SISTEMA INFORMATIVO
Obispos y agentes pastorales de Colombia, Ecuador y Venezuela consolidan articulaciones frente a los desafíos sociales en las fronteras
Tags: iglesia fronteras iglesia en colombia iglesia en Venezuela iglesia en ecuador frontera colombo-ecuatoriana frontera colombo - venezolana cáritas colombiana conferencia episcopal de colombia
En medio de contextos marcados por la violencia, el desplazamiento forzado, las economías ilegales y las dificultades sociales que afectan a las comunidades fronterizas, diversas jurisdicciones eclesiásticas de Colombia, Ecuador y Venezuela adelantaron durante las últimas semanas tres encuentros binacionales orientados a fortalecer la articulación pastoral, el acompañamiento humanitario y el apoorte a la construcción de paz en los territorios de frontera.
Los espacios, promovidos por Iglesias particulares y las Cáritas de los tres países y acompañados por diversos organismos eclesiales, permitieron compartir diagnósticos, escuchar las voces de las comunidades y definir compromisos concretos frente a desafíos comunes como la migración, el conflicto armado, la exclusión social y la fractura de los vínculos comunitarios.
Una respuesta binacional ante la crisis humanitaria en la frontera entre Colombia y Ecuador
El 28 y 29 de abril se llevó a cabo en Tulcán, Ecuador, el Encuentro de Pastoral Fronteriza Ecuador-Colombia, convocado por las jurisdicciones eclesiásticas de ambos países con la participación de organizaciones sociales, academia, organismos internacionales e instituciones que trabajan en la región fronteriza.
Durante las jornadas de diálogo y trabajo colectivo, los participantes coincidieron en la necesidad de consolidar respuestas articuladas frente a las crisis humanitarias que afectan a las poblaciones de frontera, marcadas por la violencia, la pobreza estructural, las economías ilícitas y la creciente desconfianza social.
“El mismo encuentro ya es un resultado: la posibilidad de reunirnos desde las ocho jurisdicciones que, de lado y lado de los dos países, se encuentran en este territorio. Es un paso decisivo y un compromiso para acompañar a todas las comunidades”, expresó el padre Nelson Ortiz Rozo, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social-Cáritas Colombiana.
Uno de los principales resultados fue la decisión de crear una mesa binacional permanente, integrada por representantes de las pastorales nacionales de Ecuador y Colombia, así como delegados de las jurisdicciones participantes.
“Hemos concretado básicamente la creación de una mesa binacional (…) que comenzará a trabajar desde ya para definir líneas de acción y responsabilidades específicas que deberán asumir las jurisdicciones eclesiásticas”, explicó el padre Diego Meza, director de la Pastoral Social de Ipiales.
En el encuentro también se presentó un análisis situacional sobre la realidad de la frontera colombo-ecuatoriana, donde se advirtió sobre el impacto que generan las economías ilegales, el narcotráfico, la minería ilegal, el tráfico de armas y la disputa territorial de grupos armados sobre las comunidades locales.
Los expertos y participantes alertaron sobre fenómenos como el reclutamiento de jóvenes, la normalización del miedo, el confinamiento de comunidades y la afectación de pueblos étnicos y campesinos.
En este contexto, monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, delegado para las Relaciones Iglesia-Estado de la Conferencia Episcopal de Colombia, insistió en la necesidad de fortalecer una pastoral articulada y cercana a las comunidades:
“La labor de la Iglesia siempre es construir puentes (…) Este encuentro nos deja la expectativa de consolidar una pastoral más sólida, capaz de articularse con las comunidades y buscar caminos en medio de los desafíos que hoy se presentan en la frontera”.
Monseñor Henao también subrayó la importancia de que la Iglesia continúe siendo un espacio seguro de escucha, acompañamiento y reconstrucción del tejido social en medio de escenarios atravesados por la violencia y la fragmentación comunitaria.
Por su parte, el padre Euclides Carrillo, secretario ejecutivo de Cáritas Ecuador, invitó a no permanecer indiferentes frente a la realidad humanitaria de estos territorios:
“No seamos indiferentes frente a la situación que se vive en la frontera entre Colombia y Ecuador”.
