Vivamos en la libertad del amor

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  • Primera lectura: Jos 24,1-2a.15-17.18b
  • Salmo Sal 34(33),2-3.16-17.18-19.20-21.22-23 (R. cf. 9a)
  • Segunda lectura: Ef 5,21-32
  • Evangelio: Jn 6,60-69

Introducción

Tres ideas fundamentales que, en este XXI domingo nos presenta la Palabra de Dios y que se nos ofrece para nuestra reflexión y vivencia, son:

  • La libertad para decidir servir a Dios.
  • La libertad para elegir la vida de familia.
  • La libertad para decidir seguir a Cristo.

¿Qué dice la Sagrada Escritura?

La primera lectura nos presenta la interpelación de Josué al pueblo de Israel acerca de su decisión para servir al Dios del éxodo, al Dios que los liberó de la esclavitud en Egipto. Y ese cuestionamiento, fuerte y hasta incisivo, lleva consigo no solo palabras exhortativas, sino también el testimonio de quien dirige al pueblo en su camino hacia la tierra prometida: “Yo y los míos serviremos al Señor”, expresó Josué. Esta actitud de liderazgo, sin duda alguna, no dará espera en la reacción del pueblo: “También nosotros serviremos a Yahvé, porque él es nuestro Dios”.

Por su parte, Pablo, en la carta escrita a los efesios, expresa consejos prácticos para la vida conyugal, presentándola como reflejo del amor de Cristo por su Iglesia. Se muestra así cómo, desde la familia, iglesia doméstica, también se sirve al Señor.

El evangelio de Juan nos recrea un encuentro de Jesús con muchos de sus discípulos. Unos, entre los que está Pedro, deciden seguirlo; y, los otros, que no se dan la oportunidad de estar más tiempo con el Maestro para conocerlo mejor, optan por abandonarlo.

¿Qué me dice la Sagrada Escritura?

Este domingo, la Palabra de Dios nos exhorta a vivir en la libertad del amor para poder tomar decisiones que favorezcan no solo nuestros intereses particulares, sino también los de la comunidad.
Se trata, pues, de una libertad que condiciona las decisiones del ser humano ante la verdad y la mentira, ante lo bueno y lo incorrecto, ante la justicia y los abusos, ante la pobreza y la riqueza… ante la elección radical de seguimiento a Dios y el rechazo a los falsos dioses como el poder para oprimir, el dinero para malgastar y las relaciones por simple satisfacción personal.

Retumba hoy en nuestros corazones la pregunta de Cristo a Pedro y al grupo de discípulos que lo acompañaba: “¿Acaso también ustedes quieren irse?” La respuesta a esta pregunta, sin duda, parte en dos la historia de quien decide, libremente, seguir al Señor Jesús, pues se trata de abrirse conscientemente a lo infinito del amor de Dios, liberándose de la angustia y la desesperanza que produce el pecado.

¿Qué me sugiere la Palabra que debo decirle a la comunidad?
Más que bienestar, éxito o fama, el seguimiento a Cristo nos exige valentía para transformar situaciones oscuras con la luz de Cristo y dejar, como bien lo sugiere la Conferencia Episcopal de Colombia en su lema de este trienio (2018 – 2020), que la “misericordia y la verdad se encuentren, la justicia y la paz se abracen” (Salmo 85,11)

Cabe aquí recordar la sabia invitación que nos hiciera el Papa Francisco en su reciente visita a Colombia cuando concluyó en Villavicencio el gran encuentro por la reconciliación nacional: “Colombia, abre tu corazón de pueblo de Dios y déjate reconciliar. No temas a la verdad ni a la justicia. Queridos colombianos: No tengan temor a pedir y a ofrecer el perdón. No se resistan a la reconciliación para acercarse, reencontrarse como hermanos y superar las enemistades. Es hora de sanar heridas, de tender puentes, de limar diferencias. Es la hora para desactivar los odios, renunciar a las venganzas y abrirse a la convivencia basada en la justicia, en la verdad y en la creación de una verdadera cultura del encuentro fraterno.”

Se trata, pues, del compromiso que asumen los seguidores de Cristo de sentirse libres, de renunciar a la caducidad de este mundo para poder tomar decisiones que, inspiradas por el mismo Dios, favorezcan siempre la dignidad humana y honren a nuestro Creador.

¿Cómo el encuentro con Jesucristo me anima y me fortalece para la misión?
Esta palabra nos insta a superar las fronteras de la desidia, de acomodarnos a las situaciones adversas y, más bien, nos anima a estar siempre atentos a encontrar el otro camino, la otra opción, aquello que es compatible con Dios: lo justo, lo noble, lo solidario, lo bello, lo alegre…

Posted by Admin9834