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CELAM presentó Documento de la Asamblea Eclesial de América Latina y Caribe
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Durante una rueda de prensa, realizada este 31 de octubre, el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) presentó oficialmente el documento de la Asamblea Eclesial “Hacia una Iglesia sinodal en salida a las periferias. Reflexiones y propuestas pastorales a partir de la Primera Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe”, celebrada en Ciudad de México en noviembre de 2021.
Un Documento ya en manos del Papa
Un Documento en seis idiomas presentado al Papa Francisco por la presidencia del Celam este 31 de octubre, que consta de tres partes: los signos de los tiempos que nos interpelan y alientan; una Iglesia sinodal y misionera al servicio de la Vida plena; y Desborde creativo en nuevos caminos a recorrer.
Como recoge el texto, el deseo es “ofrecer un aporte significativo a la reflexión y al caminar de las comunidades en nuestro continente, con la certeza de que ‘todos somos discípulos misioneros en salida’”. Y hacerlo “partiendo de las tradiciones y culturas del continente para traducir el único Evangelio de Cristo al estilo latinoamericano y caribeño, en una sinfonía donde cada voz, cada registro, cada tonalidad enriquece la experiencia de ser discípulo-misionero”.
La presidencia del Celam, a quienes se ha sumado el teólogo italiano Gianni La Bella, ha dado a conocer el documento en una rueda de prensa realizada en la Sala Marconi, en el Edificio de Radio Vaticana, en la que han participado de modo presencial y virtual, que no olvidemos fue una de las grandes apuestas de la Primera Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, decenas de periodistas.
Un laboratorio práctico de sinodalidad
Como señaló Mons. Miguel Cabrejos, uno de los grandes incentivadores de este momento inédito que vivió la Iglesia del continente, “un laboratorio práctico de sinodalidad”, fue algo que levantó “con valentía y de manera profética una barrera, porque en adelante, progresivamente, no será posible evitar la participación del Pueblo de Dios en las diversas decisiones de la Iglesia”, lo que en palabras del presidente del Celam, “favorece la corresponsabilidad, pero al mismo tiempo plantea desafíos”.
Entre ellos mencionó el actuar siempre desde la misericordia, la coherencia entre discurso y práctica, leer adecuadamente los signos de los tiempos, escucha, diálogo y discernimiento como proceso, comunicación más empática, habitar el «continente digital», acoger la diversidad, integrar a la mujer en espacios de decisión y ver siempre en el prójimo la imagen de Dios. Desafíos que afectan al clero y Vida Religiosa, en relación con su formación en un mundo plural, su modo de vida, más sencilla, austera y mística, trabajar en sinodalidad, promover y acompañar al laicado. Estos son llamados a caminar juntos, avanzar en una sólida formación, una praxis coherente, y asumir la Doctrina Social de la Iglesia.
Una Iglesia que “ha de construir puentes, derribar muros, integrar la diversidad, promover la cultura del encuentro y el diálogo, educar en el perdón y la reconciliación, el sentido de la justicia, el repudio de la violencia y el coraje de la paz”, concluyó Mons. Cabrejos.
En el lugar de las preguntas y de la construcción colectiva
A los presentes en la Sala Marconi se sumaron testimonios llegados desde diferentes puntos de América Latina. Uno de ellos fue el la Hna. Liliana Franco, que reflexionó sobre el tema: “Desborde creativo en nuevos caminos por recorrer: perspectivas desde la Vida Religiosa Latinoamericana”. Según la religiosa estamos en un momento esperanzador, que ha llevado a ubicarse “en el lugar de las preguntas y de la construcción colectiva”, a cuestionarse “por el querer de Dios”, para desde ahí acercarse a la realidad.
Una Vida Religiosa que, según su presidenta en el continente, apuesta por “una Iglesia en perspectiva misionera, a la salida como la condición para la fecundidad apostólica”. Por eso, desde la escucha a los clamores, apostar por nuevos modos relacionales, dejando claro que, en contextos tan complejos, “los creyentes estamos llamados a ser signo, expresión de un estilo y de unos valores contraculturales y elocuentes”. Un desborde creativo que “no será posible sin la participación de las mujeres, los laicos y los jóvenes” y que desafía a “abrirle boquetes al Espíritu”.