Como parte de las proyecciones definidas en el encuentro, las organizaciones eclesiales y sociales acordaron impulsar acciones conjuntas para fortalecer iniciativas económicas dirigidas a jóvenes vulnerables, respaldar procesos de pueblos étnicos que habitan ambos lados de la frontera y consolidar una articulación permanente entre Iglesia, academia y organizaciones sociales para responder de manera más efectiva a la crisis territorial.
Asimismo, se planteó fortalecer escenarios de incidencia internacional que permitan visibilizar las afectaciones humanitarias que viven las comunidades fronterizas y promover respuestas centradas en la dignidad humana y la construcción de paz.
Iglesias hermanas claman por la reapertura de la frontera entre Ecuador y Colombia
Días antes, el 22 de abril, las Iglesias hermanas del Vicariato Apostólico San Miguel de Sucumbíos (Ecuador) y la Diócesis de Mocoa-Sibundoy (Colombia) se congregaron en el Puente Internacional de San Miguel para elevar una oración conjunta por la paz, la unidad entre los pueblos y la reapertura de la frontera.
En un mensaje emitido tras el encuentro, los obispos expresaron su preocupación por las consecuencias sociales, familiares y económicas derivadas del cierre fronterizo, señalando que esta situación “abre una herida entre dos pueblos hermanos”.
Inspirados en los llamados del Papa León XIV a construir una paz “desarmada y desarmante”, los representantes eclesiales exhortaron a los actores armados a cesar la violencia y pidieron a los gobiernos trabajar conjuntamente por la reconciliación y el desarrollo de las comunidades fronterizas.
“Compartimos el río, la selva, la música, la fe, los apellidos, como también las problemáticas de la pobreza, los grupos armados y las economías ilegales. Así, si los problemas son comunes, las soluciones también tienen que ser comunes”, señala el mensaje.
Las Iglesias fronterizas solicitaron además la reapertura segura y ordenada del puente internacional, el fortalecimiento de la cooperación binacional y mayores inversiones en educación, salud y oportunidades para las poblaciones que habitan esta región.
El pronunciamiento fue suscrito por monseñor Moacir Goulart de Figueredo, vicario apostólico de San Miguel de Sucumbíos, y monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro, administrador apostólico de Mocoa-Sibundoy.
Obispos de Colombia y Venezuela buscarán fortalecer la pastoral migratoria en la frontera
El 4 de mayo, en la ciudad de Cúcuta, se desarrolló un nuevo Encuentro de Obispos de la Frontera Colombo-Venezolana, que reunió a pastores de distintas jurisdicciones eclesiásticas de ambos países para reflexionar sobre la movilidad humana, la migración y los desafíos pastorales de la región.
El encuentro estuvo inspirado en el mensaje del Papa León XIV para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado: “Migrantes, misioneros de esperanza”, en el que el Santo Padre invita a reconocer a los migrantes como portadores de fe, dignidad y esperanza.
Desde Roma, el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, envió un mensaje en el que destacó que estos espacios representan “un testimonio de una Iglesia que crea vínculos fraternos para acoger, promover e integrar a los hermanos migrantes”.
El obispo anfitrión de este encuentro, monseñor José Libardo Garcés Monsalve, agradeció el cardenal Czerny y afirmó: "Tomamos nota atenta de sus indicaciones para seguir caminando juntos en esta pastoral para los migrantes. Ellos, que son también misioneros de la esperanza".
Durante el diálogo, los obispos compartieron experiencias pastorales y alertaron sobre las nuevas dinámicas de desplazamiento forzado derivadas de la violencia en regiones como el Catatumbo.
“Una causa fuerte de la migración en la frontera es la violencia que se ha vivido en los últimos años en la zona del Catatumbo, que está generando nuevos desplazamientos de familias campesinas que abandonan sus tierras para salvaguardar sus vidas”, afirmó monseñor Israel Bravo Cortés, obispo de Tibú.
Por su parte, monseñor Jaime Cristóbal Abril González, obispo de Arauca, destacó el testimonio de fraternidad y solidaridad que las comunidades eclesiales han sostenido en ambos lados de la frontera.
Al cierre del encuentro, los participantes reafirmaron su compromiso de fortalecer la comunión entre las Iglesias particulares, promover acciones pastorales conjuntas y consolidar espacios permanentes de articulación para responder de manera más efectiva a los desafíos de la movilidad humana.
