en marcha y el fortalecimiento de obras como:Casa La Esperanza y Hermano Ettore: refugios de apoyo integralA través de este espacio, la Coordinación Arquidiocesana para el Cuidado de la Dignidad Humana logró dignificar la vida de 140 mujeres a través de la Casa La Esperanza, brindando apoyo a mujeres de escasos recursos por tratamientos médicos. También lo hizo en la Casa para el Adulto Mayor Hermano Ettore, que acoge a mujeres de avanzada edad en condición de pobreza y abandono. Allí lograron impactar a 550 personas cada fin de semana.Pastoral Penitenciaria: extendiendo ayuda y esperanzaLa Pastoral Penitenciaria acompañó espiritual y materialmente a más de 19 mil personas privadas de la libertad, extendiendo su apoyo a las familias. De esta manera, se evidenció un compromiso significativo con la justicia social.Otras acciones notables incluyen el proyecto de la Casa de la Misericordia Santa Rita de Cassia – Comedor María de Jesús, enfocado en brindar apoyo humano y espiritual a niños, niñas, adolescentes, así como a gestantes en situación de vulnerabilidad en el barrio Alfonso López.Compromiso con la salud integralLa Coordinación Arquidiocesana de Pastoral Salud desplegó acciones solidarias en 39 hospitales y clínicas, con tres dimensiones claves: solidaria, comunitaria y político-institucional. Así logró brindar atención integral a más de 10.000 personas, demostrando un compromiso integral en el ámbito de la salud.Proyectos ambientales y apoyo a migrantesEn colaboración con diversas entidades, la Arquidiócesis ha participado activamente en apoyo a migrantes, atención en salud mental a través de la “Línea de la Esperanza”, proyectos de ecología y cuidado ambiental, voluntariado social, y programas educativos en colegios públicos. Este compromiso abarcó diversas áreas, desde alimentación hasta becas educativas.Reflejo de la identidad eclesial: trabajo colaborativoEl informe destaca la importancia del trabajo en equipo liderado por sacerdotes y laicos comprometidos, superando desafíos como la demanda social no planificada y la necesidad constante de recursos económicos. Además, fue posible sembrar semillas de esperanza en acciones como retiros espirituales y el despliegue de actividades enfocadas en la construcción de paz y reconciliación.Para conocer más, visite www.elcatolicismo.com.co

Mié 24 Ene 2024

El Nuncio Apostólico en Colombia visita las jurisdicciones eclesiásticas y amplifica el llamado del Papa a la unión y a la misión

El Nuncio Apostólico en Colombia, monseñor Paolo Rudelli, continúa su recorrido por las diversas jurisdicciones del país para conocer la realidad eclesial y social de sus comunidades. El representante del papa Francisco inició el año 2024 con una visita a la Diócesis de Duitama-Sogamoso donde participó, de manera especial, en las actividades litúrgicas y festivas realizadas el 6 de enero en honor al Divino Niño Jesús, patrono de esta ciudad del departamento de Boyacá. Por estos días, visita la provincia eclesiástica de Manizales. Posteriormente, entre el 30 de enero y el 1 de febrero, estará presente en la Arquidiócesis de Ibagué.Durante sus viajes, monseñor Rudelli, quien llegó a Colombia en septiembre del 2023, además de celebrar la Eucaristía en la parroquia catedral de cada ciudad que suele convocar a cientos de feligreses, en compañía de los obispos y/o administradores diocesanos, se reúne con miembros de los cleros y de las comunidades religiosas. Además, aprovecha para visitar instituciones educativas y diferentes obras de la Iglesia que le permiten comprender el importante trabajo pastoral que desarrollan sus miembros, a partir de los desafíos propios de cada territorio.Este martes, 23 de enero, durante su visita a la ciudad de Manizales, el señor Nuncio destacó la profunda fe de los caldenses y recordó que los católicos, como Iglesia, son un signo de la presencia de Dios en la tierra con una vocación especial para aportar a la reconciliación de toda la humanidad.“Estamos llamados a vivir en comunión y unidad en un mundo fragmentado. El Papa nos invita a ser una Iglesia samaritana que ayude a un mundo herido, a ser Iglesia sinodal que camine unida y una Iglesia en salida siempre misionera”, expresó el señor Nuncio durante su encuentro con los sacerdotes y seminaristas de esta jurisdicción.En la capital de Caldas, monseñor Rudelli también visitó el CECAM (Centro de Evangelización y Catequesis de la Arquidiócesis de Manizales). Allí, manifestó su alegría por esta iniciativa que convoca a tantos laicos en la misión:“Es una gran riqueza que en una arquidiócesis exista un centro de formación para laicos. Es una Arquidiócesis muy bendecida. Conocer la doctrina es un don para nosotros mismos que nos ayuda a servir y vivir esta formación”, afirmó el Nuncio Apostólico en Colombia.Este jueves, 25 de enero, a las 12 del mediodía, el Nuncio Apostólico del papa Francisco presidirá la Sagrada Eucaristía en la Catedral Nuestra Señora de la Pobreza de Pereira (Risaralda). En esta ciudad también sostendrá un diálogo con el clero diocesano.En su visita a la capital del departamento del Tolima, el Nuncio Apostólico estará en el Hogar de Paso para personas migrantes y en condición de vulnerabilidad, en el Banco de Alimentos de la Arquidiócesis de Ibagué y en el Santuario del Divino Niño, tan especial para esta comunidad. Además, se reunirá con los seminaristas de esta jurisdicción.El día miércoles 31 de enero, a las 3:00 p.m., monseñor Rudelli presidirá la Eucaristía en la Catedral de la Inmaculada Concepción, en Ibagué. Al día siguiente, se reunirá con los obispos de toda la provincia eclesiástica, conformada por la Arquidiócesis de Ibagué, la Diócesis de El Espinal, la Diócesis de Líbano-Honda y la Diócesis de Neiva.Durante estos meses y en diversas oportunidades, monseñor Paolo Rudelli ha expresado su alegría al sentir en Colombia una tradición católica tan arraigada, así como la fuerza viva de todos los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que hacen posible la evangelización, especialmente en aquellos territorios que tienen mayores retos sociales. De allí, su invitación a construir una Iglesia colombiana cada vez más participativa e inclusiva, que alcance a aquellos más necesitados en las periferias existenciales.