Desborde y escucha
Una Asamblea que en palabras de Gianni La Bella fue «ante todo una verdadera y feliz experiencia de sinodalidad, en la escucha mutua y el discernimiento comunitario, sugerido por el Espíritu«, que considera “un puente ideal entre el Sínodo Panamazónico y el próximo Sínodo Universal sobre la Sinodalidad, experimentando sobre el terreno un nuevo enfoque conceptual de la eclesiología de comunión”.
El teólogo italiano recordó las dos palabras en las que el Papa insistió en relación con la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe: desborde, para así “superar las divisiones y a encontrar soluciones creativas e innovadoras”, y escucha, a Dios y los clamores. Desde ahí fue mostrando la importancia de “los signos de los tiempos» y cómo fueron surgiendo los desafíos que nacieron de la Asamblea, que buscan “ofrecer una serie de sugerencias prácticas para releer y actualizar los contenidos y el espíritu de aquella Conferencia de Aparecida”.
Ser santos de jeans y zapatillas
En los diferentes testimonios Mons. José Luis Azuaje, presidente de Caritas América Latina y Caribe, la Hna. Laura Vicuña, de la CEAMA, y la joven Paola Balanza, de la Pastoral Juvenil, fueron mostrando elementos presentes en la Asamblea Eclesial. Una Asamblea que muestra una Iglesia más renovada, que salga a las periferias, samaritana, al servicio de la vida, sobre todo de los más pobres, una Iglesia que construye la fraternidad, sustentando en el amor a quien más sufre, según Mons. Azuaje, que insistió en ser “una Iglesia cercana que se construya como misericordiosa y promueve la cultura de la ternura”.
No se puede ignorar que la participación sinodal requiere “una escucha atenta del Espíritu, un diálogo abierto y fecundo y un discernimiento eclesial”, según la Hna. Laura Vicuña. La religiosa insistió en que todos somos Pueblo de Dios que camina juntos, con una misma dignidad bautismal. Una Iglesia que en la Amazonía quiere ser ministerial, inculturada, teniendo en cuenta la ecología integral, en un proceso de conversión.
La representante de los jóvenes les llamó a “ser santos de jeans y zapatillas”, a compartir el amor de Dios, dado que son “sujetos fundamentales dentro de la Iglesia, sujetos de comunión, de participación, de misión”. Desde ahí, Paola Balanza desafió a la Iglesia a escucharlos y ser tomados en cuenta, llamando a que el documento sea conocido y practicado.
La relación de la Asamblea con el espíritu de Aparecida
La Asamblea General del Celam realizada en Tegucigalpa en 2019 reflexionó y aprobó la necesidad de una VI Asamblea General del Episcopado, según el cardenal Odilo Scherer, que recordó que al presentar la idea al Santo Padre vio mejor volver al Documento de Aparecida y aconsejó otro tipo de iniciativa manteniendo como referencia ese documento, lo que hizo surgir la Asamblea Eclesial, con la participación de todos lo miembros del Pueblo de Dios.
El vicepresidente del Celam recordó las tres recomendaciones del Papa en aquel momento: evaluar los frutos de Aparecida, analizar las lagunas y ver los nuevos retos. El arzobispo de São Paulo insistió en que, durante la Asamblea Eclesial, “el desarrollo de las reflexiones no se fijó tanto en Aparecida, sino que se miró a los nuevos retos y problemas no resueltos desde Aparecida”. Eso en un evento nuevo, diverso, único, en cuanto a las dimensiones y participación, que despertó gran interés en otros continentes. Y con una metodología sinodal que estuvo muy clara, algo nacido en Aparecida e impulsado por el Papa Francisco en los últimos años.