Monseñor Jorge Alberto Ossa Soto, arzobispo de Nueva Pamplona, destacó la importancia de mantener viva la acogida y el acompañamiento a quienes se ven obligados a dejar sus hogares:
“Nos alegra establecer esos lazos de fraternidad y seguir atendiendo a la gente sencilla y pobre de la Iglesia, al hermano que tiene que dejar su país y caminar. Poder acompañarlos en la fe también es un signo de esperanza para todos nosotros”.
Estos encuentros ratifican el compromiso de la Iglesia Católica en las fronteras de Colombia de seguir siendo presencia cercana, articuladora y esperanzadora en territorios atravesados por profundas crisis sociales y humanitarias, promoviendo el diálogo, la dignidad humana y la construcción de paz desde las comunidades.
La familia, camino de reconciliación y constructora de paz
Mié 24 Jun 2026
Vengan a mí que yo los aliviaré
Mar 16 Jun 2026
Mié 24 Jun 2026
Tras las elecciones presidenciales, obispos destacan la participación ciudadana y convocan a la unidad nacional
Luego de la jornada electoral celebrada el pasado 21 de junio y tras la conclusión del proceso de escrutinio, la Conferencia Episcopal de Colombia agradece a Dios por el desarrollo pacífico de las elecciones presidenciales, destaca la participación ciudadana y llama a todos los colombianos a trabajar unidos en la construcción del futuro del país.A través de un mensaje dirigido al pueblo colombiano, los obispos expresan su gratitud por la manera como transcurrió la jornada democrática en todo el territorio nacional y valoran el compromiso de los ciudadanos con el ejercicio electoral.Una jornada que fortalece la democraciaLos prelados destacan el ambiente pacífico en el que se desarrollaron las elecciones y el incremento en la participación ciudadana, elementos que, según señalan, reflejan la fortaleza institucional del país y el avance de la sociedad colombiana en su madurez democrática.“Valoramos el ejercicio electoral realizado este 21 de junio y el modo pacífico como transcurrió la jornada en todo el territorio nacional con una creciente participación de los ciudadanos”, expresan los obispos en el mensaje.Asimismo, afirman que estos hechos “dan prueba de la solidez de nuestras instituciones democráticas y del proceso de madurez en el que vamos avanzando como sociedad”.Oración por quienes han sido elegidos para gobernar el paísLa Conferencia Episcopal felicita a Abelardo de la Espriella y a José Manuel Restrepo, elegidos Presidente y Vicepresidente de la República, respectivamente.Los obispos manifestan su cercanía espiritual con los nuevos mandatarios y aseguran su oración para que el servicio que asumirán al frente de la nación contribuya al bienestar de todos los colombianos.“Les ofrecemos nuestra oración para que en el ejercicio de su servicio al país podamos vivir una vida tranquila y apacible con toda piedad y dignidad”, señalan, retomando las palabras de la Primera Carta a Timoteo.Un llamado a la unidad y al compromiso compartidoMás allá de los resultados electorales, el mensaje episcopal invita a los colombianos a reconocer lo construido como nación y a asumir juntos la responsabilidad de seguir edificando el futuro del país.Los obispos recuerdan que Colombia es una tarea compartida que exige la participación de todos los sectores sociales y llaman a valorar la diversidad como una oportunidad para fortalecer la convivencia y la búsqueda del bien común.En este sentido, evocan las palabras del papa León XIV, quien señala que “en la pluralidad de voces y visiones, existe una posibilidad luminosa: la de edificar juntos, transformando la diversidad en un recurso y haciendo de la escucha y del diálogo el terreno común en el cual hacer crecer la justicia y la fraternidad”.“Colombia nos necesita a todos”El mensaje concluye con una invitación a avanzar con esperanza y sentido de corresponsabilidad en la construcción del país.“Avancemos juntos con esperanza en la construcción del país que anhelamos. Colombia nos necesita a todos”, expresan los obispos.Vea a continuación la lectura del mensaje por parte del Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia:
Mar 23 Jun 2026
La misión infantil se toma Valledupar: el IX CONIAM congregará a cerca de 1.000 representantes de todo el país
