Un café sin Galat

Nunca he visto uno de estos programas por voluntad propia sino por necesidad, para responder a preguntas que me hacen las personas que lo ven o que se encuentran con sus videos en youtube

Pbro. Raúl Ortiz Toro - Para los que no tienen idea de lo que voy a comentar, José Galat es el director y presentador de un programa sobre asuntos religiosos transmitido por un canal de televisión colombiana llamado Tele Amiga. El programa se llama: Un Café con Galat y cuenta con una audiencia relativa, conformada sobre todo por personas de identidad católica. Nunca he visto uno de estos programas por voluntad propia sino por necesidad, para responder a preguntas que me hacen las personas que lo ven o que se encuentran con sus videos en youtube.  

Se ha ido lanza en ristre contra el Papa, el Señor Cardenal, contra los Obispos, contra los sacerdotes y contra cualquier autoridad eclesiástica que no se someta a sus ideas. Ante muchas preguntas que le han hecho sobre si él piensa que el Papa Francisco es un papa falso él aclara que no dice eso pero siembra las dudas en los televidentes. El tono de Galat es milenarista, habla con facilidad del fin del mundo, de los últimos tiempos, del anticristo, del antipapa, etc. Me había resistido a comentar algo sobre este programa porque lo veía intrascendente pero la verdad sea dicha y es que si logra causar en tan solo una persona algo de desconcierto, entonces no es tan irrelevante el asunto. Y en la actualidad no es solo una, sino muchas.

Tengo una lista larga de desafueros y de inconsistencias doctrinales que predica el señor Galat pero la gota que rebosó la copa de mi paciencia fue una aseveración temeraria en el programa del 18 de mayo de 2016 que aparece en youtube con el nombre “Obedecer a Dios o al Papa”. Un televidente le hace un comentario telefónicamente en estos términos: “Por el discernimiento que he hecho al ver sus últimos programas puedo concluir que el Papa Benedicto es el único Papa real y el Papa Francisco no es un Papa genuino, y si no es el anticristo es el que le va a hacer la antesala al anticristo…” A lo que el señor Galat responde: “Yo aquí en ningún momento he dicho que el papa sea falso o sea inauténtico, esas calificaciones no las he dicho para que después no me calumnien. Sí hacemos consideraciones… En la Iglesia ha habido por lo menos 40 antipapas… Hasta el siglo XV hubo esos cuarenta antipapas, pero desde entonces hasta acá se puede decir que en estos quinientos últimos años no ha habido ningún antipapa hasta Benedicto XVI, es lo que podemos decir. Entonces, mucho ojo, muy alerta tiene que estar la gente”. 

La falacia es sencillamente evidente. Afirma que él nunca ha dicho que el Papa Francisco sea antipapa pero asegura que solo hasta Benedicto XVI se puede tener la certeza de que en los últimos quinientos años no ha habido un antipapa. El sofisma no necesita explicación; que el señor Galat en su programa haga consideraciones sobre los temas del papado de Francisco es normal y hasta necesario para propiciar el diálogo: al conductor del programa no le ha gustado mucho que el Papa llame a una conciencia ecológica, ni que sea misericordioso y cercano con los pecadores, ni que haya escrito Amoris Laetitia sin anatematizar a los divorciados vueltos a casar por lo civil; eso está bien que en la Iglesia surjan espacios de diálogo para profundizar en la doctrina, pero lo que no podemos tolerar es que con esa excusa se busque manipular a la gente incauta queriendo imponer un punto de vista subjetivo que responde a una ideología integrista y no integral del cristianismo. 

Le recomiendo al señor Galat la entrevista completa que le hicieron al Papa Benedicto XVI y que apareció en su programa cortada con el título: “Por fin habló Benedicto XVI” en la que el Papa Ratzinger hace un gran elogio de su sucesor en estos términos: “Solo allí donde hay misericordia se extingue la crueldad, termina el mal y la violencia. El Papa Francisco se encuentra totalmente de acuerdo con esta línea. Su práctica pastoral se manifiesta precisamente en el hecho de que nos habla continuamente de la misericordia de Dios” (Avvenire, 16.03.16).

Pbro. Raúl Ortiz Toro
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Posted by editorCEC2

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