El desborde evangelizador del Pueblo de Dios en clave sinodal
También en ese ser una nueva experiencia insistió el cardenal Leopoldo Brenes, algo “que hizo a los obispos latinoamericanos sentirse felices y orgullosos de pertenecer a esta Iglesia”, no instalada y sí en salida, en misión permanente. El segundo vicepresidente del Celam destacó el empeño del Santo Padre en celebrar un proceso y no un acontecimiento, y en la deuda con Aparecida. Del mismo modo, reafirmó la riqueza de las aportaciones de miles de personas, “que nos dio lo que hoy estamos presentando, como reflexiones y propuestas, como algo que viene a dinamizar y dar un nuevo impulso a toda nuestra labor pastoral”.
En ese sentido, el arzobispo de Managua llamó a los medios de comunicación a ayudar a que este documento llegue a través de ellos a la gente sencilla, “un documento que trae lo que a Aparecida le estaba faltando, con el que vamos marcando pautas para otros continentes”.
Propuestas pastorales y líneas de acción
Estamos ante un texto que recoge los 4 sueños del Papa Francisco en Querida Amazonía, afirmó Mons. Jorge Eduardo Lozano. El secretario general del Celam señaló que “se nos ofrecen 6 líneas de acción pastoral que pretenden abarcar las diversas dimensiones de la acción pastoral con diversos desafíos fruto de los trabajos de todo el proceso vivido, recogidos por el equipo de reflexión teológica”.
Desde ahí, llamó a emprender un proceso de apropiación para que este texto pueda ir entrando capilarmente en nuestras comunidades. También destacó que no es un documento del Magisterio Episcopal de América Latina, tampoco la reflexión de un grupo de amigos o la conclusión de un congreso, ni la reflexión de un equipo de peritos en el ámbito académico. Estamos ante un documento, insistió Mons. Lozano, que “recoge la reflexión del Pueblo de Dios conformado por las diversas vocaciones y asistidos por el Espíritu Santo. No es fruto de una iniciativa particular y sí de la convocatoria del Santo Padre, que nos puede renovar en el impulso evangelizador y misionero”.
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FUENTE: ADN Celam
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Con María en el mes de las misiones
Lun 5 Oct 2026
Jue 8 Oct 2026
Obispos eméritos de Colombia analizaron los desafíos de la inteligencia artificial a la luz de Magnifica Humanitas
Durante el encuentro anual, 18 obispos eméritos profundizaron en la encíclica Magnífica Humanitas, del papa León XIV, y compartieron reflexiones sobre la dignidad humana, la misión evangelizadora y las realidades que interpelan a la Iglesia en Colombia.Del 5 al 6 de octubre, 18 obispos eméritos de Colombia se reunieron en la sede de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), en Bogotá, para reflexionar sobre los desafíos actuales de la Iglesia y compartir aportes desde su experiencia pastoral.Uno de los ejes centrales del encuentro fue el estudio de la encíclica Magnífica Humanitas, del papa León XIV, con especial atención a los interrogantes éticos y humanos que plantea el desarrollo de la inteligencia artificial y sus implicaciones para la misión evangelizadora de la Iglesia.El cardenal Jorge Enrique Jiménez Carvajal, arzobispo emérito de Cartagena, destacó la importancia de comprender estas transformaciones y discernir cómo aprovechar las posibilidades de la tecnología para anunciar el Evangelio, sin perder de vista el valor de la inteligencia humana y las capacidades que hacen posible la comunicación, el perdón y el amor.«El trabajo nuestro es anunciar la Buena Noticia de Jesucristo», señaló el cardenal, al explicar que los medios tecnológicos pueden contribuir a esta misión, pero también suscitan preguntas sobre el lugar de la persona humana en una sociedad cada vez más mediada por algoritmos y máquinas.Por su parte, monseñor Iván Marín López, arzobispo emérito de Popayán, invitó a leer y estudiar la encíclica, subrayando que la dignidad humana debe orientar el uso de los avances tecnológicos. También recordó la importancia de la doctrina social de la Iglesia y sus principios en ámbitos como el trabajo, la familia y la educación.En este contexto, monseñor Marín expresó la necesidad de promover criterios claros para el uso de la inteligencia artificial en los entornos educativos, de manera que los estudiantes puedan aprovechar estas herramientas sin perder su capacidad de pensar críticamente ni quedar expuestos a la manipulación.Una reflexión que parte de la experiencia pastoralEl encuentro también permitió compartir experiencias y reflexiones sobre distintas situaciones eclesiales y sociales que interpelan a la Iglesia, así como dialogar sobre los desafíos de la evangelización y el servicio pastoral en el país.La jornada fue coordinada por el cardenal Jorge Enrique Jiménez Carvajal y monseñor Iván Marín López, con el acompañamiento de la Presidencia de la CEC y del Departamento de Animación de la Comunión y la Sinodalidad.Al explicar el sentido de esta reunión, monseñor Marín destacó los vínculos espirituales, afectivos y pastorales que unen a los obispos eméritos, así como su interés por mantenerse al tanto de la vida de la Iglesia, estudiar los documentos del Papa y de la Conferencia Episcopal y continuar aportando desde sus posibilidades.El cardenal Jiménez, por su parte, describió esta etapa como una oportunidad para recordar el camino recorrido y renovar el sentido del servicio a las comunidades, especialmente a las personas necesitadas de orientación y esperanza.Un servicio pastoral que continúaAunque han concluido su responsabilidad directa en el gobierno de una diócesis, muchos obispos eméritos mantienen una participación activa en la vida de la Iglesia: acompañan procesos pastorales, orientan retiros espirituales, ofrecen conferencias y apoyan a comunidades en sus lugares de residencia.Actualmente, la Iglesia en Colombia cuenta con 49 obispos eméritos. El encuentro, que se realiza anualmente en la sede de la CEC, busca ofrecerles un espacio de reflexión conjunta y recoger sus aportes para la misión pastoral de la Iglesia en el país.La reunión concluyó con el propósito de seguir poniendo la experiencia, el conocimiento y la vida de oración de los obispos eméritos al servicio de la Iglesia, en comunión con sus pastores y con los desafíos de la evangelización en el contexto actual.
Mié 7 Oct 2026
Presidente del Episcopado Colombiano participa en encuentro sobre las familias convocado por el papa León XIV en el Vaticano
Monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, participa en este encuentro convocado por el papa León XIV, que reúne del 7 al 14 de octubre a presidentes de Conferencias Episcopales, representantes de las Iglesias Católicas Orientales, parejas, familias y expertos.El papa León XIV inauguró este miércoles 7 de octubre, en la Sala Pablo VI del Vaticano, el encuentro “Diez años después de Amoris laetitia: anunciar el Evangelio con las familias de hoy”, convocado con motivo del décimo aniversario de la exhortación apostólica del papa Francisco sobre el amor en la familia.En esta cita participa monseñor Francisco Javier Múnera Correa, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, junto con representantes de las Conferencias Episcopales de distintos países, de las Iglesias Católicas Orientales, parejas, familias y expertos.El encuentro se desarrolla hasta el 14 de octubre como un espacio de escucha, diálogo y discernimiento pastoral sobre las transformaciones que viven las familias y sobre las respuestas que la Iglesia está llamada a ofrecer ante estos nuevos escenarios. La iniciativa busca recoger las experiencias de las Iglesias locales durante los últimos diez años y reconocer caminos que permitan anunciar el Evangelio a las familias y con las familias.Durante la apertura, el papa León XIV invitó a los participantes a escuchar atentamente la experiencia concreta de las familias y a dejarse interpelar por sus realidades, especialmente por aquellas marcadas por la fragilidad, pero también por la esperanza y la capacidad de resiliencia. “Sin duda, tenemos mucho que aprender de las familias”, señaló el Pontífice, al plantear la necesidad de discernir cómo las experiencias actuales pueden orientar la acción pastoral de la Iglesia.El Papa puso especial atención en las nuevas generaciones y en las circunstancias que inciden en sus decisiones sobre el amor, el matrimonio y la vida familiar. Entre ellas mencionó la inseguridad económica, la migración, la violencia, la soledad y otras formas de fragilidad emocional, que pueden afectar las posibilidades que los jóvenes imaginan para su futuro.En este contexto, León XIV llamó a preguntarse qué buscan las personas