La Diócesis de Valledupar será sede del IX Congreso Nacional de Infancia y Adolescencia Misionera (CONIAM 2026), uno de los acontecimientos eclesiales más importantes del próximo año en Colombia.Del 25 al 28 de junio de 2026, la ciudad de Valledupar congregará a cerca de 1.000 niños, niñas, adolescentes y asesores misioneros provenientes de las distintas jurisdicciones eclesiásticas del país para participar en el IX Congreso Nacional de Infancia y Adolescencia Misionera (CONIAM 2026).El evento, organizado por las Obras Misionales Pontificias de Colombia, en articulación con la Diócesis de Valledupar y la Conferencia Episcopal de Colombia, se proyecta como uno de los encuentros de formación y animación misionera más significativos que vivirá la Iglesia colombiana durante el año.Bajo el lema «Con Jesús en misión, al mundo con caja, guacharaca y acordeón» y el tema «Unidos al Corazón de Jesús, anunciamos al mundo la alegría del Evangelio», el Congreso reunirá a las nuevas generaciones de discípulos misioneros para fortalecer su identidad cristiana, compartir experiencias evangelizadoras y renovar su compromiso con la misión de la Iglesia.Inspirados en las palabras de Jesús: «Que todos sean uno, para que el mundo crea» (Jn 17,21), los participantes vivirán cuatro días de formación, oración, celebraciones litúrgicas, actividades culturales y espacios de encuentro fraterno que favorecerán la integración entre las Iglesias particulares de Colombia.Además de los grupos de infancia y adolescencia misionera, el Congreso contará con la presencia de obispos, directores diocesanos de las Obras Misionales Pontificias, sacerdotes, religiosos y responsables de la pastoral misionera, quienes acompañarán este gran encuentro nacional.Valledupar: fe, cultura y misiónLa elección de Valledupar como sede del IX CONIAM permitirá que la riqueza espiritual y misionera de la Iglesia dialogue con una de las expresiones culturales más representativas del país: el vallenato. Por ello, los símbolos de la caja, la guacharaca y el acordeón fueron incorporados al lema del Congreso como signo de una Iglesia que anuncia el Evangelio con alegría, creatividad y cercanía a las culturas.La Diócesis de Valledupar se prepara desde ya para recibir a las delegaciones de todo el país y convertirse, durante esos días, en el corazón de la misión infantil y adolescente de Colombia.Una apuesta por las nuevas generaciones evangelizadorasEl IX CONIAM 2026 reafirma la decisión de la Iglesia colombiana de seguir formando niños y adolescentes como protagonistas de la evangelización, promoviendo en ellos valores de comunión, servicio, solidaridad y compromiso misionero.Con el espíritu que desde hace más de 180 años inspira a la Obra de la Infancia y Adolescencia Misionera —«Los niños ayudan a los niños»—, este Congreso será una oportunidad para visibilizar la fuerza evangelizadora de miles de menores que, desde sus comunidades, anuncian a Jesucristo y contribuyen a la construcción de una Iglesia cada vez más sinodal, misionera y cercana a las realidades del mundo actual.Decargue el afiche del COIAM 2026 aquí.
Jue 18 Jun 2026
En Colombia ya peregrina una reliquia de San Francisco enviada desde Italia; la Diócesis de Santa Marta fue la primera en recibirla
La primera diócesis fundada en Colombia, Santa Marta, fue escogida para abrir el recorrido nacional de una reliquia de primer grado del santo de Asís enviada desde Italia. La iniciativa, promovida por la Orden de Frailes Menores en el marco del Jubileo Franciscano, busca llevar a distintas regiones de Colombia un mensaje de paz, reconciliación, cuidado de la creación y renovación espiritual.La peregrinación es protagonizada por un fragmento óseo de San Francisco de Asís, considerado una reliquia de primer grado. Se trata de un signo de profundo valor espiritual para la Iglesia, pues custodia la memoria viva de quien, hace ocho siglos, decidió seguir a Cristo con radicalidad evangélica, convirtiéndose en una de las figuras más influyentes de la historia del cristianismo.Una jornada de fe que reunió a la Iglesia en Santa MartaCientos de fieles, sacerdotes, religiosos y religiosas participaron en esta jornada que comenzó con actos de veneración en la Catedral Basílica de Santa Marta.Posteriormente, una procesión recorrió las calles del centro histórico de la ciudad, encabezada por sacerdotes diocesanos y miembros de la Orden de Frailes Menores, acompañando el traslado de las reliquias hasta la parroquia San Francisco de Asís, donde se celebró una solemne Eucaristía presidida por el obispo de Santa Marta, monseñor José Mario Bacci Trespalacios.Los participantes tuvieron, además, la oportunidad de recibir la indulgencia plenaria concedida en el marco de este Jubileo Franciscano.Santa Marta: una historia franciscana que vuelve a encontrarse con sus raícesLa elección de Santa Marta como punto de partida de esta peregrinación nacional tiene un profundo significado histórico y espiritual. Fue desde este territorio donde los frailes franciscanos comenzaron, hacia mediados del siglo XVI, una intensa labor evangelizadora que marcaría los orígenes de la Iglesia en Colombia.Durante la Eucaristía, monseñor José Mario recordó que la historia de la evangelización de Santa Marta está estrechamente ligada a la presencia de los hijos de San Francisco y destacó que esta herencia sigue viva en la identidad de la Iglesia local.