Claves para el diálogo en el pensamiento del Papa Francisco

Por: Mons. Juan Carlos Cárdenas Toro - Después de varias semanas de crisis nacional, tímidamente y no sin dificultades empiezan a instalarse algunas mesas de negociación y diálogo, de manera sectorial, territorial e incluso nacional.

Sin más pretensión que ofrecer algunas ideas desde la enseñanza de la Iglesia, acudo a la Encíclica Fratelli tutti (hermanos todos), del Papa Francisco.

1.  El diálogo no es un monólogo. Hay que estar muy atentos a estos. El Papa sostiene que se el diálogo no es «un febril intercambio de opiniones en las redes sociales, muchas veces orientado por información mediática no siempre confiable». Y advierte que «los monólogos no comprometen a nadie, hasta el punto de que sus contenidos frecuentemente son oportunistas y contradictorios». (FT, 200).

2.  Cuidado con el egoísmo. Sobre este punto el Santo Padre advierte que «la falta de diálogo implica que ninguno, en los distintos sectores, está preocupado por el bien común, sino por la adquisición de los beneficios que otorga el poder, o en el mejor de los casos, por imponer su forma de pensar». Por el contrario, «los héroes del futuro serán los que sepan romper esa lógica enfermiza y decidan sostener con respeto una palabra cargada de verdad, más allá de las conveniencias personales» (FT, 201).

3.  En sí mismo, el diálogo presupone disposición a «acercarse, expresarse, escucharse, mirarse, conocerse, tratar de comprenderse, buscar puntos de contacto» (FT, 198). Esto implica llegar a los escenarios de diálogo con la disposición para que estos presupuestos puedan verificarse. En este sentido se necesita grandeza, franqueza y humildad. Qué importante es darse y dar a los demás la oportunidad de un espacio con estas características. En un contexto así se pueden romper paradigmas y tender puentes.

4.  El respeto por el otro es definitivo. Sobre esto, el Papa Francisco asegura que «el auténtico diálogo social supone la capacidad de respetar el punto de vista del otro aceptando la posibilidad de que encierre algunas convicciones o intereses legítimos. Desde su identidad, el otro tiene algo para aportar, y es deseable que profundice y exponga su propia posición para que el debate público sea más completo todavía» (FT, 203).

5.  La aspiración al “poliedro”. El Papa plantea que en una sociedad plural, el diálogo debe llevar a la convivencia armoniosa en medio de la diversidad. En este sentido, vale la pena plantearlo como una meta. Y el Santo Padre explica que «el poliedro representa una sociedad donde las diferencias conviven complementándose, enriqueciéndose e iluminándose recíprocamente, aunque esto implique discusiones y prevenciones. Porque de todos se puede aprender algo, nadie es inservible, nadie es prescindible» (FT, 215).

Ojalá autoridades y sectores populares vayan en la dirección del bien común.

+ Juan Carlos Cárdenas Toro
Obispo Diócesis de Pasto

Posted by editorCEC1

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