en medio de los cambios culturales, qué revelan sus alegrías, esperanzas, tristezas y preocupaciones, y en qué medida el lenguaje y las prácticas pastorales de la Iglesia logran acompañarlas y abrir caminos.Cinco ejes para el discernimiento pastoralEl itinerario temático propuesto para el encuentro está estructurado en cinco núcleos de reflexión, que parten de la experiencia concreta de las familias y de la acción de las Iglesias locales.El primero aborda “Las familias de hoy: realidad, belleza y desafíos”, con el propósito de discernir los signos de los tiempos a partir de sus experiencias y del compromiso pastoral de la Iglesia. El segundo se concentra en los jóvenes y el descubrimiento de la vocación matrimonial, buscando identificar formas de acompañarlos en el reconocimiento del valor del matrimonio.El tercer eje propone profundizar en la vida matrimonial, particularmente en los primeros años, como un periodo decisivo para consolidar el vínculo y afrontar los cambios propios del comienzo de la vida familiar. El cuarto está dedicado a las familias que atraviesan situaciones de dificultad, con especial atención al acompañamiento de quienes viven experiencias de sufrimiento, abandono, separación, divorcio, pobreza o violencia.Finalmente, el quinto eje plantea a las familias cristianas como sujetos de la misión de la Iglesia, reconociendo su aporte a la transmisión de la fe, al acompañamiento de otras familias y a la vida de las comunidades cristianas y de la sociedad.Estos temas serán abordados mediante testimonios, meditaciones, presentaciones, conversaciones, trabajos en grupo y momentos de oración, en un ambiente de discreción y confidencialidad.Una mirada pastoral hacia los próximos añosSegún ha explicado el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida encuentro no constituye una nueva Asamblea del Sínodo de los Obispos ni busca elaborar un documento que sustituya a Amoris laetitia. Las reflexiones serán recogidas posteriormente en un informe elaborado por una comisión, que será discutido por la Asamblea y entregado al Santo Padre.A diez años de la exhortación apostólica, el propósito es reconocer lo que las Iglesias locales han aprendido en el acompañamiento a las familias y discernir nuevos caminos pastorales frente a realidades como las guerras, las migraciones, las crisis sanitarias, la soledad y otras situaciones que han transformado la vida familiar.
Mar 6 Oct 2026
Convenio entre la Diócesis de Santa Marta y UNIMAGDALENA abre agenda de cooperación para el territorio
El convenio, liderado por monseñor José Mario Bacci Trespalacios, abre una agenda de cooperación en formación académica, investigación, patrimonio, innovación y proyección social, con impacto en el territorio.La Diócesis de Santa Marta y la Universidad del Magdalena (UNIMAGDALENA) establecieron un convenio marco de cooperación académica que articula las capacidades de ambas instituciones para desarrollar acciones de formación, investigación, preservación del patrimonio, innovación y proyección social al servicio de las comunidades del territorio.La iniciativa, suscrita por el rector de UNIMAGDALENA, Pablo Vera Salazar, y el obispo de Santa Marta, monseñor José Mario Bacci Trespalacios, refleja la voluntad de la Diócesis de fortalecer su capacidad de servicio mediante la articulación con una institución de educación superior de la región. El convenio tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre de 2028.Más que una alianza centrada exclusivamente en actividades académicas, el acuerdo plantea una agenda de trabajo que vincula las necesidades institucionales y territoriales de la Diócesis con el conocimiento y las capacidades profesionales, científicas y tecnológicas de la Universidad del Magdalena.Una apuesta de la Diócesis por fortalecer su servicio al territorioEl convenio contempla la vinculación de estudiantes a escenarios reales de aprendizaje mediante prácticas, pasantías y proyectos académicos, así como espacios de acompañamiento y mentoría, trabajos de grado y proyectos interdisciplinarios relacionados con las necesidades de la Diócesis.De acuerdo con el documento suscrito, la iniciativa también permitirá formular proyectos conjuntos de investigación, participar en convocatorias de financiación y sistematizar experiencias institucionales como insumo para procesos académicos e investigativos.Para monseñor José Mario Bacci Trespalacios, esta articulación representa una oportunidad para potenciar las capacidades de servicio de la Diócesis en todo su territorio, aprovechando la diversidad de programas y la formación profesional que ofrece UNIMAGDALENA.Esta perspectiva pone de manifiesto un rasgo central de la iniciativa: la Diócesis no se limita a recibir los beneficios de la cooperación académica, sino que pone a disposición su experiencia, sus espacios, sus necesidades institucionales y su presencia en el territorio para generar procesos formativos y proyectos con impacto social.El propio convenio reconoce a la Diócesis de Santa Marta como una institución con una importante presencia histórica, social y cultural en el territorio, vinculada a la construcción de tejido social, la promoción de valores y el acompañamiento a comunidades.El patrimonio de la Iglesia, al servicio de la memoria y la investigaciónUno de los componentes de mayor alcance del convenio es la gestión y preservación del patrimonio histórico y documental que custodia la Diócesis de Santa Marta.El acuerdo reconoce el valor de este acervo para la memoria institucional, cultural y territorial, y plantea desarrollar procesos de identificación, valoración, organización, conservación, investigación y puesta en valor de los documentos históricos. También contempla estrategias pedagógicas y culturales para favorecer su apropiación social y la generación de contenidos que permitan difundir este patrimonio.En este campo, la cooperación abre posibilidades para que el patrimonio que la Iglesia ha custodiado a lo largo del tiempo pueda ser estudiado y aprovechado desde distintas disciplinas, contribuyendo a una comprensión más amplia de la historia y la identidad del territorio.La Diócesis ha manifestado, además, su interés en avanzar en la profesionalización del trabajo relacionado con su archivo para poner este patrimonio a disposición de la comunidad científica. Esta disposición encuentra en el Programa de Historia y Patrimonio de UNIMAGDALENA una capacidad académica específica para la investigación histórica, la gestión patrimonial y el manejo de fuentes documentales.Formación e innovación para responder a necesidades concretasEl convenio también incorpora una dimensión de innovación y transformación digital. Las partes podrán impulsar procesos de digitalización, organización y acceso a la información, especialmente para la preservación del patrimonio documental, así como desarrollar plataformas y soluciones tecnológicas para facilitar la consulta y difusión de contenidos históricos y culturales.A esto se suma la posibilidad de que estudiantes y profesionales desarrollen experiencias de aprendizaje en contextos reales, vinculadas con las necesidades de la Diócesis y con los objetivos de formación establecidos por la Universidad.De esta manera, la cooperación busca generar un intercambio de capacidades en doble vía: mientras los estudiantes encuentran nuevos escenarios para fortalecer su formación y compromiso social, la Diócesis puede incorporar conocimientos y herramientas que contribuyan al fortalecimiento de sus procesos institucionales y pastorales.La alianza también abre la posibilidad de desarrollar iniciativas relacionadas con el bienestar y el trabajo comunitario, como procesos de alfabetización, fortalecimiento de competencias, orientación vocacional, promoción de la salud y acompañamiento integral, según las líneas de trabajo que posteriormente se concreten mediante instrumentos específicos.Una Iglesia que articula capacidades para servirLa iniciativa de la Diócesis de Santa Marta se inscribe en una perspectiva de cooperación que busca poner distintas capacidades al servicio de las personas y de las comunidades. En este caso, la articulación con UNIMAGDALENA permite conectar la experiencia y presencia territorial de la Iglesia con el conocimiento académico, científico y tecnológico de una universidad pública de la región.El convenio establece así una hoja de ruta para pasar del diálogo institucional a proyectos concretos de formación, investigación, preservación de la memoria, innovación y acción social. Las partes acordaron desarrollar estas líneas de manera conjunta, sin excluir otras posibilidades de cooperación que permitan alcanzar el objeto del acuerdo.
Mar 6 Oct 2026
Iglesias de Colombia y Ecuador avanzan hacia una agenda común para consolidar la pastoral fronteriza
El Segundo Encuentro Binacional de Pastoral Fronteriza se desarrolla del 5 al 8 de octubre en Tumaco, con la participación de obispos y agentes pastorales de ambos países. El encuentro da continuidad al proceso de articulación retomado en abril en Tulcán, donde representantes de las Iglesias, organizaciones sociales, autoridades, academia y cooperación analizaron los desafíos de seguridad y las nuevas dinámicas de violencia en la frontera colombo-ecuatoriana.La Iglesia Católica de Colombia y Ecuador inició en Tumaco (Nariño) el Segundo Encuentro Binacional de Pastoral Fronteriza, un espacio de trabajo que busca fortalecer la respuesta eclesial ante las realidades que viven las comunidades en los territorios de frontera.Por Colombia participan monseñor Franklin Misael Betancourt, obispo de Tumaco; monseñor José Saúl Grisales Grisales, obispo de Ipiales; y monseñor Juan Carlos Cárdenas Toro, obispo de Pasto. Por Ecuador participa monseñor Carlos Yepes Naranjo, obispo de Tulcán. También acompañan el encuentro monseñor Juan Carlos Barreto, presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social; el padre Diego Meza, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social-Cáritas Colombiana; y el equipo de Cáritas Ecuador.Tras la llegada de los participantes el 5 de octubre, este martes inició la agenda de trabajo con una revisión del camino recorrido y una lectura compartida de las dinámicas actuales de la frontera. En esta primera etapa participan 43 representantes de las jurisdicciones y equipos de pastoral social de ambos países.La jornada contempla el análisis de las coincidencias, tensiones y vacíos presentes en los territorios, así como un trabajo por nodos territoriales para identificar situaciones que requieren una respuesta conjunta. El propósito es pasar de la lectura de la realidad a la definición de prioridades binacionales y líneas de acción.Una agenda para los próximos añosEl encuentro busca avanzar en la consolidación de la Pastoral Fronteriza Colombia–Ecuador mediante la definición de prioridades, líneas de trabajo y mecanismos de articulación. Entre los resultados esperados está establecer una agenda común frente a situaciones que, por su carácter binacional, no pueden ser abordadas de manera aislada por una sola jurisdicción.Las líneas de acción que se definan deberán orientar el trabajo conjunto durante los próximos dos o tres años. Asimismo, los participantes buscarán acordar una estructura mínima de articulación, sus responsabilidades y mecanismos de funcionamiento, o alternativas que permitan garantizar la continuidad del proceso.Este proceso tiene como antecedente el Primer Encuentro Binacional de Pastorales Sociales de Colombia y Ecuador, realizado en Ipiales en julio de 2017, que permitió, especialmente, intercambiar experiencias sobre movilidad humana y abordar el seguimiento al proceso de paz. Desde entonces, las Iglesias de ambos países han mantenido espacios de diálogo y coordinación permanente frente a los desafíos de estos territorios.Además, este encuentro da continuidad al proceso retomado en el mes de abril en Tulcán, donde se analizaron los desafíos que enfrenta la frontera ante las nuevas dinámicas de violencia, las economías ilícitas y las afectaciones a las comunidades.El trabajo de este Segundo Ecuentro Binacional continuará el 7 y 8 de octubre con la construcción de una propuesta de fortalecimiento de la Pastoral Fronteriza tras los acuerdos del primer día de la Asamblea. Esta fase será dinamizada por la organización católica alemana de cooperación internacional para el desarrollo AGIAMONDO y el Secretariado Nacional de Pastoral Social-Cáritas Colombiana.Rueda de prensaLa jornada de este 6 de octubre contempla, además, una rueda de prensa a las 4:30 p.m., que será transmitida a través de la página de facebook de la Diócesis de Tumaco. En ella, se socializarán los primeros resultados y llamados del encuentro. Participarán representantes de las jurisdicciones de Tumaco e Ipiales y del Secretariado Nacional de Pastoral Social-Cáritas Colombiana.