“Santa Marta es franciscana desde su origen”, afirmó el prelado, al recordar la contribución que esta familia religiosa ha realizado durante siglos a la vida espiritual de la región mediante su predicación, cercanía a los pobres, vida fraterna y testimonio evangélico.Incluso, definió la llegada de las reliquias como un acontecimiento profundamente simbólico. “De algún modo, la llegada de estas reliquias constituye un regreso a casa”, expresó, al señalar que el legado espiritual de San Francisco no pertenece únicamente a la Orden Franciscana, sino que constituye un don para toda la Iglesia.La visita adquiere, además, una relevancia especial en el camino que recorre la diócesis hacia la celebración de los 500 años de su creación, prevista para el año 2033.San Francisco y la renovación que nace del EvangelioUno de los mensajes centrales de la celebración estuvo relacionado con la actualidad del testimonio de San Francisco para la Iglesia de hoy.Durante su homilía, monseñor Bacci invitó a contemplar al santo de Asís más allá de las imágenes que suelen asociarlo exclusivamente con la pobreza o el cuidado de la creación. Recordó que el núcleo de su experiencia espiritual fue su profunda configuración con Cristo y su decisión de dejar que el Evangelio transformara completamente su vida.“La grandeza de Francisco no consistió en criticar la Iglesia de su tiempo, sino en amarla. No pretendió reformarla desde fuera. Más bien, permitió primero que Cristo reformara su corazón”, afirmó.El obispo explicó que esa enseñanza conserva plena actualidad para los cristianos de hoy, pues las transformaciones verdaderamente fecundas nacen de la conversión personal y de una adhesión cada vez más profunda al Evangelio.“La historia demuestra que las reformas verdaderamente fecundas nunca comienzan con estructuras o estrategias. Comienzan con los santos. La Iglesia se renueva cuando hombres y mujeres vuelven a poner a Cristo en el centro de su vida”, señaló.A partir del ejemplo de San Francisco, también destacó el valor de la pobreza evangélica entendida no como miseria, sino como disponibilidad total ante Dios. Una actitud que permite descubrir la fraternidad universal, reconocerse hermano entre hermanos y asumir una relación de cuidado y responsabilidad con los demás y con la creación.Para el prelado, esta espiritualidad representa una inspiración para la Iglesia samaria en el camino hacia sus cinco siglos de historia. “También nosotros queremos para esta Iglesia, en camino hacia la celebración de sus 500 años, una transformación misionera que no es apenas de planes ni de proyectos, sino de testimonio renovado y creíble de Jesucristo y su Evangelio”, afirmó.Un mensaje vigente para ColombiaLa familia franciscana ha querido que esta peregrinación sea también una oportunidad para compartir con el país los valores que inspiraron la vida del santo de Asís: la fraternidad, la reconciliación, la paz, la sencillez y el cuidado de la casa común.En un contexto marcado por múltiples desafíos sociales, la figura de San Francisco vuelve a presentarse como un referente capaz de inspirar caminos de encuentro y convivencia.“Necesitamos renovar la esperanza y la fraternidad, sembrar la paz y la reconciliación, esos sentimientos que nos llevan a reconocernos como hermanos”, expresó fray Jorge Torregroza, secretario provincial de la Orden de Frailes Menores.Por su parte, fray Luis Alberto Toro, vicario provincial de OFM, afirmó que el santo de Asís continúa invitando a los creyentes a convertirse en “instrumentos de paz y de bien”, especialmente en tiempos que reclaman reconciliación y unidad.Una semilla de vida eterna para ColombiaBajo el lema “Francisco de Asís: una semilla de vida eterna”, la reliquia recorrerá durante los próximos meses diversas regiones del país como Barranquilla, Cartagena, Medellín, Pereira, Cali, Villavicencio, Bogotá y Bucaramanga. Visitará parroquias, comunidades religiosas y lugares significativos de la presencia franciscana en Colombia.La peregrinación se extenderá hasta enero de 2027 y constituye uno de los principales acontecimientos conmemorativos del Jubileo Franciscano en el país.Vea el informe audiovisual a continuación:
Mié 17 Jun 2026
Obispos colombianos se reúnen con el Papa León XIV y envían mensaje de esperanza y unidad al país antes de las elecciones
Tras sostener una audiencia con el Papa León XIV en el Vaticano, los integrantes de la Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia dirigen un mensaje al pueblo colombiano en el que invitan a vivir con esperanza, responsabilidad y serenidad la jornada electoral del próximo 21 de junio, y a seguir construyendo caminos de reconciliación, fraternidad y concordia.Durante el encuentro, el Santo Padre recibió a monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia; monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, vicepresidente; y monseñor Germán Medina Acosta, secretario general. Los obispos le transmitieron el saludo y el afecto del pueblo colombiano, mientras que el Pontífice reiteró su amor y preocupación por Colombia, animando a la Iglesia y a la sociedad a perseverar en la búsqueda de la paz, la unidad y la reconciliación.En el mensaje difundido desde la Ciudad del Vaticano, los prelados afirman que, en vísperas de los comicios presidenciales, Colombia está llamada a confiar en sí misma, a reconocer el valor y la dignidad de cada persona y a manifestar la bondad de la que es capaz como nación.“Más allá de los problemas que nos afectan y de las diferencias que nos distinguen, es posible construir juntos el país que anhelamos”, expresan los obispos, invitando a fortalecer aquello que une a los colombianos por encima de las divisiones.Un clamor que no esperaLos integrantes de la Presidencia del Episcopado colombiano acogen también el clamor que, según señalaron, resuena en todos los rincones de la geografía nacional: “No más injusticias, no más violencias, no más odios, no más muertes”.A partir de este llamado, reiteran que el país tiene la capacidad de trabajar unido por el bien común y de seguir construyendo una nación reconciliada, fraterna y en paz, que pueda ser habitada y disfrutada por las actuales y futuras generaciones.Invitación a la oración y al discernimientoLos obispos renuevan, además, la invitación a participar en la jornada nacional de oración convocada para este viernes 19 de junio, que contempla dos momentos: la Vigilia de Oración por Colombia en parroquias, comunidades eclesiales y diócesis del país, y la oración en familia con el encendido de una luz en los hogares.Según expresan en su mensaje, esta jornada busca “serenar los espíritus” y favorecer el buen juicio de los ciudadanos para elegir “con responsabilidad, libertad y conciencia” a quien tendrá la misión de conducir los destinos del país durante los próximos cuatro años.En ese mismo sentido, exhortan a todos los colombianos a acudir a las urnas con “alegría, esperanza y serenidad”, así como a acoger con madurez y confianza los resultados que arroje el proceso electoral, reconociendo y validando la seriedad y consistencia de las instituciones democráticas del país.Al concluir su mensaje, los obispos encomendaron el país a la bendición de Dios con las palabras del salmista: “¡Que el Señor bendiga a su Pueblo con la Paz!” (Sal 28,11).Una misión de comunión y trabajo con la Santa SedeLa audiencia con el papa León XIV hace parte de una agenda de trabajo que la Presidencia de la Conferencia Episcopal de Colombia desarrolla esta semana en Roma con diversos organismos de la Curia Romana.El martes 16 de junio los obispos sostuvieron un encuentro en el Dicasterio para la Evangelización. Este miércoles, además de la audiencia con el Santo Padre, visitaron el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.La agenda continuará hasta el viernes 19 de junio con encuentros en la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y la Secretaría de Estado.Estos espacios permiten compartir con la Santa Sede los desafíos, esperanzas y realidades que vive la Iglesia en Colombia, así como recibir orientaciones que fortalezcan la misión evangelizadora y el servicio pastoral en favor de la reconciliación, la dignidad humana, la construcción de la paz y el desarrollo integral de las comunidades.A continuación, la lectura del mesaje por parte del Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia: